CONSTRUYENDO

En el siglo pasado la izquierda uruguaya defendía la necesidad de una Reforma Agraria y definía a los propietarios de tierra con más de 5.000 hectáreas como latifundistas. La expropiación de la estancia de Silva y Rosas con 30.000 hectáreas se transformó en la demanda central del movimiento de los cañeros del departamento de Artigas. La consigna “Por la tierra y con Sendic” desató un proceso de luchas que colocó a los tupamaros a la cabeza del movimiento más radical de peones rurales que ha conocido el país. En la actualidad la Reforma Agraria ha desaparecido de los programas de la izquierda institucionalizada.

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