Con pena y sin gloria
Saldar cuentas con la historia es lo que hoy corresponde.
Cada uno de nosotros, individuos pensantes y responsables de nuestras acciones debemos al final de cuentas ser capaces de asumir nuestros errores y derrotas que en suma hacen la mayor parte de nuestra vida política plagada de teoría.
Diferenciando necesariamente entre los que se trocaron en traidores, oportunistas y cor
