Sin teoría revolucionaria no puede existir acción revolucionaria. La teoría revolucionaria es el materialismo dialéctico e histórico, teoría científica de la clase trabajadora. Aplicando estos principios, toda organización antiimperialista y de lucha por el socialismo debe asumir que el proceso de liberación nacional y social únicamente se logrará con la toma del poder político de los sectores populares conducidos por la clase trabajadora. La historia de la lucha de clases demuestra irrefutablemente que la violencia organizada de las masas es la partera del nacimiento de nuevos sistemas económico-socio-políticos. Vivimos, entonces, el período histórico de una contradicción antagónica e irreconciliable, entre el capitalismo y el socialismo, contradicción que se resuelve con la destrucción del capitalismo que es el polo viejo, del cual se ha engendrado lo nuevo que lo eliminará, que es el socialismo.
