Al activista se le acusa de la realización de pintadas en las que se leía “asesinos de cachorros” en varios edificios y algunas otras acciones directas.
Ahora Luke Beevers, de 19 años, y otra de las activistas con las que presumentamente habría realizado las acciones han recibido dos condenas de cárcel en suspensión por su relación con campañas que pretendían conseguir que dos compañías anulasen sus contratos con un centro de experimentación animal.
Beevers y Parrish de 28 años, parece ser que admitieron dos cargos de interfrencia en una relación contractual con la intención de dañar a una empresa de experimentación animal. Según parece, varios sabotajes y llamadas amenazantes a empresas contratadas por los laboratorios Harlan.
Los dos recibieron penas suspendidas de 16 meses de cárcel, 150 horas de trabajos sociales y una multa en compensación por valor de 500 libras.
