El Comunista
15.Ene.14 :: Noticias nacionales
Cuernavaca. Mor. Ex trabajadores de la fábrica de trajes y casimires Rivetex y Confitalia salieron a protestar en las principales calles de Cuernavaca en demanda de su liquidación a lo que por ley les corresponde, luego de 13 años de que dichas empresas se declararan en quiebra en 2001. De esta manera resurgió la lucha de los obreros textiles morelenses que exigen justicia laboral y anuncian más movilizaciones e incluso la toma de las instalaciones de las extintas empresas.
“Este conflicto va para más de 12 años desde que la empresa nos dejó prácticamente a la deriva, por ello tuvimos que estallar la huelga”, afirmó en entrevista para El Comunista José Manuel Carrillo Hernández, representante de la Comisión Liquidadora de Rivetex, al finalizar una asamblea realizada en lo que fuera la entrada de las extintas fábricas, ubicadas en la Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca (CIVAC).
“Esto fue muy bien planeado porque la empresa Rivetex se metió a un concurso mercantil, supuestamente para recuperar la empresa y traer inversionistas, sin embargo fue todo lo contrario porque sólo saquearon la maquinaria con valor en aquel entonces de más de 24 millones de pesos”, explicó José Manuel Carrillo.
Señaló que son 935 trabajadores de la empresa Confitalia y 466 de Rivettex a quienes demandan sus laudos a más de 12 años de que cerró esta empresa en la entidad.
Indicó que el juez les argumenta que el síndico no tiene las bases para hacer la cuantificación de los trabajadores y poder liberar los adeudos pendientes, siendo que se tienen iniciados 10 juicios y en algunos casos se entregaron anticipos parciales para algunos cuantos, pero no una liquidación final.
Por otro lado, los obreros textiles fueron dejados a la deriva por el la sección 35 del Sindicato Nacional de la Industria Textil afiliada a la CTM, a pesar de que los ex trabajadores de Rivetex y Confitalia cumplían cabalmente con el pago de cuotas sindicales, aseguró Manuel Carrillo.
Cabe señalar que en 2004 un centenar de elementos de la extinta AFI (Agencia Federal de Investigaciones), de la Policía Preventiva del Estado de Morelos (Seguridad Pública) y el Grupo Operaciones Especiales de Seguridad (GOES), irrumpieron en las instalaciones textiles y detuvieron de manera violenta a cinco trabajadores a quines mantuvieron incomunicados y amenazados varias horas, con esta acción se concretó una de las mayores represiones al movimieto obrero de la entidad en los últimos años.
Ante este panorama, el Partido Comunista de México y la Federación de Trabajadores Independientes expresaron su apoyo a los ex trabajadores mediante asesoramiento jurídico en materia laboral, la difusión de su lucha a través de medios impresos y electrónicos, el respaldo de las acciones de protesta que decida la asamblea, así como tejer puentes de solidaridad con otras organizaciones y sindicatos obreros de la entidad, nacionales e internacionales.
