Fogoneros

Fogoneros – 02.05.11

ANTE EL OPERATIVO DEL INJUSTO DESALOJO EN BELLA UNION Contactos: María Borges (098706923, en Bella Unión) y Pablo Díaz (099871260, en Montevideo) COMUNICADO DE PRENSA Curiosamente, hoy 28 de abril a 22 años del fallecimiento de Raúl “Bebe” Sendic está siendo desalojado Don Ney Thedy , el unico peludo de las marchas de UTAA de los años 60, que recibio tierra en los años ’90 del antiguo latifundio de Silva y Rosas que reclamara su expropiación junto a Sendic. Ante una denuncia de corrupción de Gonzalo Gaggero (estanciero, deudor contumaz condonado y ex dirigente gremial de los empresarios) que hiciera la familia Thedy, el Directorio de Colonizacion expulsa del campo a este trabajador rural , que produce y vive en la Fracción Nº 52 de la Colonia Eduardo Acevedo a 30 km de Bella Unión. De un endeudamiento por arrendamiento de 27 mil dolares, Thedy logró pagar casi toda su deuda (23 mil U$S). En ese momento, al presentarse bruselosis en su ganado, no pudo reunir los 4 mil dolares restantes. Cuando Thedy fue a saldar este resto el Directorio de Colonización no le aceptó el pago, rescindiendole el contrato de arrendamiento. El Directorio del INC no reconoce su voluntad de pago por estar vinculado familiarmente a la ocupación de los lecheros de Mandiyú donde se denunció el amiguismo en la entrega de un campo de Colonia Artigas a Cesar Melo, un estanciero amigo de Gaggero en el año 2007. 150 Trabajadores rurales y colonos del litoral norte se concentraron en el predio de Thedy en solidaridad el 26 de abril a ejercer la resistencia pacífica en el predio para evitar el desalojo. Pero este jueves 28 unos 80 efectivos policiales cercaron la zona y expulsaron a los trabajadores rurales del sindicato de UTAA y gremiales de pequeños productores. Don Ney Thedy, trabajador rural de 70 años, fue internado hoy en un sanatorio de Bella Unión durante el operativo policial llevado adelante para expulsarlo del campo. Colonización y la justicia actúan muy rápido para desalojar a los pobres y el estanciero César Melo sigue con los campos del pueblo otorgados por Gonzalo Gaggero sin que haya concretado la promesa de sacarlo. Ney Thedy Pintos Don Ney Thedy Pintos de 70 años de edad, nació en la zona de cómo el dice “la Calpica”, y comenzó a trabajar en las azucareras a los 7 años, donde según cuenta les daban a los gurises “los gringos” unos escardillos para limpiar los yuyos de las cañas. Plata no conocían, les pagaban con vales que tenían que gastarlos en la cantina del patrón. Nunca aprendió a leer o a escribir. En los años 60 acompaña a Sendic en las marchas a Montevideo, denunciando las explotaciones antes mencionadas, y es detenido por la policía por varios días. Sus hijos los cría en una pequeña chacra fiscal sobre el Rió Cuareim, donde complementaba su trabajo de cortador de caña con la cría de animales; vacas, chanchos, etc. Ya en el año 1984, trabajó en una estancia entre Bella Unión y Tomás Gomensoro, donde cría animales a cambio de su trabajo, sin salario; situación que cambia en el año 90, donde debe retirarse ya que es despedido. Sin querer desprenderse de sus bichos vive en los callejones de la zona pastoreando los animales; comenzando así gestiones ante el Instituto Nacional de Colonización, esperanzado de contar con algún pedazo de tierra con el miedo según cuenta: “vaya a ser que éstos viejos no se enteren que yo era de UTAA y no me den nada”; dando sus frutos en el año 1991 cuando es contemplado con una pequeña fracción de 218 hectáreas. Se traslada con su familia a la Colonia y allí hay que hacer todo: corrales alambrados, pozo semisurgente, casa, etc; y vaya ironía del destino es el único peludo que le toca un pedazo de tierra del latifundio Silva y Rosas que fueron reclamados en su juventud. En ésta zona de la Colonia Eduardo Acevedo, tendría que terminar de criar sus hijos que formarían familia. Actualmente después de mantener algunas rentas impagas el Instituto Nacional de Colonización, le quiere retirar el campo, donde ha mal vendido animales con tal de no perder el predio, haciendo entrega de una abultada suma que no es reconocida por la la insensibilidad de quienes están frente al Instituto Nacional de Colonización, que lo consideran “colono incumplidor”. No ha cumplido ¿con quien?, ¿con el país?;a pesar de que nunca fue a una escuela, sus hijos son gente de bien, inclusive su hija es maestra, sus nietos estudian, algunos en escuela agraria, y otros prontos para ingresar a la universidad. Esa persona analfabeta ha tenido la sabiduría de conservar en su predio los últimos ejemplares añejos de algarrobos e Ñandubay que hay en la zona (técnicos de INIA, han recogido semillas de éstos ejemplares para reproducirlos). Habrá que preguntarle a los señores directores si todo tiene para ellos valor monetario qué valor tiene todo esto, el que sus hijos y nietos no sean una carga para la sociedad, o nunca haya estado en el INAU, ni sean delincuentes, ni drogados. Quizás su equivocación fue enseñarles a trabajar y a agachar la cabeza. “Tierra pa’l que la trabaja”, ¡¡no a este injusto desalojo en Colonia Eduardo Acevedo ¡¡ Grupo de Lecheros Mandiyú. Colectivo de organizaciones sociales de lucha por la tierra.

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