Alberto Buitre, Periodista, Premio Nacional de Periodismo Contra la Discrminación
11.Dic.12 :: Noticias nacionales
¿No era Manuel Mondragón y Kalb, el designado subsecretario de “protección institucional” (seguridad pública) de Enrique Peña Nieto, el mismo y para el mismo puesto que había incluido Andrés Manuel López Obrador en su gabinete como candidato presidencial y que actualmente forma parte del gabinete del “progresista” alcalde del DF, Marcelo Ebrard, inminente futuro próximo presidente nacional del PRD?
¿No es Rosario Robles Berlanga, la colaboradora-operadora política de Cuauhtémoc Cárdenas en el Distrito Federal para el cual la actual secretaria designada por Peña Nieto a Desarrollo Social, pedía “muchas medallas por su autoridad moral”?
¿No es José Antonio Meade, el silencioso economista del “cambio panista” y colaborador y ex secretario de Economía de Felipe Calderón, el mismo que hoy nombre Peña Nieto como Secretario de Relaciones Exteriores?
Alberto Buitre, Periodista, Premio Nacional de Periodismo Contra la Discrminación
16.Oct.12 :: Noticias nacionales
Los estudiantes michoacanos piden más educación y la no intervención de políticas pedagógicas neoliberales en los planes de estudios socialistas de las Normales Rurales de Tiripetio, Cherán y Arteaga. Desde el 4 de octubre y ante la sordera de los Gobiernos Estatal y Federal a las demadas de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), tomaron autobuses y se apertrecharon en sus instalaciones para obtener un diálogo sobre las demandas. ¿La respuesta? Un operativo político-policiaco por la noche de este 14 en las casas educativas que dejó el saldo de 178 normalistas detenidos, hombres y mujeres, y la congratulación del gobernador Fausto Vallejo y la burguesía financiera a la que sirve el aparato de poder en Michoacán.
Alberto Buitre, Periodista, Premio Nacional de Periodismo Contra la Discrminación
07.Jul.12 :: Noticias nacionales
El problema con la democracia en México no es político, sino económico. El sistema electoral está diseñado para legitimar la ilusión de cambiar las estructuras que sostienen la crisis con el simple hecho de tachar a un partido diferente al actual.
En tanto la gente se esperanza en el voto, el hambre no cesa, fundamentalmente, porque sea cual sea el candidato, el aparato financiero es intocable. Puede cambiar la política económica, es decir, la forma de distribuir el dinero, pero la impunidad capitalista pervive en detrimento de la clase trabajadora, y a su vez, del bienestar popular.
El esquema político mexicano apunta a la sobrevivencia de los monopolios en aras del “crecimiento económico”. Lo que se hace en cada elección es optar por un nuevo entendimiento del mismo sistema, sin que el sistema en sí cambie. Gatopardismo político. Un círculo vicioso en el que la llamada democracia mexicana ha dado vueltas por sexenios. Así, ya por la izquierda o por la derecha, todo es redundar. En pocas palabras: una farsa.
Alberto Buitre, Periodista, Premio Nacional de Periodismo Contra la Discrminación
El primer secretario del Partido Comunista de México (PCM), Pável Blanco, consideró que no se puede utilizar el “viejo Estado burgués” donde tiene juego la actual democracia representativa para realizar cambios profundos en las sociedades. Para ello, dijo, se debe eliminar el modo de producción capitalista y que sean los trabajadores, apoderados de los centros de trabajo, quienes cambien el actual modelo político-electoral por una democracia sustantiva y participativa.
Durante su participación en el programa “Escuela de cuadros” de la televisora comunitaria del oeste de Venezuela, Catia Tve, Blanco criticó que existan “formas de gestión del capitalismo desde posiciones de izquierda” mediante modelos como el asistencialismo o el populismo “y hasta con determinada distribución de la riqueza”, pero que, en esencia –dijo-, mantiene lo que es fundamental: “Quién tiene en sus manos los medios de producción”.
Señalo que la teoría marxista del Estado no plantea la reforma del Estado burgués sino su demolición; de ahí que no se puedan impulsar “cambios profundos” para terminar con el modo de producción capitalista desde su simple administración.
