El Partido Comunista Alemán (DKP) vuelve a posiciones internacionalistas y revolucionarias. Este fin de semana, la corriente que hasta ahora dominaba la dirección del partido sufrió en el 20º Congreso una fuerte derrota. La presidenta del partido, Bettina Jürgensen, no fue reelegido. Nuevo presidente del DKP es Patrik Köbele, hasta ahora vicepresidente y una de las caras más conocidas de las corrientes revolucionarias, hasta ahora en minoría. Como vicepresidentes fueron elegidos Wera Richter y Nina Hager, ambos de Berlín, y Hans-Peter Brenner, de Bonn.
El Congreso del DKP se había reunido en la pequeña ciudad de Mörfelden, cerca de Frankfurt, que popularmente se conoce como »Pequeño Moscú«, por la importante influencia política del partido en ese pueblo. Allí, en la Casa Ciudadana, los 152 representantes del Partido Comunista, de entre 17 y 88 años de edad, se reunieron para decidir sobre el rumbo del DKP en los próximos dos años. Temas centrales, a parte de la decisión sobre la presidencia, fueron las relaciones con el Partido de la Izquierda Europea (PIE), el análisis de la crisis capitalista y el debate sobre el Imperialismo actual.
