Desde entonces, las mujeres luchadoras y combatientes de todo el mundo reivindicamos el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Aunque la burguesía ha querido apropiarse del 8 marzo con la intención de limitarlo al voto femenino y a algunas concesiones políticas hacia las mujeres, los comunistas sostenemos que este día sólo reivindicamos a las trabajadoras, y no a las mujeres explotadoras que por el simple hecho de ser mujer son privilegiadas.
La problemática de la mujer no es de género. Sostenemos que el sistema capitalista a través de su cultura, su educación y sus costumbres reproducen la opresión hacia la mujer desde la familia, la escuela, el trabajo y las instituciones. El capitalismo es el culpable de que la mujer sea una mercancía, sea doblemente explotada (en el trabajo y en la casa), violentada en sus derechos laborales, violentada sexualmente, discriminada, asesinada.
De ninguna manera somos el sexo débil, nada es gratuito en la historia, lo que no hagamos nosotras mismas nadie más lo hará. Por eso, el Partido Comunista de México hace un llamado a todas las mujeres trabajadoras a que se integren a sus filas, se organicen y luchen junto con otros trabajadores, campesinos y estudiantes para juntos destruir este sistema capitalista misógino y genocida; y construir un mundo nuevo donde nosotras y nuestros hijos no padezcan las injusticias y las carencias que hoy padecemos.
