¿Se viene el estallido?: Entrevista a grupos de izquierda revolucionaria de Uruguay
Artículo publicado por el suplemento «Qué Pasa» del diario El País (órgano de la oligarquía), que contiene entrevistas a las organizaciones Juventud Revolucionaria, Fogoneros, Organización Libertaria Cimarrón, Federación Anarquista Uruguaya, Juventud Comunista Revolucionaria y Juventud Guevarista, publicado el sábado 27 de enero del 2007.
El País – 08.02.07
Bruno Leyton tiene 16 años y cara de niño. Está en quinto Humanístico del liceo de Piedras Blancas, donde vive con sus padres. Con ellos aprendió a militar en política desde que era chiquito. Los acompañaba a movilizaciones y comités de base, sentado en los hombros de su padre. El 6 de junio de 2006 viajaba aburrido en ómnibus hacia Montevideo, mirando hacia fuera por la ventanilla, cuando vio una pintada de la Juventud Revolucionaria del Partido de los Trabajadores que exigía la «expropiación del latifundio». El graffitti incluía un correo electrónico. Bruno, curioso, agregó en sus contactos la dirección de Hotmail y empezó a chatear con Lucía. Lucía Siola, de 19 años, lo invitó por msn a visitar la sede del Partido de los Trabajadores (PT), en Agraciada y San Martín. Se juntaron una tarde y ella le preguntó qué pensaba de la política, de la gestión del gobierno y por qué quería participar de un proyecto revolucionario. Él le dijo todo lo que ella necesitaba escuchar para franquearle el ingreso. Charlando se enteraron de otras cosas. Cayeron en la cuenta que los padres de ambos compartieron celda en el Penal de Libertad en tiempos de dictadura, donde el padre de Bruno estuvo 12 años y según él, sufrió torturas como el «submarino», entre otras que no cuenta. Aprobado como integrante de la Juventud Revolucionaria del partido, el 27 de junio Bruno tuvo su bautismo. Salieron a la calle para recordar el golpe de Estado de 1973 y repetir a gritos la consigna del «nunca más». Desde entonces, pasa más horas en la sede del PT que en su propia casa. Allí compone los cánticos con mensajes políticos que acompañan sintonías robadas de canchas de fútbol. Después las entona en las marchas. Coloca las palmas al costado de la boca, a modo de amplificador, y canta cosas como: «Aunque Vázquez no quiera, la vamo´ a sacar, aunque Vázquez no quiera, la vamo´ a sacar… en la calle, a la ley de impunidad». El 7 de diciembre, cuando iba desde la plaza Cagancha al Tribunal de Apelaciones para protestar por el procesamiento de cuatro jóvenes por sedición tras los disturbios del 4 de noviembre de 2005 en Ciudad Vieja cantó una letra nueva: «Tribunales, tribunales, tribunales de cartón, nos procesan a nosotros, ¿con el Goyo qué pasó?» Y una semana después, camino a la casa, precisamente, de Gregorio Álvarez en Parque Batlle, ante la fuerte custodia policial gritó: «Yo sabía, yo sabía, que a los asesinos, los cuida la Policía». «Soy un agitador. Me brotan las letras», se ríe Bruno. Después dice que su papá, hoy empleado público, está orgulloso de él y lo acompaña en cada movilización. «Muchos de los representantes que están en el gobierno fueron compañeros de mi viejo, y ahora como están acomodados en el poder no anulan la ley de impunidad, y para peor instalan una base militar del Comando Sur que va a venir a enseñar a los militares a torturar, para cuando venga la oleada revolucionaria». Él está seguro de que ese momento llegará, tarde o temprano. «Ellos también saben que va a llegar. ¿Por qué te pensás que no anulan la ley o ponen una cárcel VIP para los milicos ¡en mi propio barrio!?» Bruno milita para ser protagonista de esa oleada, el día del estallido. Para eso también se preparan no muchos más de 200 jóvenes de entre 15 y 30 años en Montevideo, integrantes de organizaciones políticas de izquierda radical, descreídos de la izquierda gobernante. Y reivindican la revolución socialista como única generadora de cambios reales. Son pocos, pero eso no los inquieta. Afines a ideologías marxistas, maoístas, trotskistas, artiguistas, guevaristas y anarquistas, comparten unas cuántas cosas: una misma génesis de la militancia en las ocupaciones como protesta a la reforma educativa que instrumentó Germán Rama en 1996, una fuerte aversión al «imperialismo» y al capitalismo, y el deseo de que llegue el día de la revolución para que los medios de producción queden en manos de sus trabajadores.
Ruidosos y revolucionarios
Cuando la concertación para repudiar la condena por sedición a cuatro jóvenes por parte del juez Juan Fernández Lecchini, la Juventud Revolucionaria del PT llegó blandiendo banderas rojas y negras y haciendo barullo. Durante el trayecto se encargó de liderar los cánticos con la prodigiosa voz del joven Leyton. Una semana después, la cita fue en la sede del partido, algo muy parecido a un largo galpón vigilado por Vladimir Illich Ulianov (Lenin) y León Trotsky pintados en una pared sobre un fondo rojo.
Allí, Federico Morales, de 27 años, contó que empezó a militar a los 16 en el liceo 38 de La Teja y en el MPP, donde lo echaron cuando un día fue José Mujica de visita y dijo que para ser legislador no iba a usar traje. El adolescente preguntó si en caso de ponérselo dejaría de ser revolucionario, y al otro día le pidieron que deje de concurrir. Se fue a la Corriente de Izquierda y tuvo una discusión con Helios Sarthou porque entendía que a los jóvenes no les permitían militar «en serio» sino sólo en la campaña electoral. En 2002 se integró al PT. «Lo elegí porque es un partido revolucionario, de clase obrera, también por el programa y la militancia. Y porque no es un partido de burgueses», argumentó Morales. Palabras más, palabras menos, todos los entrevistados para esta nota dijeron casi lo mismo, para contestar por qué se adhirieron a la Organización Libertaria Cimarrón, Fogoneros, la Juventud Guevarista del Movimiento Revolucionario Oriental o la Juventud Comunista Revolucionaria. Joaquín Otero, de 23 años, se integró a la anarquista Organización Libertaria Cimarrón (OLC) porque le atrajo «el proyecto político de la organización y la importancia de la militancia. Era un proyecto combativo, revolucionario, que significó una alternativa que no había para los jóvenes». En realidad sí hay alternativas a los partidos políticos insertos en el sistema. Por ejemplo, Federico Boga, de 26 años, se sumó a la Juventud Guevarista del Movimiento Revolucionario Oriental (MRO) atraído por los 40 años de historia del movimiento y por «tener determinados principios e ideas. Vi las figuras del ´Che´ y de Artigas en un determinado estilo de militancia». A Ismael Gómez, de 23, lo encandiló Mao Tse Tung y a Federico Steinhardt, de 28, los pensamientos de los anarquistas Pierre-Joseph Proudhon y Mijail Bakunin. Pero todos ellos comparten consignas similares, y por eso se ven las caras en movilizaciones donde quizás, los más veteranos sean el independiente Jorge Zabalza e Irma Leites de Plenaria Memoria y Justicia. Así como los jóvenes del PT llegan cantando a las marchas, los Fogoneros lo hacen en silencio. Lo que los distingue es su pañuelo celeste y blanco con una estrella roja en el medio, que llevan en el cuello, y con el cual se tapan la mitad del rostro al manifestar. «Son los colores de José Artigas». Fogoneros nació el 19 de junio (día de natalicio del prócer) de 2003. Un grupo de jóvenes de Malvín Norte entendió que el país necesitaba una «salida política» y quiso colaborar fundando un movimiento con fuerte arraigo en su espíritu revolucionario. Desde entonces se juntan en una casa de bloques bastante venida a menos, en pleno cantegril La Bombonera. Allí aceptaron hablar, previo encuentro sin grabador con Gastón, un joven con cara de púber que después no participó de la entrevista formal.
Bolívar, el «Che» y Zitarrosa
«Crece desde el pueblo el futuro, crece desde el pie», está escrito en el pizarrón de la casa-sede de Fogoneros y está firmado por «A. Zitarrosa». Al costado hay otra frase escrita con tiza pero tapada por una bandera con el rostro icónico y omnipresente del «Che» Guevara, en negro sobre fondo rojo. Una cartelera tiene una banderita de Cuba, un afiche que dice «Haití: Basta de ocupación económica y militar» y un mensaje que dice: «TLC con Estados Unidos: poco de comercio, nada de libres».
Sobre el sofá donde están sentados Bruno y Valeria, los voceros de Fogoneros, hay un poster con la cara de Simón Bolívar y unos soldados a caballo que dice: «En Bolívar nos encontramos todos. Coordinadora Continental Bolivariana. ¡A la carga!» Para explicar por qué prefieren no dar sus apellidos (el semanario Búsqueda informó que Bruno se ha presentado como Bruno Fonseca aunque su verdadero apellido es Lasa), Bruno dice que no es por ser misteriosos. Solamente no quieren liderazgos con nombre y apellido, y limitarse a reflejar la opinión de la organización. Además, para evitar conflictos laborales. «Los servicios de Inteligencia me vienen siguiendo desde hace muchos años y saben quién soy», dice él. «Nos juntamos por la militancia estudiantil, y vamos a la puerta de los liceos porque los problemas de la educación están ligados a los problemas del país. Los que deciden las cosas que pasan en el país son muy pocos, como el FMI que decide en los programas de gobierno», dijo Lasa, para quien la influencia guevarista se ve en la lucha social y la lucha política, «inclusive la electoral siempre y cuando apueste a poner el poder en las manos del pueblo». Esa confianza en la «lucha electoral» es muy relativa. «Que el pueblo sea soberano no es sólo sufragar cada cinco años cuando no se puede tener lo mínimo indispensable para comer», dijo Lasa. Victoria, una estudiante de 21 años que habla como si se hubiera aprendido de memoria todo el léxico revolucionario sesentista, agregó: «La democracia está sustentada sobre un modo de producción capitalista, es una democracia burguesa: no representa a la mayoría por una simple elección. Hay que profundizar la democracia en un sentido obrero, proletario, no en un sentido burgués. Para nosotros las elecciones constituyen una variante táctica, no estratégica. La estrategia está signada por la toma del poder, y no por llegar al gobierno durante cinco años». La joven no quiso revelar su apellido. Dijo que su interés por la militancia libertaria nació en el ámbito estudiantil, pero se negó a precisar a qué liceo iba: «No es necesario, no es sustancial. Ojo, no me hace nada decirlo», sostuvo, pero así y todo no lo dijo. Además, ninguno de los dos fogoneros dijeron cuántos integrantes tiene la organización. «Éramos pocos y ahora somos algunos más. Hemos crecido cuantitativamente y cualitativamente», dijo Bruno. Victoria agregó que la ideología «trasciende el tema del número. Lo sustancial no es cuántos seamos, la legitimidad está en demostrar que somos una organización dispuesta a brindarle al pueblo una herramienta, que trascienda la vía electoral». «A los Fogoneros los contamos por decenas», añadió Lasa como para zanjar el tema. Aunque Gastón en la charla informal dijo que menos de diez suelen ir a cada reunión en la casa del asentamiento La Bombonera. Lasa dijo que el ascenso de Tabaré Vázquez al poder era imprescindible. «Nuestro pueblo tenía que ver esa experiencia para ver las limitaciones que tiene este tipo de procesos. Era previsible que sucediera lo que se ve hoy por cómo está conformado el gobierno», sostuvo. Algo similar dijo Milton Rodríguez, de 28, integrante de la Juventud Comunista Revolucionaria (JCR), en un aula vacía de la facultad de Humanidades: «Queríamos que la gente viera con sus propios ojos lo que es un gobierno de la ´socialdemocracia´, del oportunismo electoral, que se disfraza de rojo (por comunista) para después luchar contra la izquierda antiimperialista, contra los sindicatos, contra las organizaciones populares, para hacerle los mandados al imperialismo de turno». Inclusive, Rodríguez hizo gala del mismo espíritu misterioso de Fogoneros y prefirió no estimar cuántos jóvenes integran la JCR. «Somos más de los que quedaron vivos en el Granma, pero menos de los que embarcaron». (N. de R.: fueron 82 los guerrilleros que en México partieron hacia Cuba en el yate, pero de ellos, sólo sobrevivieron ocho tras el naufragio y una emboscada). Los números no interesan. Vos estás haciendo una nota sobre organizaciones revolucionarias, y ninguna que se precie de tal te dirá cuántos son». Se equivocó Rodríguez: sólo Fogoneros y la JCR no quisieron revelar el número de militantes. El Partido de los Trabajadores tiene 80 miembros, de los cuales 15 integran la Juventud Revolucionaria, dijo Lucía Siola. La Juventud Guevarista del MRO sólo tiene diez militantes en Montevideo y ocho en el interior del país (dos en Rivera, dos en Soriano, dos en Maldonado y dos en Canelones), informó Federico Boga. La Organización Libertaria Cimarrón tiene 150 militantes en todo el país, 90 de los cuales están en Montevideo, reveló Esteban Corrales. Y en la Federación Anarquista Uruguaya 40 personas visitan la sede con frecuencia, pero suman 100 contando los adherentes que simpatizan con la organización, a quienes llaman «anillos», según Federico Steinhardt. Tabaré, más de lo mismo Boga, de la Juventud Guevarista del MRO: «Preveíamos que ciertas cosas podían pasar. Pero se adelantaron en el tiempo, como declararse continuistas. El firme compromiso con el FMI, por ejemplo, que se profundizó, o las políticas de corte neoliberal y que se venían aplicando en la Intendencia de Montevideo, como tercerizaciones y privatizaciones».
Steinhardt, de la cincuentenaria FAU, por su parte, se alegró cuando el Frente Amplio ganó las elecciones en octubre de 2004, pero también previó el continuismo. «El gobierno ha sido inteligente en llevar adelante el modelo. No se cuestionó, ni siquiera antes de las elecciones, el modelo capitalista. Han sido hábiles, incluso, en el intento de domesticar a los grupos populares». «Yo me alegré de verle la cara a los colorados el día de las elecciones, pero analizás en frío y ves que nunca estuvo cuestionado el modelo. Ahora dicen que (Danilo) Astori es neoliberal… ¡Desde hace 20 años es neoliberal y siempre defendió todas las tesis neoliberales posibles! ¿Y se dan cuenta ahora?» Las evaluaciones que los jóvenes revolucionarios de las distintas organizaciones hacen de la gestión de gobierno son casi calcadas, aunque los anarquistas coincidan muy poco con los marxistas en asuntos estratégicos. Todos hablan de continuismo, de apego a los organismos financieros internacionales y a Estados Unidos. Se lamentan por la ilusión de la gente aunque presienten que el malestar popular terminará redundando en beneficio de los movimientos revolucionarios. Rafael Gallo, un joven desocupado de 27 años, cebador oficial de mates en la juventud del PT, casi se ofende cuando se le pregunta por afinidades con el Frente Amplio. «Nosotros planteamos un programa de la clase obrera, el Frente tiene un programa que se ha ido transformando en pro-imperialista. Planteamos lo mismo que Marx: que siempre ha habido lucha de clases, desde antes del surgimiento del proletariado, en la esclavitud y la época feudal». Lucía Siola agregó: «El gobierno lleva una política pro-imperialista: la firma de la operación de Unitas, mandar las tropas a Haití, la firma del Tratado de Inversiones, ahora el Tifa para llegar al TLC con Estados Unidos… Ya se veía cuál iba a ser la postura del Frente cuando salió a parar la caída de Jorge Batlle. Se vio que iban a seguir la política del FMI». Joaquín Otero, de la anarquista OLC, repitió la teoría del «pro-imperialismo» pero con otros términos, igual de trillados: este gobierno «sigue la lógica de los gobiernos neoliberales». «Hoy la gente aplaude que se le haya pagado al FMI cuando antes se le pagaba y había huelga. Se juega con la legitimidad de la gente». Su compañero Esteban Corrales, de 30 años, fundador del movimiento, dijo: «El neoliberalismo como sistema político y económico vigente en América Latina no cambia porque haya un consejo de salarios. En todo el continente hay una consolidación de los sistemas democráticos como expresión del cambio, algo que no compartimos. Se consolida una forma de hacer política donde están el FMI, el Banco Mundial, el BID, el Estado, las instituciones, lugares muy lejos de la gente».
Claro está, son anarquistas
Steinhardt, anarquista pero de la FAU, también cree que en toda América Latina -más allá de su viraje hacia la izquierda- los gobiernos están muy distantes de los problemas populares. Hizo un zoom en Uruguay y dijo: «La privatización de la seguridad social no ha sido tocada: las AFAP siguen robando la plata de los trabajadores. El famoso tema del sistema nacional de salud no pasó de ser un titular en los diarios. El Panes quedó, más o menos, en lo que fue el Hambre Cero en Brasil, un eslogan que no ha repercutido socialmente, porque la riqueza sigue en manos de las mismas pocas personas. Y los planes imperiales se siguen aplicando, como siempre». Milton Rodríguez, de la JCR, admite que votó a este gobierno, pero asegura que no lo volverá a hacer. Insistió con el «pro-imperialismo» y aseguró que, además, fue «oportunista» porque aprovechó las ansias «de la gente» por un gobierno «popular» pero le hizo los «mandados» a la «oligarquía». Más allá de que al escucharlos da la impresión que tienen puesto el cassette porque repiten los mismos pensamientos (y con las mismas palabras), también es cierto que suenan muy convencidos de lo que dicen. Cuestión de sensibilidad, dicen. Y de ideología. Diferencias de matices, coincidencias en ideas. Ejemplo: Fogoneros y la OLC coinciden en criticar el sistema partidario y las elecciones como forma de acceder al poder, mientras que la Juventud Guevarista del MRO y la Juventud Comunista Revolucionaria (del Partido Comunista Revolucionario) defienden a los partidos como un método más de lucha. Federico Boga, del MRO, cita a Guevara: «Decía en 1963 que sería muy tonto para un marxista revolucionario no aprovechar las ventajas que da el proceso eleccionario para dar a conocer el programa revolucionario». El único partido de los consultados para esta nota que participó de las últimas elecciones nacionales es el PT, que sumó 524 votos en todo el país. Aunque critique las elecciones, Victoria (de Fogoneros) hace el mismo diagnóstico del país que los demás. «Hay consenso en seguir pagando la deuda, firmar tratados con los yanquis y profundizar la miseria del país. Hubo planes de carácter asistencialista como el Plan de Emergencia que no solucionaron la raíz del problema. Y lo medular, la relación con el imperialismo: siguió y se profundizó». Hay diferencias entre todos los grupos de extracciones muy disímiles, pero son minimizadas ante premisas aglutinadoras como el «antiimperialismo». No ven la hora de que los trabajadores despojen a los capitalistas de sus medios de producción, que los capitales extranjeros (básicamente estadounidenses) se alejen de este pequeño país del Tercer Mundo. Milton Rodríguez, de la JCR lo expresó así: «Todo el que se oponga al imperialismo, a los oligarcas, es amigo nuestro». Y con ellos pretende conformar un frente de liberación nacional. Y si hay algo que irrita, aún más, a los jóvenes integrantes de grupos revolucionarios es la posición del gobierno progresista en el manido asunto de las fábricas productoras de pasta de celulosa. En esto también están muy unidos.
No a las papeleras
«¿Las papeleras? Es una entrega más a los grandes intereses internacionales», dijo Rafael Gallo, de la Juventud Revolucionaria del PT. Su compañero Federico Morales agregó que «ser anti-capitalistas no escapa al ambientalismo, van de la mano. Es un negociado que no sólo abarca el río Uruguay ahora o el Río de la Plata en el caso de Ence. Es el tema de la forestación. En Misiones se talaron los bosques y se inunda todo, mientras que en el Chaco no hay agua». Ismael Gómez, de la Juventud Comunista Revolucionaria, señaló lo obvio: más allá de creer que las papeleras contaminarán, hay una clara postura ideológica al no acompañar su instalación en Uruguay: «Hay consecuencias económicas y sociales que traen los países dueños de los capitales de las pasteras. Hablo de la extranjerización de la tierra, el crecimiento del latifundio, las pésimas condiciones de trabajo y el desplazamiento de los productores». «Esas chimeneas son un gran monumento a la política de este país como continuadora de las anteriores: una política impopular y vinculada a los intereses de monopolios foráneos. No pagan impuestos, tienen puerto propio, la Armada le hace los barcos para que transporte la pasta hacia fuera. ¡Hasta el Pit-Cnt tenía una resolución contra las plantas, y se dieron vuelta para aliarse con el gobierno!» Joaquín Otero, de la OLC, dijo que el movimiento no tiene una postura al respecto de las papeleras. Sin embargo, ni bien él y Esteban Corrales comenzaron a analizar el tema, se alinearon a los demás grupos ultras de izquierda. «Se ve la injerencia de una multinacional que parece la gobernante del país. Sí, van a dar trabajo. Pero está claro que van a contaminar, y agrega enemistad con un vecino», sostuvo Otero. «Es la continuidad de un modelo por parte del Frente Amplio», insistió Corrales, reiterando un argumento repetido hasta el hartazgo por todos los jóvenes consultados para este reportaje. «Es la política por fuera de las necesidades de la gente. Se habla de una inversión de mil millones de dólares y crecimiento de la macroeconomía, pero eso está lejos del bolsillo de la gente». Federico Boga, guevarista y artiguista de la juventud del MRO -organización fundadora del Frente Amplio que se alejó de la coalición en 1993- no tuvo empacho en admitir que la negativa a las papeleras responde a convicciones ideológicas más que a ambientalismo. «Es por lo que está detrás de las plantas: un proyecto de país, de producción, que para nosotros no es válido. Es ideológico porque tiene que ver con abrirle las puertas al imperialismo y sus capitales, una empresa productora de basura (las traen acá porque contaminan). Teníamos un país lleno de verde, y ahora habrán ¡siete plantas de celulosa! ¡Es una política de Estado!» Además de la de Botnia en Fray Bentos, Ence en Conchillas (Colonia) y la eventual de Stora-Enso en Durazno, Boga dijo que una de capitales estadounidenses se instalará en Rocha, y otra pertenece a una firma árabe. Cerro Largo y Tacuarembó han sido dos de los enclaves elegidos, dicen saber. «Uruguay visto desde arriba será una gran fábrica contaminante. ¡Y acá van a meter la pastera más grande de todo el planeta!» A Federico Steinhardt, de la FAU, lo que más le preocupa es la «consolidación del modelo forestal». «El monocultivo forestal es tristísimo porque genera menos mano de obra que la ganadería expansiva. Lo del ´país productivo´ es una gran mentira. Vos soltás una vaca en el campo y generás más empleo que la forestación. Y acá se consolida la forestación ¡en las mejores tierras del país! Vender esos árboles es un disparate, y más si son eucaliptos, que consumen un montón de agua». Steinhardt es anarquista desde los 16 años, aunque a los 14 ya militaba en el MPP. ¿Por qué? Intentaba infructuosamente comprender el mundo. Quería alcanzar una solución para las cosas que veía que estaban mal, que no le cerraban. Empezó buscando dentro de la izquierda pero no tardó en estudiar las vertientes históricas del socialismo. Descartó el socialismo «científico» (según la definición de Karl Marx, socialismo «autoritario», según la FAU) porque veía al Estado como una herramienta para la solución de problemas. Sin embargo, lo convenció el socialismo «libertario» en boca de Proudhon, Bakunin y Errico Malatesta, lo que después dio en llamase anarquismo. Sabido es que esta corriente reniega del Estado y las instituciones, pero -dice él- erróneamente se lo asocia con caos y desorden. «Cuando la gente se queja de algo diciendo ´¡esto es una anarquía!´ yo contesto: ´¡ojalá!´»
Chávez y Evo, los preferidos
Los jóvenes revolucionarios uruguayos siguen modelos, estilos de conducción en la América Latina de hoy. Sienten que la revolución cubana sigue siendo el mejor ejemplo de cómo hay que hacer una revolución, y piensan que los presidentes de Venezuela y Bolivia, Hugo Chávez y Evo Morales, encarnan lo más parecido a un líder de su agrado que los lleve al socialismo del siglo XXI. Así y todo, los estudian con lupa. «Separamos al modelo venezolano y al boliviano del resto. Cuba, Venezuela y Bolivia integran el ALBA, una asociación de ruptura con Estados Unidos», dijo Bruno Lasa, de Fogoneros, quien entiende que muchos opositores de Chávez se vieron rendidos por su carisma y pasaron a apoyarlo. Para él, lo importante es que las organizaciones populares abrazaron el proceso bolivariano: «Hay sectores surgidos de los cerros de Caracas que están organizados, administran barrios enteros desde la seguridad a la educación o las tareas municipales, hay latifundios que se han socializado y hay una tendencia a que el pueblo recupere su poder». Ese punto de vista lo comparte la anarquista OLC. Sigue Otero: «El proceso venezolano es interesante y raro, como fenómeno. Hay una organización social muy importante, hay barrios que tienen un proyecto socialista, esté Chávez o no. Hoy lo siguen a él, pero si llegara a no estar, no se caerá todo el proceso de la Venezuela bolivariana». Joaquín lo dice porque él visitó ese país el año pasado cuando fue invitado por organizaciones afines a la Libertaria Cimarrón y conoció de cerca esa realidad. Parece difícil imaginarse un chavismo sin Chávez, pero Otero dice que es posible. (De todas formas y para que eso no suceda, el propio Chávez piensa plebiscitar su reelección indefinida). A propósito de esto, opina Nicolás Marrero, juvenil del PT. «Mientras duren los precios altos del petróleo, Chávez va a ser el caudillo máximo; cuando baje el precio del petróleo, el chavismo se termina. Los contactos con Bolivia, Ecuador y Argentina son para expandir el monopolio sobre el petróleo». «La reforma agraria de Bolivia es un paso adelante, claro que sí. Pero es una reforma dentro del capitalismo, no deja de tener un corte capitalista», agregó. Profundiza Siola: «No nos sentimos identificados con ningún gobierno de América Latina (salvo Cuba) porque todos tienen carácter burgués. Nosotros queremos el socialismo, entonces no estamos conformes. El propio Chávez declaró que su modelo no iba por la dictadura del proletariado, y nosotros sí apostamos a ella». En el mismo sentido opinaron Otero y Corrales, que como anarquistas, creen que Chávez y Morales no escapan al corset de un sistema, que ellos deploran. «Vos pensás que Evo nacionaliza el gas. Pero, es un elemento que juega en la lógica del sistema. Evo tiene una construcción de poder popular muy fuerte, que lo presiona. Entonces, nacionalizar el gas y una reforma agraria es lo mínimo que tiene que hacer para que no lo voltee el pueblo. En Uruguay, lo mínimo que hubo que hacer fue el Plan de Emergencia, pero ¡vaya si el Frente juega en la lógica del sistema!», exclamó Corrales. Rodríguez, de la JCR, hace suyas las palabras de Chávez en cuanto a que a América Latina la sacudió un «huracán político». Entiende que Cuba, Bolivia y Venezuela son los más «hostigados» por el «imperialismo», y han llevado adelante las reformas populares más significativas. Y espera con ansiedad las primeras medidas del ecuatoriano Rafael Correa. A él no le molesta que el principal socio comercial de Venezuela sea Estados Unidos porque considera el caso con una visión artiguista, dice. «Si es conveniente hacer el negocio, se hace». Cuando se le pregunta a Federico Boga (MRO) por simpatías en el continente, no duda: la revolución cubana. Dice que aunque han pasado 47 años es un proceso vivo. A Chávez lo mira de reojo, algo desconfiado. «Ha desarrollado la participación popular, ha enfrentado a Estados Unidos en lo discursivo y ha implementado algunas nacionalizaciones que ilusionan. Pero hay que ver si avanza en el proceso que terminaría en el socialismo. Somos cautelosos, más que mirar a Chávez miramos al pueblo. A él lo seguimos vigilando». Detenerse a observar una pared en la sede del MRO de la calle Fernández Crespo resulta útil para entender sus afinidades ideológicas. Hay banderas colgadas de: Tupamaros, el «Che» Guevara, Cuba, la FAU, el Frente Revolucionario por una Alternativa Socialista, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional de El Salvador, el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua, la Unión Soviética, las FARC de Colombia, el Ejército Revolucionario del Pueblo de Argentina, el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru de Perú, el Ejército de Liberación Nacional de Colombia, el País Vasco, Batasuna, el Movimiento Sin Tierra de Brasil, la FAR de Chile, y el movimiento Mapuche. Otra pared tiene ensamblados los rostros pintados de José Artigas y el «Che» Guevara junto a una frase que dice: «El deber de todo revolucionario es hacer la revolución». Y en la fachada, a las caras de Artigas y Guevara se le suma la de Raúl Sendic. Mario Rossi, veterano dirigente guevarista del MRO, de 64 años, explica aquello del verdadero socialismo sin concesiones al que aludió Lucía Siola, del PT. «Tenemos un modelo de socialismo: para nosotros las fábricas tienen que quedar en manos de los trabajadores, y la tierra en manos de los que la trabajan. En Venezuela vemos la lucha antiimperialista sí, pero hoy 20 millones de venezolanos se levantan todos los días a vender su mano de obra a capitalistas venezolanos y extranjeros. Por eso está lejos de lo que esperamos». Utopía que le dicen. «Para un revolucionario, cuanto más difícil, más nos gusta».
Cuando llegue el día…
En todas las organizaciones, los jóvenes militantes son conscientes de la dificultad de instrumentar la revolución en el Uruguay de hoy. No están dadas las condiciones, repiten. Pero no pierden las esperanzas de verla, o mejor dicho: protagonizarla. Aquí es donde se alcanzan a vislumbrar las diferencias en tácticas y estrategias, para lograrla con éxito. Rossi dice que hacer la revolución es la «única salida» para 380 millones de lationamericanos «sumergidos en la pobreza». El ejemplo que hay que seguir -dijo- es la revolución bolchevique. «Demostró durante 70 años que no se precisa de un burgués para producir y crear». «En Uruguay hoy no es viable, pero tenemos que prepararnos para eso», sostuvo. Federico Boga, repartidor de pan y diseñador gráfico, dijo que ve la revolución uruguaya a largo plazo. «Me preparo para que sea todos los días, como decía Lenin, pero la veo dentro de mucho tiempo. Nuestra revolución es trabajando en varios frentes sociales todos los días: en barrios, haciendo ollas populares, ayudando en comedores infantiles». Los jóvenes guevaristas dicen moverse en los mismos frentes que los demás grupos: penetran en gremios estudiantiles (liceales y universitarios) y organizaciones barriales buscando crear conciencia y organizar a las masas más necesitadas. Nicolás Marrero, del PT, interpreta que una revolución significa un cambio en las estructuras sociales del país. «Y eso no lo logra una elección, sino una apropiación, gente en la calle», dijo. Sólo así habrá un gobierno obrero, como ellos quieren. Creen que la revolución no podrá ser en un país y aislada del resto del mundo. «El socialismo tiene que darse a nivel mundial. La teoría del socialismo en un solo país no es viable porque estamos rodeados de capitalismo», opinó. Rossi, con algo más de tino y experiencia, encuentra dificultades insoslayables para la realización de una revolución mundial. «Primero tiene que ser un país, después varios y después todos. ¡¿Cómo hacemos la revolución todos el mismo día a la misma hora en todo el mundo?! ¿Me querés decir?» Marrero no descarta la lucha armada «en algún momento». Siola, su compañera trotskista, aclara que su partido no comparte la lucha armada desde el foquismo (Guevara creía que un pequeño foco podía iniciar acciones típicas de la guerra de guerrillas para lograr con relativa rapidez que la revolución se expandiera, obteniendo así el levantamiento de las masas), táctica que sí defiende la organización Fogoneros. «Creemos que nos separa de la clase obrera. Si cien tipos tiran tiros y rompen todo y la clase obrera lo mira por televisión, van a pensar: ´mirá estos loquitos´. Nosotros preferimos que nuestro programa llegue a todos los trabajadores, que lo tomen como propio y luchemos juntos», dijo Siola. Ismael Gómez (JCR) dijo en la facultad de Humanidades, donde estudia, que «la revolución se construye día a día» y puso como ejemplos: crear conciencia en gremios estudiantiles u obreros, peleando para que determinados barrios de la periferia tengan saneamiento o gestionando becas para un centro de estudio. Milton Rodríguez apuntó que la revolución modélica es la artiguista que propone «luchar contra los opresores para repartir la tierra y generar mejores condiciones de vida para nuestros pueblos». E insistió con que «los burgueses» en forma usurera les privan a los trabajadores de los medios de producción que operan. «Cuando el pueblo diga ´basta, esto no va más´, ¿qué pasará?», se pregunta retóricamente Rodríguez. Y para ejemplificar qué podría pasar en Uruguay ese día cita las variadas experiencias violentas en Bolivia o la de diciembre de 2001 en Buenos Aires. Gómez afirmó que el ansiado día hay que destruir un Estado y comenzar a construir otro, distinto al conocido. «Implica aglutinar en un frente de liberación nacional a todos los que sean antiimperialistas y antioligarcas». Algunas de las primeras medidas, a su juicio, deberían ser: crear organizaciones de campesinos y asalariados rurales que repartan la tierra e intentar que los trabajadores tomen las fábricas. En enormes asambleas populares bien se pueden elegir delegados de cada industria, fábrica o estancia. Bruno Lasa, de Fogoneros, aclara que «revolución no es tirar tiros», sino «un salto cualitativo donde se inviertan los polos de la contradicción de la sociedad. No es que nos calentamos todos, agarramos piedras, rompemos todo y hacemos la revolución. Es un proceso». Como los demás, entiende que la lucha armada es válida como herramienta para que «la clase dominante» deje las maquinarias en manos del «poder popular». En esa lucha de clases «el pueblo tiene que estar preparado para confrontar contra todos los que lo joden». «La violencia no viene de nosotros, está en el sistema», nos recuerda Victoria. Y como los poderosos no cederán su capital por las buenas, habrá que convencerlos por las malas. Federico Steinhardt (FAU) no se imagina una nueva revolución oriental a mediano plazo porque «no hay efervescencia popular». Cree que el presente es fermental como etapa de resistencia, de fortalecer ámbitos de base y colaborar en movilizaciones populares. Curiosamente, no se imagina cómo será el día después de la revolución. «Cómo se articule la nueva sociedad es algo a explorar. No hay recetas mágicas». -¿No es demasiado arriesgado esperar a que el pueblo tome el poder para después experimentar en el gobierno apelando al ensayo y error? -A la humanidad peor no le puede ir. Podemos errarle y colectivamente equivocarnos, pero nunca tan feo como ahora. Nunca se nos va a morir un niño de hambre. Llegado el proceso revolucionario no vamos a estar nosotros solos. La Organización Libertaria Cimarrón, en cambio, prefiere no improvisar. Cree que los métodos de autogestión hay que ejercitarlos previamente. Joaquín Otero: «Hablamos mucho del día D, donde habrá mucho humo en las calles porque el cambio es necesariamente violento (hay oligarcas que no querrán dejar sus fábricas ni los medios de comunicación ni sus empresas)». Por lo menos, él sí se imagina el día después de la revolución: «como decía Malatesta, tiene que haber pan y leche en todas las casas».
Escrache para un «milico asesino»
El 7 de diciembre se realizó una marcha desde plaza Cagancha hasta el Tribunal de Apelaciones para manifestar contra el proceso de cuatro «compañeros» por «sedición» tras la protesta y los disturbios del 4 de noviembre de 2005 en Ciudad Vieja por la visita de George W. Bush a la Cumbre de presidentes en Mar del Plata. Una semana después, los mismos grupos radicales se encontraron en el Obelisco para caminar juntos hacia la casa del ex presidente de facto Gregorio Álvarez en Parque Batlle. Y el miércoles pasado se realizó un acto contra la firma del Tifa con Estados Unidos en el entendido de que es «el inicio de un Tratado de Libre Comercio» con la potencia del norte. El acto fue convocado por la Coordinación Antiimperialista, frente formado por el 26 de Marzo, la Corriente de Izquierda, el Partido de los Trabajadores, el Frente Revolucionario por una Alternativa Socialista y Fogoneros. En las tres citas se pudieron escuchar los mismos cánticos, muy críticos con el gobierno nacional y con Estados Unidos. «¡El pueblo, el pueblo, el pueblo está podrido, hay que desmantelar el aparato represivo!» o «soy piquetero, soy un obrero, vamo´ a llenar la calle de piqueteros, no lo queremos a Vázquez ni a los banqueros, vamo´ a seguir luchando para que exista… una salida obrera y socialista», fueron algunas de las estrofas repetidas. Irma Leites, de Plenaria Memoria y Justicia, fue una de las voceras frente a la residencia de Álvarez, a quien en algún pasaje de su alocución se refirió como «milico asesino». A cuatro días del fallecimiento del ex dictador chileno Augusto Pinochet, del otro lado del vallado en Campbell y Ricaldoni, dijeron: «Si serás sinvergüenza, ¿estarás llorando la muerte de tu amigo Pinochet o te alegrás porque ya no podrá seguir hablando del Plan Cóndor?»
RC-PCT: por la Unidad de los Revolucionarios
Quienes integramos Refundación Comunista y el Partido Comunista de los Trabajadores damos un paso de gran importancia: tomamos la decisión de unificar nuestras organizaciones. No nos juntamos, nos unimos. Unimos nuestras fuerzas; nuestra inteligencia colectiva, nuestras voluntades y nuestras convicciones.
RC – PCT – 01.02.07
POR LA UNIDAD DE LOS REVOLUCIONARIOS
A LOS TRABAJADORES Y MILITANTES POPULARES
Lo hacemos reivindicando los principios que dieron origen a nuestros destacamentos y que son las razones que sostienen nuestra lucha. Nos unimos asumiendo la teoría revolucionaria del marxismo-leninismo, que es la teoría que expresa de la manera más profunda, precisa y científica, los intereses, las tareas y las luchas de la clase obrera para transformar la sociedad y acabar con todas las penurias y deshumanización que produce el sistema capitalista. Nos unimos en la convicción de que la lucha por preparar, organizar y llevar adelante la revolución socialista, como etapa de transición al comunismo, es la tarea central que debemos encarar los revolucionarios, y en torno a la cual debemos contribuir a organizar a los compañeros más decididos y conscientes de la clase obrera y los sectores populares. Nos unimos en la convicción de que sólo derrotando a la burguesía y al imperialismo en todos los terrenos, podremos conquistar un gobierno de los trabajadores y el pueblo. Nuestra clase, los campesinos sin tierra, los pueblos originarios, los intelectuales proletarios y la juventud, podrán así abrir el camino a la solución de los gravísimos problemas que afectan nuestras vidas, instalando nuevos valores que organicen a la sociedad sobre la base de la solidaridad, la democracia obrera y popular, los esfuerzos compartidos y el goce colectivo de los frutos que ella produzca. Para alcanzar este objetivo, estamos dispuestos a encarar todas las formas de lucha que sean necesarias. Debemos socializar las tierras, las fábricas, los bancos, los recursos naturales. Pero también debemos socializarnos nosotros. La revolución socialista debe aportar a la humanización de los hombres, a transformar al ser humano, en un ser cada vez más humano. La revolución es impensable sin un hombre nuevo, Nos unimos en la convicción de que la conciencia revolucionaria (conciencia que hay que construir a nivel de masas) hará posible lo que es necesario. Para nosotros la revolución socialista es la tarea actual para nuestra clase y los sectores populares .No es un horizonte lejano, más o menos deseable: es una necesidad objetiva que precisa de instrumentos concretos que la materialicen y expresen el nivel de conciencia de nuestro pueblo. Partido, Frente antiimperialista y anticapitalista y Pueblo en armas son los instrumentos que debemos construir como expresiones del pueblo organizado y movilizado en la lucha por el poder. Nuestra unidad pretende aportar a este camino. Al dar este paso no nos autoproclamamos como el Partido de la revolución. Por el contrario, nos damos como tarea aportar a la construcción de dicho Partido en unidad con otros compañeros revolucionarios, y deseamos que este paso aliente a otros destacamentos, organizaciones y militantes a profundizar este camino. Nos unimos porque somos internacionalistas, al tiempo que luchamos por la liberación de nuestra patria; apoyamos incondicionalmente a Cuba socialista y a los pueblos de América Latina que son parte de las luchas continentales por nuestra liberación y a todos los pueblos del mundo que luchan contra la opresión y agresión imperialista. Nos unimos porque estamos convencidos de que sin una lucha tenaz y consecuente contra el reformismo y el oportunismo que hoy infecta a la mayoría de la llamada izquierda tradicional no podrá avanzar la revolución. El sectarismo, las prácticas aparatistas, la autoproclamación, hacen las veces de un chaleco de fuerzas que no deja desarrollar las enormes energías de nuestro pueblo, manteniéndolo siempre en los marcos del sistema. Otro tanto ocurre con las distintas variantes del nacionalismo burgués que se esfuerza por mantener a nuestra clase como furgón de cola de sus intereses. Proponemos entonces una organización cuyo objetivo sea la lucha por el poder., basada en la ideología del proletariado. Una organización que asuma la tarea de constituirse en vehículo y continente de los sueños populares, de sus reclamos, sus reivindicaciones y luchas, esas que nos permitan generar el poder popular necesario para lograr los cambios revolucionarios que son nuestro objetivo. Una organización que en lo interno levante las banderas de la democracia proletaria, profundamente revolucionaria y antiburocrática, con mecanismos estatutarios que aseguren estos atributos. Una organización donde se respete a ultranza el centralismo democrático. Es decir, una organización cuyas políticas surjan del debate fraterno de todos los compañeros, dejando atrás el verticalismo autoritario, asumiendo la necesidad de la coherencia de una línea definida. Estos y otros principios que sostenemos, son la razón suficiente y necesaria como para unirnos. Las cuestiones tácticas, que obligatoriamente irán surgiendo durante el desarrollo de la lucha de clases, las resolveremos en el debate colectivo y fraternal entre revolucionarios. Aquí no hacemos un acuerdo de cúpulas. Ponemos todo este proceso en manos de los compañeros para su debate y enriquecimiento que culminará en un próximo Congreso de unificación. A nosotros nos hubiese resultado más cómodo anunciar esta decisión de unirnos al final del proceso, y no al principio. Pero no buscamos nuestra comodidad. Buscamos unir a los revolucionarios, buscamos superar la dispersión que hace que muchas de nuestras energías se disipen. El hecho de anunciar públicamente los primeros pasos de este proceso de unificación, también nos compromete públicamente frente a los trabajadores y los militantes revolucionarios para llevarlo hasta su concreción. Los revolucionarios no ocultamos a los trabajadores nuestras intenciones. Las decimos abiertamente. Concretarlas es parte de nuestra seriedad.
PARTIDO COMUNISTA DE LOS TRABAJADORES
REFUNDACION COMUNISTA
27/01/2007
NI TIFA , NI TLC.
Proclama de la Coordinacion Antiimperialista (integrada por FRAS, 26 DE MARZO, PT, PCR, COORD. JUBILADOS, CORRIENTE IZQUIERDA, entre otros) leída por el cro. Gonzalo Abella en el acto contra el TIFA realizado el miércoles 24 de enero con la presencia de más de 500 compañeros.
Coordinacion Antiimperialista – 25.01.07
Compañeros: Hoy en América Latina hay dos proyectos enfrentados: El proyecto que impulsa el imperialismo norteamericano, el ALCA y que luego del fracaso de Mar del Plata, mantiene inalterables sus objetivos de dominación de los pueblos bajo la forma de tratados de libre comercio, país por país. El otro proyecto es el que va surgiendo de la rebelión de los pueblos, de los trabajadores, de los indígenas y campesinos pobres de América Latina y que hoy encuentra su expresión mas avanzada en los procesos de Cuba, Venezuela, Bolivia, Colombia y se anuncia posible en Ecuador. Es la lucha de los pueblos de América Latina y del mundo contra el imperialismo , es el fracaso de la política belicista del imperio en Medio Oriente , lo que impulsa los procesos de liberación que se van gestando en nuestro continente. El ejemplo de la gloriosa Revolución Cubana , nos demuestran cada día que el único camino posible para nuestros pueblos es el del enfrentamiento y la ruptura con la política del imperialismo. Hoy, la movilización, la rebelión de los pueblos del continente, enfrentando al Neoliberalismo, y reafirmando el antiimperialismo, es la fuerza principal que alimenta el proyecto popular y revolucionario que contiene una potencialidad socialista, el que inquieta y cuestiona al imperialismo norteamericano. Por eso EE.UU. sin renunciar ni un minuto a sabotear y combatir por todos los medios el proceso Bolivariano de Venezuela; ni a proseguir con el Plan Colombia de militarización de la región; ni a alentar el separatismo y la subversión derechista en Bolivia, manteniendo el hostigamiento y el bloqueo a la Revolución Cubana, despliega además, una estrategia de división de los pueblos latinoamericanos. Hoy el Gobierno Progresista da un paso mas , en el camino de la dependencia y sujeción a las políticas del imperialismo norteamericano y de los organismos financieros internacionales. Es un nuevo acto de entrega y sometimiento al imperialismo y a los yanquis en particular, continuación del TLC que no se pudo firmar con EE.UU. y que ahora reaparece bajo otra forma, con el nombre de TIFA. Estas son las aspiraciones del gobierno: ser los promotores de un paraíso para los negociados de las multinacionales y la banca internacional, no solo nuestro país, sino como enclave de recolonización de la región. EE.UU. viene a buscar con un TLC o TIFA con Uruguay, no solamente el control económico del mercado interno y libertad de desplazamientos y beneficios para sus multinacionales. Lo que le interesa prioritariamente al imperialismo es la dominación y el control político, militar y estratégico del Río de la Plata, de los accesos fluviales al continente y el recurso del agua, que tanto valor para el presente y futuro de la humanidad. Este nuevo Tratado con el gobierno de Bush esta en la línea de la política que el gobierno progresista ha llevado adelante desde los primeros días de ejercicio : La firma de la Carta Intención con el FMI y sus sucesivos ajustes , el pago riguroso y por adelantado de la Deuda Externa , generando a la vez mas Deuda , las reformas neoliberales en curso que tienen como centro la privatización de las empresas públicas, el desconocimiento del plebiscito del agua, el envió de tropas para Haití, entre otras tantas medidas que marcan claramente el rumbo definido por el gobierno progresista. No es nada menor que se haya llegado a plantear por parte del gobierno, el envío de tropas para proteger a la contaminadora Botnia, y qué como “ Chirolitas” de las multinacionales, éste las haya retirado a pedido de la misma multinacional porque afectaba su imagen comercial internacional. El camino tomado por el Gobierno con sus apoyos internacionales y nacionales cultivadas por sus mas representativos exponentes marcan a fuego un camino sin retorno. A esta altura de los acontecimientos , ya no caben dudas de hacia donde va el gobierno y cual es el contenido de su política. El gobierno continuista , contrariando la voluntad de cambio expresada por la mayoría de los uruguayos , no solamente ha continuado la política de los gobiernos anteriores , sino que ha acelerado y profundizado el proceso de reformas neoliberales , a un nivel que blancos y colorados no hubieran podido alcanzar en tan corto tiempo. Este proceso se lleva adelante en forma acelerada aprovechando el crédito que da la esperanza acumulada durante años de lucha por amplios sectores de nuestro pueblo en la perspectiva del cambio y por otro el silencio y la complicidad de muchos dirigentes del movimiento popular , que han posibilitado la aplicación de estas políticas , operando como colchón y como freno de los reclamos populares. Los pragmáticos de hoy , los social liberales , los izquierdistas devenidos en fervorosos defensores de las políticas del FMI y de los proyectos de las multinacionales , nos quieren convencer de que el único camino posible, es el del FMI, que cobra por adelantado una deuda , pagada con mas deuda y con mas miseria y sacrificios del pueblo. Una deuda inmoral e impagable y que para ello postergan las necesidades básicas de amplios sectores de la población. Acompañado por legisladores y Ministros contagiados por una amnesia inmoral, que votan leyes y misiones de paz que no sólo son antinacionales sino que convergen claramente con la política del terrorista Bush para A.Latina. En este marco el TIFA viene a consolidar el camino elegido por el gobierno y la dirigencia progresista. Es un Tratado que permite profundizar en los elementos ya establecidos en el nefasto Tratado de Protección de Inversiones . Y avanza en la dirección del objetivo nunca abandonado de firmar el TLC con los EEUU. Hoy se aprestan con el máximo sigilo y el silencio cómplice de los que hasta hace poco se presentaban como revolucionarios nacionalistas y antiimperialistas a firmar un tratado el TIFA, paso previo a un TLC y reafirmación del tratado de inversiones con EE.UU. firmado por el gobierno y ratificado por los parlamentarios progresistas. Esto no es otra cosa que institucionalizar la dependencia, agravando la penetración y la dominación imperialista en nuestro país. Tal como lo han expresado el ministro Astori, el presidente Vázquez y sobre todo el nuevo embajador de los EEUU en Uruguay Mr. Baxter, es un paso intermedio hacia un TLC. Mas aún , Mr Baxter anuncia triunfante en cada oportunidad que se le presenta, que la mayoría de los TIFAs terminan en un TLC. Esta realidad viene a desmentir la euforia expresada por algunos en el momento que el gobierno anunciaba la firma del TIFA y que los llevo a decir que se había derrotado la intención de avanzar hacia un TLC: Por el contrario el Tratado del Protección de Inversiones, el TIFA y el futuro TLC ( en la forma que adopte) son pasos sucesivos y consecuentes en el camino de la dependencia y subordinación a los planes del imperialismo y las multinacionales. Este camino no solo profundiza la dependencia y nos condena al subdesarrollo; sino que consolida el modelo neoliberal que aumenta los niveles de explotación de los trabajadores y la exclusión social. Este camino es también el de la precarización del trabajo, de las mercerizaciones , de la privatización de las empresas públicas . ES el camino de la extranjerizacion y concentración de la tierra , de implantación del país de la celulosa y del monocultivo de eucaliptos . Es el camino de la Reforma reaccionaria del Estado , de la deserción de la inversión pública en Salud y Educación, la ausencia de apoyo a la construcción de vivienda social y cooperativa. Es el camino de las jubilaciones de hambre, de las imposiciones de los organismos financieros internacionales en la seguridad social. Donde como adelanto, el Vicepresidente del FMI además de colocar a dos de sus funcionarios en el BPS, ordenó, que Uruguay debe reducir drásticamente el gasto en ese derecho humano fundamental que es la Seguridad social. Es el camino de la criminalización de la protesta social y de la imposición del pensamiento único. Este proceso tiene además como agravante el ocultamiento sistemático de la información . Así como la enorme mayoría de la población, sobre todo los trabajadores, desconoce como se esta privatizando Pluna o AFE o cuales son los acuerdos que se establecen con los organismos financieros internacionales. Nadie ha tenido acceso a la información sobre este TIFA ; que se anuncia será firmado en los próximos días. Esta actitud de ocultar la información es profundamente antidemocrática y apunta a alejar a la gente de la participación política. Es un método antidemocrático y desmovilizador, que responde a un estilo de hacer política típicamente burgués. Frente a esto, la resistencia del pueblo y los trabajadores uruguayos crece en la lucha en defensa de los recursos naturales, del patrimonio nacional, contra la desocupación, la rebaja salarial y la injusticia social. Así lo demuestran las movilizaciones de los trabajadores de la salud, los municipales, los textiles , los gráficos, los trabajadores rurales, los metalúrgicos …. Sobran tradiciones de lucha antiimperialista en nuestro pueblo y en los pueblos de nuestro continente como para que un Gobierno impunemente, desconozca y traicione dichas tradiciones y se transforme en garante de los intereses del imperio y los capitalistas sin sufrir la lucha popular y la creciente movilización contra sus planes. Por eso nos convocamos hoy, organizaciones sociales, políticas y militantes independientes, a expresar en la movilización nuestro rechazo al TIFA de hoy, al TLC de mañana. Hacemos un llamado a todos las organizaciones populares, a todos los hombres y mujeres de este pueblo que mantienen en alto las banderas del antiimperialismo y del cambio social a sumarse a esta convocatoria. Solo con la unidad de las fuerzas populares y antiimperialistas, con la organización y movilización de todas nuestras fuerzas podremos frenar la aplicación de esta política de firme alineamiento del gobierno con el imperialismo norteamericano. Contribuyendo así, a la construcción de una patria artiguista, popular, antioligarquica y antiimperialista y junto a nuestro pueblo retomar el camino de la liberación y el cambio social por el que ya transitan varios pueblos de nuestro continente. Construyendo la patria grande y conquistando nuestra , irrenunciable e impostergable, segunda independencia.-
NI TIFA NI TLC NO A LAS PLANTAS DE CELULOSA NI AL MONOCULTIVO NO AL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA VIVA LA LUCHA DE AMERICA LATINA CONTRA EL IMPERIALISMO
POR LA UNIDAD DE LOS PUEBLOS EN LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA Y POR EL SOCIALISMO
Declaración Internacionalista contra Plantas de Celulosa
CARTA ENTREGADA MEDIANTE UNA DELEGACIÓN CONJUNTA de la Juventud Guevarista Uruguaya, Juventud Guevarista Argentina y Agrupación Frente Estudiantil Popular A LOS COMPAÑEROS DE LA ASAMBLEA AMBIENTAL DE GUALEGUAYCHÚ Y DE COLÓN, Entre Ríos, Argentina.
Juventud Guevarista – 23.01.07
Compañeros y compañeras, reciban nuestro más caluroso saludo y reconocimiento a vuestra lucha que sentimos como propia. Quienes formamos parte de la Agrupación Frente Estudiantil Popular (Concepción del Uruguay), la Juventud Guevarista Argentina y la Juventud Guevarista de Uruguay, en el campamento de integración regional de Paso Vera, Concepción del Uruguay, hacemos llegar a uds., en estas humildes líneas, nuestra visión sobre las pasteras de Celulosa que tanto nos preocupan y perjudican. Somos ciudadanos argentinos y uruguayos que compartimos una misma preocupación y construimos una visión común sobre los problemas que ocasionan la agresión a la naturaleza y a nuestros recursos naturales. Sentimos que esta visión rioplatense es continuidad de un pasado de luchas contra el colonialismo primero y el imperialismo después, surgida de una concepción solidaria que aunaron nuestros héroes luchando por la independencia y sellaron miles de compañeras y compañeros perseguidos por la reacción fascista y el terrorismo de estado, legado de unidad que hoy quieren borrar de forma artificial los gobiernos pretendidamente progresistas, que en realidad son títeres de las multinacionales. Es por esto que nuestras organizaciones comienzan un nuevo intento de integración con una visión unitaria sobre este importante tema. Luego de largos debates, podemos decir, que la inminente pérdida de la calidad de vida de quienes habitamos los países periféricos no es una novedad. Pero las Plantas productoras de celulosa son una de las industrias más contaminantes que existen. Ejemplos en la región sobran: en Minas Gerais, Brasil, el derrame de cloro y otros productos tóxicos causó un desastre ambiental sin parangón, peces muertos, falta de agua, enfermedades, etc. Supeditarse a las empresas, a los organismos multilaterales de crédito, al imperialismo, implica ser su apéndice en la producción, imposibilitando el desarrollo autónomo de nuestra industria, entonces no es casual que estas plantas solo fabriquen pasta de celulosa, quedando la elaboración del papel en las centrales europeas. Vale destacar que la producción de este papel es prescindible, a pesar de esto, se forestan bosques de eucaliptos, generando monocultivos y destruyendo nuestros suelos, dejándolos improductivos. Las exportaciones forestales no aumentan significativamente la creación de empleo, y las condiciones del mismo son pésimas: en salubridad, trabajo en negro y condiciones poco menos que de esclavitud. Esta es la herencia de las políticas adoptadas en los ’90, que hoy continúan con los gobiernos progresistas. Esto es consecuencia de los proyectos de un centro económico dirigido por las multinacionales en alianza con el capital financiero, cuya lógica solo busca incrementar sus ganancias sin incrementar los costos que pagan los pueblos. Al mismo tiempo quienes nos gobiernan nos mienten diciendo que encontraran soluciones, a no ser cuando arrinconados por la lucha del pueblo no les queda otra alternativa. Los hechos han demostrado que no está en sus planes defender nuestros intereses; por eso el gobierno del Uruguay se sumerge en un nacionalismo intoxicador, en la supuesta defensa de la soberanía nacional que esconde la dependencia a las empresas extranjeras. En tanto que el gobierno argentino evade su responsabilidad con medidas inconducentes. Lo importante a discutir es el enfrentamiento de, por un lado, el interés del pueblo, frente al interés de las empresas multinacionales, aumentando sus ganancias estropeando nuestros recursos naturales, o sea, los bienes que nos pertenecen a todos. Esta contradicción se repite en el sur y en el norte con el gas y el petróleo; en toda la cordillera con la minería; en la llanura con el desmonte y el monocultivo sojero. Allí donde se expulsa mano de obra, se desplazan a las comunidades y se envenena la tierra, el aire y el agua. Reivindicamos los métodos de lucha de los pueblos que sobrepasan a los lobbies asépticos y silenciosos. Necesitamos del ruido de las actividades públicas en las calles, para que los poderosos lo noten y se preocupen, para que otros sectores del pueblo puedan conocer que hay un problema que nos va a afectar a todos. Por todo esto hay que oponerse a la instalación de las pasteras, y sobre todo tenemos que debatir y unir entre a los pueblos, sin dejar que el poder económico nos divida para sacar una mayor tajada. Nos preocupa enormemente la posibilidad de vernos como enemigos, cuando estamos seguros que todos y todas tenemos los mismos intereses y merecemos el uso y el disfrute de nuestro patrimonio, ese que le pertenece a los pueblos, el que no tiene bandera, el que no queremos que se transforme en una marca registrada. No le hagamos el juego a los que nos oprimen, no dejemos que nos dividan, luchemos para construir una América unida en el rechazo a la explotación y el saqueo. Invitamos al debate y a la acción conjunta de argentinos, uruguayos y todos los pueblos hermanos por una América Latina libre, justa y solidaria.
NO A LAS PAPELERAS NO AL SAQUEO
SI A LA AUTODETERMINACION DE LOS PUEBLOS
Enero de 2007
JUVENTUD GUEVARISTA – MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO ORIENTAL (Uruguay) [email protected] AGRUPACION FRENTE ESTUDIANTIL POPULAR (Concepción del Uruguay) JUVENTUD GUEVARISTA ARGENTINA
Colombia: 42 años del ELN
El siete de enero de 1965 las agencias de prensas nacionales e internacionales anunciaron la toma del municipio de Simacota (Santander, Colombia) por guerrilleros del ELN. Colombia y América Latina se conmovieron. Los guerrilleros del ELN proclamaron ante el mundo que la lucha armada emprendida era por justicia y libertad contra el despotismo y la opresión. Han transcurrido 42 años desde aquella épica jornada y esta vocación insurrecta y libertaria ha impedido que el Estado colombiano, sus partidos políticos tradicionales, sus gobiernos e instituciones, sus sostenedores económicos nacionales e internacionales lleven adelante con facilidad sus planes de dominación y opresión sobre la nación y el pueblo colombiano.
ELN – 08.01.07
Colombia: ELN a 42 años.. La Semilla de Simacota continua germinando.
42 AÑOS DE LUCHA POR LA LIBERACION NACIONAL Y EL SOCIALISMO
Los cientos de combates populares, armados o no, se han sucedido en estos años a lo largo y ancho de la patria, desencadenando una profunda vocación libertaria, de aliento y confianza en que en un día no muy lejano una sola bandera señale la extensión de un continente liberado, socialista y democrático.
El FRENTE NACIONAL
La oligarquía colombiana con su violencia liberal–conservadora había dejado los campos colombianos llenos de calaveras, sangre, calvarios, huérfanos, viudas y odio. Con esta herencia era imposible reconstruir la economía nacional y el consenso político, y mucho menos si se mantenía el grado de enfrentamiento y de irracionalidad producido por su afán desmedido de poder, tierras y ganancias. A pesar del período «pacificador» (1957-58) del general Gustavo Rojas Pinilla, la oligarquía es consciente de que la lucha comenzaba a plantearse ya en el marco del enfrentamiento de clases – con la aparición de las primeras autodefensas campesinas influidas por los comunistas- y la independencia ideológica de algunos jefes guerrilleros liberales como «Sangre Negra», «Venganza» y «Pedro Brincos». El Frente Nacional nace en 1958, como alternancia en el gobierno cada cuatro años de los partidos de la muerte: el Liberal y el Conservador. Con un lenguaje seudo reformista el Frente Nacional creó en Colombia grandes expectativas y esperanzas en las clases populares, siendo este engendro capitalista la salida más sagaz del imperialismo y la burguesía para frenar el avance de las luchas populares, cada día en crecimiento en nuestro país. Al inicio de este período, una serie de decretos de carácter reformista tienden a dar una imagen renovada del sistema capitalista. Así, con el decreto 1961 del 25 de junio de 1959, el gobierno de Alberto Lleras Camargo creó la Acción Comunal, la cual buscaba sembrar ilusiones en la mayor parte de los sectores populares con el estímulo financiero del Estado a las comunidades para resolver los problemas más urgentes. En 1961, en el encuentro de Punta del Este, Uruguay, el imperialismo norteamericano y las oligarquías latinoamericanas trazan una estrategia continental por medio del programa «Alianza para el Progreso», con el cual se proponen impulsar políticas de vivienda masivas que regulen las demandas de las masas inmigrantes, y una reforma agraria que reduzca la migración del campo a la ciudad y las tensiones producidas por la tenencia de la tierra en el campo. Para ello, se promulga el decreto 135 de 1961, que crea el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria, INCORA, que no es más que una parodia del Instituto de la Reforma Agraria, INRA, de Cuba. Con esto la burguesía trata de aplacar al campesinado en cuanto a su necesidad de tierras para trabajar, con un plan demagógico y reformista cuyo objetivo político era «demostrar» que el campesinado podía adquirir la tierra sin necesidad de hacer la revolución como en Cuba. Se llega al año 1962 y corresponde la alternación del gobierno a Guillermo León Valencia, quien se identifica como perteneciente a los hombres cristianos «que no combaten al comunismo con grandes avenidas, sino con caminos de penetración en las zonas más apartadas de la patria», desarrollándose a la par un programa para las zonas más afectadas por la violencia. Por medio del Ejército otorgó créditos y reubicó familias en el campo, mientras que en las regiones más conflictivas se desataba la acción represiva y la acción cívico–militar que produjo hechos de masacre en Marquetalia, donde más de 400 campesinos fueron asesinados por los bombardeos masivos y el uso de armas no convencionales como el NAPALM, y la bomba incendiaria de efectos devastadores. En 1964 comienza a desmoronarse la patraña de la clase dirigente, y es precisamente en este año cuando se acentúa más el movimiento de masas, caracterizado por una sucesión de huelgas y paros como reacción ante el alto costo de la vida, y, en particular, contra el impuesto a las ventas, que origina un descontento generalizado y que para 1965 llega al punto más alto: 172.000 trabajadores en paro. Este auge del movimiento de masas entre 1963 y 1966 tuvo una importancia significativa para el campo popular por cuanto provoca el crecimiento del accionar militar. En este sentido, es importante resaltar el papel del movimiento estudiantil en este período, en el que se destaca la movilización beligerante que realizan en varias partes del país en apoyo del Frente Unido dirigido por el sacerdote Camilo Torres Retrepo y contra la invasión de los marines a República Dominicana en 1965 para sofocar la rebelión dirigida por Francisco Caamaño. En este preciso momento histórico, como consecuencia de las condiciones económicas, políticas y sociales, y con ejemplos como el de la victoriosa Revolución Cubana, surge el Ejército de Liberación Nacional, ELN, como concreción de esas condiciones objetivas y subjetivas que favorecen su desarrollo. La nueva izquierda latinoamericana, nacida y generada en estrecha cercanía con la Revolución Cubana y sustentada política e ideológicamente por el pensamiento de Fidel y del Che, no sólo crea las condiciones para el surgimiento de focos guerrilleros y movimientos insurreccionales, sino que produce profundo cismas políticos y organizativos al interior de los partidos comunistas, que a su vez se dividen por las contradicciones surgidas en el ámbito internacional entre las corrientes afines al Partido Comunista de la Unión Soviética y al Partido Comunista Chino en la llamada confrontación chino– soviética en 1960. El fervor revolucionario de la época le imprimió a los procesos latinoamericanos una dinámica en la que un conjunto de principios éticos y morales comenzaron a orientar la formación de los revolucionarios, dotándolos de unas características de cultura política, convicciones solidarias, humanismo profundo, entrega absoluta, valor, heroísmo y certeza en el triunfo de la revolución y en la justeza de la lucha armada como única vía posible para la conquista de la felicidad de los oprimidos. Páginas gloriosas de abnegación y sacrificio sin límites están escritas con la sangre generosa de esta generación rebelde. No obstante, sumado a los factores externos y al ejemplo cubano, lo que caracteriza la situación nacional en los planos políticos y sociales la crisis irreversible de los partidos tradicionales liberal y conservador, en la cual los burócratas de ambos bandos cenan caviar sentados sobre 300.000 calaveras y la osamenta de los colombianos más pobres, mientras reparten el botín, los presupuestos y los puestos con el nuevo sistema del Frente Nacional. La unidad de clase expresada por los oligarcas mostró con claridad a las masas trabajadoras que entre ellos las diferencias no iban más allá de la pugna por quien roba más y que lo que se imponía era el inicio organizado de la lucha de clases en el país. Crecen, además, la inflación, la devaluación, el desempleo y el deterioro del nivel de vida de los colombianos, que llevan a un mayor empobrecimiento de la población. Aumenta la represión al movimiento social, se agudizan las emigraciones del campo a la ciudad como consecuencia del desplazamiento violento, crecen los cinturones de miseria urbana y la estructura de Colombia cambia de ser un país con predominancia rural a ser una nación de grandes conglomerados urbanos. En el campo los terratenientes se quedan con las mejores tierras y la concentración de la propiedad aumenta de manera desmedida. El analfabetismo, la insalubridad, la falta de atención médica y hospitalaria y la carencia absoluta de servicios públicos son el pan de cada día de los más pobres, mientras los grandes capitales aumentan considerablemente a la par con la más estrecha dependencia política y económica de los Estados Unidos. Es esta realidad social, económica y política en la que nacen las fuerzas revolucionarias en Colombia, la que justifica nuestra existencia y nuestra aparición pública en 1965.
SIMACOTA: LA GUERRILLA SE HIZO PÚBLICA.
Iniciada la primera marcha guerrillera el objetivo principal era la realización de una acción político–militar victoriosa que, además de elevar la capacidad y la moral combativa del grupo, plantara en Colombia la idea de hacer la revolución social por medio de la lucha armada. Eran las horas de las definiciones, de probar la gente en el combate, de anunciarle al país y al mundo que un grupo de colombianos amparados en la causa de los débiles y legitimados por la crisis del Estado, de sus partidos políticos, de sus instituciones, de sus malos gobiernos, se habían lanzado en armas contra ese Estado y se constituían en el ELN, organización rebelde insurrecta que juraba no desfallecer en aquel empeño haciendo suya la consigna «¡Ni un paso atrás, liberación o muerte!», como grito de guerra inclaudicable ante el enemigo y las adversidades propias del camino emprendido. Analizadas varias posibilidades que cumplieron con los requerimientos exigidos, se decide plantar nuestra primera bandera rojinegra en la población de Simacota.
LA ENCRUCIJADA DEL ELN
Esta historia, la historia del ELN, la historia de cada uno de nosotros, está marcada por el continuo batallar, tratando de mantener y preservar la dignidad, la honradez y la fidelidad a un proyecto político e histórico, que a pesar de las adversidades ha aglutinado en su entorno a lo mejor de la patria, de la nacionalidad. Bajo nuestra bandera han desfilado cientos de hombres y mujeres que en vida, y con su sangre, han rubricado el camino de la justicia social a través del alzamiento armado. Nuestra historia es parte importante de la síntesis de Colombia y cuando de ella se hable, obligatoriamente, el ELN estará allí, en su corazón, marcando pautas y señalando derroteros. Colombia entera ha sido testigo de nuestra inquebrantable decisión de luchar hasta vencer, y desde Simacota multiplicamos los combates del movimiento armado para que Colombia no fuera jamás el reino de las mentiras y las desdichas. Con nuestra presencia y decisión, y con el aporte valioso de todos, nos hemos dado cita con la patria, con el pueblo, con las armas, y en comunión con esta trilogía, hemos estado presentes desde Camilo en los múltiples hechos de rebelión protagonizados por nuestras gentes. En cada paro, barricada, foro, toma campesina, siempre ha estado presente el aliento de algún eleno, sin importar la profundidad o agudeza de nuestras dificultades, o el momento político por el que atravesáramos. Una y mil veces nuestros mártires han ofrendado su vida en el altar de la patria, y a los elenos se nos reconoce por radicales y jamás por cobardes. Enhorabuena. En 1964 resucitamos entre más de 300 mil muertos, en su gran mayoría campesinos sin tierra, que antes que las bandas de pájaros liberales y conservadores les cortaran las cabezas, ya estaban muertos en vida por falta de trabajo, de pan, de libertad, de oportunidades. Y claro, aquellos vocablos prohibidos volvieron a resucitar, y de qué manera; las ganas de pelear de miles de patriotas dispuestos a superar el miedo de aquella tragedia de espanto. Interrogada Colombia por los gritos libertarios de los alzados, que como eco se repitieron de montaña en montaña, de selva en selva, de camino en camino, de vereda en vereda, de combate en combate, de voz a voz; el país jamás volverá a ser el mismo. Estado bobalicón llamado en el siglo XIX la «Patria Boba». Desde Santander y sus montañas marcamos una ruptura definitiva con la historia oficial y su consigna perenne de «aquí no pasa nada». Nuestra palabra y el fusil se interpusieron por siempre a su fatalismo histórico que nos marcaba con los signos de la esclavitud. A fuerza de dignidad, de mística, de vocación, de combate en combate, construimos una organización excepcional, de extraordinaria calidad moral, en medio de los escombros del capitalismo. De no ser por estos valores, ¿cómo podríamos explicar nuestra terquedad para resistir después de la muerte de Camilo, de tres consejos de guerra, del golpe político y militar en Anorí, de Anacoreto, de la salida de Fabio Vásquez Castaño del país, del Febrerazo, de tanta incertidumbre? Con nuestra terquedad hemos vencido no sólo los embates políticos y militares del otro lado, sino también la incredulidad y la indiferencia de muchos.
DE LOS GOLPES Y LAS VICTORIAS
Contemplar y analizar la historia del ELN es sumirse en las profundidades de Colombia y de los sucesos que marcan día a día, momento a momento, hecho a hecho al país, a sus entornos, a sus protagonistas. La historia del ELN es densa como la patria y rica como ninguna en oscilaciones que van pendularmente de los éxitos a los reveses, de las dificultades y sin salidas, a las luces y recomposiciones; de fracturas, a la unidad; de las alegrías, al dolor; de las muertes, a las resurrecciones. El ELN es, antes que nada, producto, consecuencia y respuesta a la guerra, ya en su dimensión política, humana o militar. Toda nuestra vida ha transcurrido en medio de las armas, y con sus estruendos hemos convivido por montañas, selvas, llanuras y ciudades. Las adversidades han sido siempre nuestras compañeras, y cuando parecían invencibles nuestro espíritu guerrero e indomable las ha vencido. Nuestro empecinamiento es más fuerte que las dificultades; si no fuera así, hoy seríamos fuente de consulta en las bibliotecas como algo que fue y ya no es. Triste destino que aspiramos no cumplir ni hoy, ni nunca. Hemos construido historia a lomo de caballo, a pie, venciendo imposibles, en Colombia entera están nuestras huellas, no sólo de pisadas, también de ideas, de alternativas, de propuestas, de sangre y de heroísmo. Todo el trasegar es un combate intenso, tenaz, por arrancar del poder omnipotente a una patria, el pan y la democracia para asentarlos en ésta, la patria de Camilo, que es mucho más que café, petróleo, negros de ébano, buen fútbol, boleros y bambucos. El camino es culebrero y para recorrerlo hay que batallar a los cuatro vientos. Nuestro sueño, desde Simacota y Anorí, es realizar la utopía conjunta de obreros, campesinos y pobladores de hacer de Colombia un lugar feliz. Un lugar feliz. Tres sencillas palabras que encierran un reto inmenso, casi imposible, pero lograble; ni importa lo escuálido y los inicios frágiles. No son las obras las imposibles, sino los hombres los incapaces. El ELN no se entrega, no se somete, no sucumbe. Esta inquebrantable decisión de luchar hasta vencer ha sido una constante en toda nuestra peregrinación por la vida y por la causa. Los grupos económicos siguen creciendo e incrementando sus ganancias; con éstas financian a los que con sus armas y los muertos intimidan al país. Éste, el país, sigue languideciendo por obra de un Estado excluyente, un gobierno corrupto y una clase política inmoral. El gobierno, como las doncellas, sigue creyendo en sus propias mentiras de una «pureza» a toda prueba y piensa que el pueblo es ingrato como la historia de las mujeres en los tangos, y el pueblo, con su malicia e inteligencia, sabe que no es ingrato, sino que su gobierno es ilegítimo porque es excluyente y represivo. Nosotros, los elenos y bolivarianos, herederos por naturaleza del descontento popular, vamos haciendo conciencia; en nuestro caminar, de que no bastan las crisis y las ilegitimidades de los otros, que es necesario ahondar en la construcción de la propia legitimidad labrada sobre nuestras virtudes y la justeza de la causa popular. Conscientes de que hasta ahora las crisis políticas han sido resueltas en las altas esferas del poder, de sus partidos y en beneficio de su propio sistema, el ELN definió como una de sus mayores preocupaciones el desarrollo de una concepción integral de la guerra donde la lucha armada sólo es uno de los medios de su materialización. Esta concepción integral de la guerra convoca esfuerzos de tipo económico, social, político, cultural, ideológico y militar como un todo interactuante y creativo. En esta aventura que significa coger de la mano a la historia del ELN para recordar la vida y la obra de sus constructores, encontramos que sus actores tienen diversas procedencias geográficas y sociales pero unidos por un ideal común: la revolución, las posibilidades reales de fabricarla a partir de derrotar a las fuerzas oscurantistas que siempre han visto y conducido a Colombia como un enclave neocolonial carente de identidad y dignidad. Estimulados por el fervor de la patria y los vientos emancipadores, llegaron al ELN como espacio propio, para crecerlo en los nuevos caminos, para aportarle y apostarle en vida con toda su energía creadora. Amaron a su pueblo, a la causa justa que los convocó y aglutinó, al ELN; y en medio de la guerra se hicieron profetas de tiempos mejores. Llegó mucha gente; cuando abrieron las puertas del ELN sólo portaban una maleta: la esperanza. Todos ciudadanos del mundo como dice el literato, y colombianos y latinoamericanos de convicción; así carecieran de cédula de ciudadanía por pertenecer al mundo de los innombrables y perseguidos. Sus convicciones eran plenas, puras, auténticas. Sus vidas, ya en el campo laboral, familiar, académico y científico, deportivo, eran ejemplares, tiernas, abnegadas y solidarias. Creían en vida la nobleza de sus propósitos y fueron consecuentes con sus creencias. Aquí llegó mucho pueblo y otros que sin hacer dentro de él, amaron entrañablemente a los más pobres y murieron con ellos y por ellos. Llegaron guajiros y llaneros, demostrándose que en esas regiones olvidadas por las cúpulas también se fermenta la rebelión, y por supuesto, los rebeldes. Llegaron paisas y vallunos, santandereanos… herederos de culturas ancestrales e hijos de Galán «el comunero» y de Córdoba «el subversivo». Aquí llegaron las gentes siempre marginadas y segregadas de nuestras costas, Pacífica y Atlántica, y legaron tolimenses, opitas, continuadores de la gesta de la «Gaitana» y amantes profundos de las utopías. Aquí llegó Colombia toda, multifacética, multiétnica, plural, o vestida de arco iris. Aquí se reunió la patria toda para atravesarle la estocada dignificadora al Estado insidioso, criminal y corrupto que desde tiempos lejanos nos desgobierna. Todos los aquí convocados portaban la inmensa llama de la libertad y el fuego sacro de la rebelión. Aquí vivieron, murieron y resucitaron dirigentes políticos, que en los labores del ELN procedían de otras vertientes del pensamiento revolucionario, desmintiendo en aquellos días los oscuros presagios de los apologistas de la sumisión que apostrofaban nuestra derrota negando nuestro ideario social y los supremos valores morales que identifican al ELN desde su cuna. Aquí llegaron y se reunieron intelectuales de sin igual valía, comprometidos con las transformaciones económicas, sociales, políticas, que se negaron por siempre a ser colonizados por la monotonía, la rigidez, el conformismo. Rechazaron los inciensos del poder y juntaron pensamientos, obras, razón y corazón para alzarse contra ese poder. Aquí llegaron obreros, trabajadores, campesinos, amantes del trabajo, de la tierra, de la justicia. Éste, el ELN, ha sido el espacio y el hogar natural de toda una generación de colombianos que encontramos en la originalidad de la convocatoria, en su frescura, nuestra identidad personal, política, individual y colectiva. Aquí rescatamos nuestra memoria para jamás olvidarla. Aquí conocimos a Camilo y nos hicimos adoptar como sus hijos, sin pedirle permiso a él, claro está. Aquí estamos aprendiendo a diario a dialogar con la ciencia, a comunicarnos con ella para poder comprender mejor nuestra sociedad y poder proponer el mejor curso y destino de nuestro pueblo y nación. Aquí estamos aglutinados, en los inicios del siglo XXI, las viejas y nuevas generaciones del ELN, para recordar y recordarnos todos que la obra monumental que inspiró a tantos, y por la que dieron la su vida, está vigente que el ELN sigue siendo una esperanza de redención para el pueblo colombiano, expresando con firmeza, decisión y convicción en cada uno de sus actos un profundo amor a la patria, a la soberanía, a la dignidad. El ELN de ayer, el surgido de sus iniciativas, el crecido por su vigor y sangre es hoy día un gran bloque revolucionario que se bate a diario en las ciudades, montañas y llanuras colombianas para recuperar las libertades democráticas vulneradas a diario desde hace más de medio siglo ininterrumpidamente y para alcanzar la independencia nacional y el socialismo. ¡Honor y gloria para nuestros héroes y mártires! Revista Nacional de Cultura Politica SI FUTURO Sistema Nacional e Internacional Patria Libre ELN – Colombia. Red Latina sin fronteras: www.latinacoop.es.vg [email protected]
Oaxaca: Una interpretación marxista-leninista
En la práctica hemos corroborado la objetividad de los planteamientos revolucionarios del marxismo-leninismo. Se necesita una revolución. La brutal represión en contra de un pueblo indefenso, heroico pero indefenso, como el de Oaxaca no deja lugar a dudas de que el último pilar de la burguesía es su amplio conjunto de fuerzas represivas.
FARP – 07.01.07
«…es más agradable y provechoso vivir la “experiencia de la revolución” que escribir acerca de ella…»
Vladimir Ilich Lenin, El Estado y la Revolución.
Aprovechamos para agradecer a los medios alternativos verdaderamente democráticos —los que no nos censuran por no ser cómodos con los anarco-idealistas, ni demagógicos con el pueblo— la oportunidad que nos han dado para replicar en todo el mundo nuestra visión sobre el tema en cuestión. Cuando en los días 21 y 22 agosto de 2006 escribimos una crónica sobre lo que estaba sucediendo en Oaxaca nos motivaba hacer pública una visión general, basada en un enfoque marxista, de lo que estaba aconteciendo en este estado. La intención por parte nuestra fue y ha sido describir de un modo objetivo y general lo que está pasando política, económica y militarmente en Oaxaca. Hay crónicas más literarias y mejor escritas, con ese lenguaje pulido que tiene y suele presumir deliberadamente el “científico social”, el “intelectual”, el “filósofo”, el “analista político”, el “politólogo”, el “coordinador de opinión” o el “director de la línea editorial”; sin embargo, nosotros pensamos que, con nuestro lenguaje a veces no tan elevado, hemos cumplido con nuestro cometido: explicarle al pueblo distante de Oaxaca lo que ahí realmente ha estado pasando. En su momento, las FARP abordamos con la seriedad debida el análisis de los sectores gubernamentales que internamente se encontraban en pugna durante el conflicto oaxaqueño, y que por supuesto tenían y tienen una influencia indirecta importante en todo el “caso Oaxaca”. Supimos divisar cómo los ulisistas no sólo se enfrentaban a la APPO, sino también a los carrasquistas y muratistas. Y cómo el gobierno federal intentaba concretar una agenda propia en Oaxaca, la que al final negociaron y sincronizaron con los intereses ulisistas. También advertimos y denunciamos sobre el peligro que entrañaba para la APPO el apoyar a diversas corrientes camaleónicas infiltradas en la misma. Supimos dilucidar cuál fue el papel jugado por los dos PRD de Oaxaca, el de sus militantes históricos y el de los expriístas pasados de la noche a la mañana a supuestos “renovadores democráticos”. Después vino la agudización de la crisis en Oaxaca y entonces optamos por participar en ella, en orientar a nuestras bases de apoyo, en ayudarlas en lo que podíamos, en luchar contra el oportunismo, en pugnar, junto con otras fuerzas, por llevar a un buen cauce al movimiento popular en su conjunto. El devenir de los acontecimientos nos obligó a la insuficiencia de escribir. Fueron semanas, meses de ajetreos, por los muchos compromisos cumplidos, y en algunos casos, los menos, pospuestos para próximas fechas. Cursos político-militares, ediciones del Verde Olivo, etcétera, se pospusieron con la finalidad de estar lo más cerca posible de nuestra gente, de quienes estaban en el fragor de la lucha… porque era más agradable y provechoso vivir el proceso oaxaqueño que hablar o escribir acerca de él. En la práctica hemos corroborado la objetividad de los planteamientos revolucionarios del marxismo-leninismo. Se necesita una revolución. La brutal represión en contra de un pueblo indefenso, heroico pero indefenso, como el de Oaxaca no deja lugar a dudas de que el último pilar de la burguesía es su amplio conjunto de fuerzas represivas. El Estado mexicano no ha dudado en seguir cerrando más y más cauces legales y pacíficos. Hemos comprobado que es un error hablar del “no nos han dejado otro camino” en tiempo pasado, pues Oaxaca le da más vida a esa idea de “no nos han dejado otro camino, y está bien que así sea”. El “no nos han dejado otro camino” es presente y futuro, nos queda muy claro y grabado. En Oaxaca también vimos lo que siempre hemos sospechado: la falta de formación teórica revolucionaria. Hay sentido común, claro está, pero también hay mucha confusión y engaño y auto engaño. Pero son parte de las ideas obstáculo que los revolucionarios deben superar en la práctica, con la confrontación de la realidad, para adoptar las ideas verdaderamente revolucionarias, de clase, marxistas-leninistas. Esos discursos del civilismo, del pacifismo, de la horizontalidad, han hecho mucho daño al proceso revolucionario. Decir, por ejemplo, que el caso Oaxaca es una Comuna es una verdadera falsedad histórica. Un solo dato lo demuestra: la Comuna de París fue un movimiento armado que procuró destruir el estado burgués de modo completo, el de la APPO no se atrevió a retener y a enjuiciar a todos los espías, paramilitares, policías y militares que tuvo en sus manos. La APPO se portó bien y los entregó a la “Comisión Institucional de Incidentes para el caso Oaxaca”, dependiente de la Secretaría de Gobernación. Ahora bien, digamos nuestra opinión sobre Oaxaca. Cada quien saca del movimiento oaxaqueño conclusiones interesadas. La diferencia con nuestro decir es que nosotros no pretendemos ocultarlo; en todo caso lo exponemos así: nuestro interés es intentar hacer una lectura marxista del movimiento oaxaqueño y esa lectura nos obliga a no ser “condescendientes”, a no andarse con contemplaciones para quedar bien ni con el pueblo de Oaxaca ni con sus dirigentes —que por cierto existen y son evidentes, y quien no los quiere ver es porque no lo quiere hacer, seguramente para ajustar los hechos a sus teorías que no son otra cosa más que una reductio ad absurdum. Es justo decir que el movimiento social oaxaqueño ha sido el más amplio e importante que ha tenido lugar desde 1968. Es, además, una síntesis parcial de muchas experiencias sociales anteriores. Y es muy cierto que en este movimiento hay revolucionarios probados: los que defendieron y recuperaron el Zócalo oaxaqueño el 14 de junio de 2006; los que defendieron la ciudad de Oaxaca el 27 de octubre; los que replegaron a la PFP de todos los alrededores de Cinco Señores el ya histórico 2 de noviembre; la gente honesta y abnegada que luchó contra la PFP, los policías municipales y ministeriales, los porros y paramilitares, en gran parte de la ciudad de Oaxaca el 25 de noviembre. Y, primordialmente, los que murieron. También es justo decir que los grupos guerrilleros nada teníamos que hacer para “defender” a esos valientes, a no ser que actuáramos de manera unilateral, separados del movimiento oaxaqueño, y les complicáramos aún más la lucha contra la tiranía, justificando con nuestras acciones la entrada de más fuerzas represivas federales. Los grupos guerrilleros teníamos y tenemos la obligación de ayudar a nuestros compañeros de lucha, pero no tenemos derecho a suplantar su lucha. La guerrilla podía y puede hacer muchas cosas. Podía y puede, por ejemplo, emboscar a las patrullas combinadas de la PFP y de las policías ministerial y municipal, pero con eso sólo se propiciaría aún más la militarización de Oaxaca, y eso es ahora una irresponsabilidad. La guerrilla podía y puede atacar, con más o menos éxito, a la PFP encerrada en el Zócalo oaxaqueño. Pero eso le permitirá al gobierno federal acudir al discurso antisubversivo y de la recuperación de la estabilidad política por medio del ejército federal. En resumen, los compañeros oaxaqueños no necesitaban ni necesitan ese tipo de “ayuda” de la guerrilla. Además, debemos recordar lo que muchos jóvenes de la APPO decían: ¡¿cuál guerrilla?!, ¡nosotros somos guerrilla!, ¡no nos vengan a decir qué es ser guerrillero! E hicieron innumerables acciones que ni la guerrilla más preparada y mejor organizada ha podido hacer en años. Un pueblo más o menos organizado siempre sabrá darle respuesta contundente a un gobierno tirano, aunque eso, como también ha quedado demostrado en estos días, nunca lo entenderán los militaristas, los que desprecian en los hechos el trabajo político del pueblo. Era y aún es hora del pueblo desarmado, o armado sólo con flores, leyes, resorteras, piedras, machetes, garrotes, tubos, bombas molotov y coyotas y cohetones… y groserías y discursos desgarradores y el himno nacional y hermosas canciones y unas pocas palabras que dicen muchas miles de cosas justas. A ese insuficiente arsenal prerrevolucionario, se sumarán después otras armas, cuando llegue la revolución, la terriblemente inevitable, hasta para los deseosos honestos de paz. Dialécticamente hablando, el movimiento oaxaqueño muestra en su riqueza sus carencias. El movimiento oaxaqueño está lleno de contradicciones. Comprende elementos de valor y heroísmo, pero también de cobardía. De honestidad, pero también de oportunismo. De democracia, pero también de autoritarismo. De veracidad, pero también de demagogia. De claridad ideológica, pero también de confusión. De agudeza política, pero también de ingenuidad. El movimiento oaxaqueño es mucho más rico que pobre, más heroico que cobarde; más honesto que oportunista; más democrático que autoritario; más veraz que demagógico; más claro que confuso; más audaz que ingenuo. En la balanza general prima lo mejor sobre lo peor. Pero Oaxaca no es una Revolución, no es una Comuna, mucho menos es “la vanguardia de los movimientos sociales en América Latina”. Esta última afirmación fue quizá la más retórica y demagógica que se dijo sobre Oaxaca en Radio UABJO. Producto de, al parecer, una demagogia hereditaria, quien la repitió una y otra vez olvida o ignora, por ejemplo, que el pueblo boliviano no ha tirado sólo a gobernadores departamentales, sino a varios presidentes bolivianos. El movimiento oaxaqueño no ha podido tirar a su propio gobernador. Duele decirlo, pero es la verdad. Y la sencillez, de algún modo sinónimo de grandeza política, choca con la absurda soberbia, con la presunción y con el discurso demagógico. Lo mejor es mirar con objetividad los aciertos y errores, los adelantos y posibles atrasos que el movimiento tiene para que con el devenir del tiempo sea parte importante de un movimiento, ahora sí, revolucionario y de amplitud nacional. En Oaxaca no hubo ni hay esa farsa de la “horizontalidad”. Eso lo saben muy bien todos los que negociaban a espaldas de los barricaderos. Lo saben muy bien quienes tras bambalinas le pidieron a algunos locutores de Radio UABJO hacer un llamado a través de los micrófonos de esa radio para que fuera retirada de manera voluntaria la barricada de Cinco Señores, sólo unos días después del 2 de noviembre. Lo saben muy bien los que “coordinaban” en el Congreso de Constitución de la APPO a sus “cuadros”, y no es honesto ocultarle eso al pueblo para hablar de “horizontalidad”. Lo saben, también, quienes desde las primeras jornadas a favor de la salida de Ulises Ruiz ya planeaban convertir la APPO en un partido político e impulsar un candidato al que ya también tenían previamente seleccionado. Lo saben muy bien esos mismos dirigentes de una corriente específica al interior de la APPO que creían generar un verdadero huracán revolucionario al vociferar en el Zócalo de la Ciudad de México, con ese orgullo mezquino del que dicta la línea política con filo de cuchillo, que eran parte de un movimiento que supuestamente reivindica formas claras y abiertas de hacer política. Que no hubo “horizontalidad” lo saben muy bien las fuerzas mayoritarias en el interior de la APPO que la pregonaron y presumieron hasta la náusea en la Ciudad de México a pesar de querer homogeneizar el movimiento magisterial-popular, a pesar de tratar de tener el control político absoluto, sin respetar acuerdos previos, sin respetar otras opiniones, promoviendo el linchamiento político de los adversarios, hasta hacer que la unidad organizativa se perdiera definitivamente. Por otro lado, a muchos les incomodará que elogiemos la disciplina y el centralismo-democrático que la APPO tuvo en diversos momentos, pero de eso mismo se han asustado siempre los seres más individualistas que esgrimiendo la “libertad más absoluta o amplia” siempre han antepuesto sus pequeños intereses a los de las grandes colectividades. Lenin decía que «…para todo filisteo, el centralismo es algo que sólo puede venir de arriba, que sólo puede ser impuesto y mantenido por la burocracia y el militarismo…» Y, en efecto, los que ven en la disciplina y el centralismo la “mano negra” de “los de arriba” jamás podrán entender ni concebir que la disciplina consciente, resumida en el centralismo-democrático, le dio mayor cohesión y fuerza a la APPO precisamente en los momentos más brillantes de la lucha popular oaxaqueña. Así, pues, el movimiento de la APPO tuvo su auge cuando logró articular una estructura, un cuerpo, una organización como tal, con un mínimo de disciplina consciente y una dirección centralizada —que aunque fuera colectiva y rotativa, y elegida democráticamente, no dejaba de ser centralizada—. O sea, cuando el centralismo-democrático funcionó, la APPO funcionó bien. El día 2 de noviembre, Radio UABJO, convertida ya en una especie de centro de transmisiones, hacía llegar a las barricadas la “orientación” de la dirigencia de la APPO. Y no sólo eso, cada barricada, mientras pudo hacerlo, pidió la “orientación” directa de sus dirigentes. De manera inversa, cada barricada hacía llegar a través de la misma radio la información instantánea de lo que ocurría en su ubicación específica. Las grabaciones radiales así lo demuestran. Cuando hubo disciplina y organización la APPO fue fuerte y hasta se puede decir que indestructible. El “caos” y la debilidad tuvieron lugar cuando el pueblo oaxaqueño salió golpeado y cuando perdió su arma más fuerte: la unidad organizativa. ¿Que hubo espontaneidad? Por supuesto que hubo. Pero que no se olvide que Radio UABJO hizo un obvio y permanente trabajo de agitación y propaganda a favor de la APPO. Y el tamaño de la espontaneidad es directamente proporcional a ese trabajo. En la política nada es casual. ¿Que el pueblo superaba a sus dirigentes? Por supuesto, no puede ser de otro modo. En cada barricada había cosas concretas que hacer y que no permitían espera o consulta alguna. Entonces el pueblo tomaba las decisiones que consideraba pertinentes. Y cuando le pareció injusto lo que planteaba un dirigente, se enfrentó a éste y no le hizo caso. Cuando la torpeza y la falta de sensibilidad políticas del secretario general de la Sección XXII, Enrique Rueda Pacheco, lo llevaron y lo han seguido llevando a casi parecer un traidor al movimiento el pueblo no se lo ha perdonado. Pero, por cierto, sólo un ingenuo o un desinformado o mal intencionado puede pasar por alto que ese dirigente no es un traidor y que mucho de lo malo que se dijo de él provino de sus adversarios en la lucha interna que existe en la misma sección XXII, y a partir de que desde hace tiempo ya se ha desatado la pugna por el cambio de la directiva seccional; por eso mucho de lo dicho en contra de ese dirigente se repitió incesantemente como “orientación” en las diversas radiodifusoras que la APPO todavía mantuvo bajo su control por aquellos aciagos días. Lo sucedido fue políticamente obvio, pues quienes mantenían la locución en las radios tomadas por la APPO pertenecían a corrientes adversas a la de Rueda Pacheco. La lucha oaxaqueña se declaró “anticapitalista”, pero no socialista. Esa amplia ambigüedad del “anticapitalismo” no permite lograr una definición y resolución clara para la lucha concreta en contra del capital. Económicamente hablando, el movimiento oaxaqueño a lo más que llegó fue a paralizar parcialmente el sector turístico y a veces el del transporte público (privado). La gran burguesía comercial salió casi ilesa de esa lucha “anticapitalista”. Una paradoja completamente explicable. Chedraui, por ejemplo, a pesar de estar muy cerca de la barricada de Cinco Señores, La Barricada de La Muerte, permaneció trabajando casi en completa normalidad. Fábricas de Francia, Sears, Gigante, corrieron la misma buena suerte. Las grandes constructoras, la industria automotriz, etcétera, fueron sólo afectados de manera muy reducida. La Central de Abastos, lugar donde miles de minoristas y unos cuantos grandes mayoristas dan lugar a movimientos de dinero exorbitantes tuvo la fuerza necesaria para mantenerse en condiciones normales y aun para oponerse a ser cerrada por la APPO. La banca comercial recuperó pronto lo “perdido”: con largas filas de usuarios amarrados del cuello por el sistema financiero internacional sólo tuvo que soportar un exceso de trabajo en ventanillas por varios días. Entonces vale la pena reflexionar acerca de esa consigna de Todo el poder al pueblo. Un poder que no se comprende, un poder al que no se atacará con certeza. ¡Y qué parecido eso de Todo el poder al pueblo con eso otro de Todo el Poder a los Soviets! ¡Pero qué tan distinto! Porque, en primer lugar, los Soviets rusos eran “Consejos” integrados por obreros y soldados y campesinos. Y luego, eran Consejos armados, literalmente. Por otro lado, el pueblo, así en abstracto, se oye muy bonito, pero es algo casi tan ambiguo como fácil de decir y pensar es aquello de que en Oaxaca hay “agrupaciones etnopolíticas”. Quien lo dice como tratando de inventar una nueva categoría filosófica, o algo así, no repara, por ejemplo, en que una “agrupación etnopolítica” es la punta de lanza de la reacción en Bolivia, la que con el fácil argumento de la “autonomía indígena” está llevando a ese país a la guerra civil, de la que considera saldrá victoriosa con el muy probable apoyo del ejército boliviano. Mientras la cuestión del Estado no se quiera asumir con realismo, con objetividad, el pueblo seguirá engañándose con la omnipotencia de la lucha civil y pacífica, mientras es detenido por la fuerza en su avance por la libertad, por su autonomía como pueblo que puede gobernarse a sí mismo. Asumir la cuestión del Estado de manera objetiva implica reconocer el carácter de clase del Estado, reconocer y entender qué son los capitalistas, qué son los proletarios, qué es la esclavitud asalariada, qué es la propiedad privada, qué es el mercado y la mercancía, qué es la división social del trabajo, qué es la dictadura de una clase social, etcétera. No asumirla es dejar para luego la definición del anticapitalismo, es dejar para nunca el reconocimiento del socialismo como la única alternativa para contrarrestar y acabar con el capitalismo. Por último, que no se diga que las FARP no tenemos propuestas y voluntad de unidad nacional. Nosotros planteamos que Oaxaca no está derrotada. Y eso lo ha entendido mejor el Estado mexicano que muchos compañeros de otras organizaciones ajenas a nosotros. Pero consideramos necesario que la unidad organizativa de la APPO sea fortalecida a través de las siguientes medidas concretas: 1. Construir políticamente entre el pueblo. Con una clara visión acerca de la necesaria estructuración concreta, real, del trabajo organizativo entre los sectores populares más diversos. 2. La unidad entre organizaciones se concretará y consolidará resolviendo con sensatez y madurez las diferencias políticas; eliminando los protagonismos excesivos y entendiendo claramente el tipo de contradicciones existentes entre los distintos proyectos políticos y sus métodos contrapuestos. 3. Reforzando en los hechos y no únicamente en las palabras la concepción democrática y revolucionaria que se tiene de la lucha. 4. Haciendo un esfuerzo serio de parte de todas las organizaciones para establecer una estrategia y una táctica realmente adecuada a la situación actual. No basadas sólo en deseos protagónicos. Diciembre 21 de 2006.
(Extraído de Verde Olivo N°5, Órgano de difusión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo, correspondiente a octubre-diciembre de 2006)
Hace 10 años… El heroísmo tupacamarista rompió el silencio
Extraído de VENCEREMOS, ÓRGANO INFORMATIVO DEL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO TUPAC AMARU “Venceremos” , MRTA – V. Nro 01 / Diciembre 2006
MRTA-V – 07.01.07
El día martes 17 de diciembre de 1996, a las 8:25 pm, la unidad de fuerzas especiales «EDGAR SANCHEZ», ocupó militarmente la Residencia del Embajador del Japón, durante la realización de una recepción y tomó como prisioneros a los asistentes. Esta operación político-militar fue denominada: «c. OSCAR TORRE CONDESU» con la consigna: «ROMPIENDO EL SILENCIO EL PUEBLO LOS QUIERE LIBRES». Al frente del cumplimiento de esta gran tarea quedó a cargo de nuestro inolvidable obrero-Comandante Néstor Cerpa Cartolini “c. Hemigidio Huerta Loayza”, quien organizó el comando que estaría compuesto por otros trece compañeros. Después de dos horas de efectuada la toma, el comando tupacamarista permitió salir a las mujeres y ancianos, pero retuvieron a más de 400 personas por varios días. Sucesivamente, reduce el número de los mismos a 72. El comando “Edgar Sánchez”, demostrando firmeza y disciplina, convirtió una reunión frívola en una acción revolucionaria que tuvo repercusión mundial. El objetivo principal de dicha operación fue la liberación de todos nuestros prisioneros políticos, que encerrados en verdaderas «cárceles tumbas», soportaban condiciones infrahumanas y una política carcelaria que buscaba su aniquilamiento físico y mental. Las palabras del dictador Fujimori:»allí se pudrirán y sólo saldrán muertos», fue una clara muestra del odio irracional de dicho representante de las clases opresoras contra todo luchador social que se enfrenta al sistema de explotación. Acción contra la dictadura civico-militar El 5 de Abril de 1992 se instauró la dictadura cívico-militar, el cual ya estaba planificado por las fuerzas armadas. Durante el régimen dictatorial, que tuvo como fachada a Fujimori, se puso de manifiesto la implementación de una política represiva contra el pueblo expresada por el terrorismo de estado, para lo cual utilizaban a los grupos paramilitares, incrementandose la violacion de los derechos humanos (desapariciones, torturas, asesinatos selectivos). Así mismo, hizo uso de procedimientos “legales” para asegurar impunidad para actos violatorios de los derechos humanos (ley de amnistía ), primero y de corrupción después. Tambien se llevó a cabo una poltica económica neoliberal, dirigida por el imperialismo, que profundizó el hambre y la miseria de nuestro pueblo. El gobierno del dictador Fujimori se caracterizó por la corrupción imperante, el latrocinio, la descomposición moral, impunidad para los crimenes, terrorismo de estado y la agudización del hambre y miseria del pueblo, es en este marco social que se efectuó la hazaña del comando “Edgar Sánchez” que con su acción expuso la brutalidad de los métodos empleados por la dictadura fujimorista para silenciar la voz del pueblo; y dio principio al fin del régimen dictatorial al demostrar que ésta era vulnerable, resquebrajando los cimientos de su poder. En el asalto a la Residencia del Embajador, se condensan más de doce años de historia de la organización tupacamarista. Esa noche el MRTA confirmó su renovada vitalidad al mostrar que no había desaparecido como lo querían los explotadores; porque durante un tiempo se mantuvo en silencio acumulando fuerzas. Al reaparecer se descubrió que su lucha nunca se había interrumpido, que trabajaba en secreto, paciente, minuciosamente, forjando la fuerza político-militar, capaz de realizar un golpe ofensivo contra la dictadura fujimorista. El 17 de diciembre de 1996 es una fecha significativa en la historia de nuestra organización, y en la historia de la larga lucha del pueblo peruano; los 14 valerosos hijos del pueblo son una inspiración para las nuevas generaciones de revolucionarios.
Comando Edgar Sánchez ….¡¡ Presente !! en la lucha junto a su pueblo… ¡siempre! Con su ejemplo ¡¡ Venceremos !! Patria socialista o muerte
¡¡ Venceremos !!
17 de Diciembre de 1996
© 2006 – Cedema.org – CENTRO DE DOCUMENTACION DE LOS MOVIMIENTOS ARMADOS
Los festejantes de Botnia y la mentira del país productivo
Desde chicos, en la escuela y el liceo, se nos ha enseñado a enorgullecernos de nuestros próceres, de nuestros ancestros y de los ciudadanos anónimos, de la forma que vivieron, como en cada época hicieron valer sus derechos y cumplieron con sus obligaciones sociales, la convivencia en el trabajo, la formación de la familia y la apuesta a un recambio generacional siempre con miras mas elevadas.
Jorge Iannandrea – 07.01.07
La historia nos enseña que la vida nunca fue apacible y que el ideal de prosperidad y abundancia compartida, nunca fue regalado. Es mas, nuestra Patria nace desconociendo el viejo proyecto artiguista de Liga Federal y Reglamento de Tierras de amplia justicia social. También es claro que los colonialistas españoles con su opresión sobre el incipiente componente libertario de estas tierras, fue finalmente barrido por la historia a través de los conglomerados alzados de la PATRIA VIEJA. Corrió mucha sangre en nuestra historia y sobran los ejemplos de heroismo anticolonialista desde el Grito de Asencio a Salsipuedes, pasando por Las Piedras hasta India Muerta, hasta aquellas últimas cargas de los lanceros correntinos comandados por el GENERAL ARTIGAS en tierras entrerrianas contra la traición del centralismo porteño que abrigaba esperanzas de retorno al pasado. Una historia muy rica en lucha contra la prepotencia colonialista española e inglesa, a sablazo, lanza tacuara y fogonazo de carabinas y pistolas. Guerras sanguinarias de cargas a deguello, sin misericordia de ningún bando; de levas, de jóvenes sacrificados en nombre de una sociedad mejor, mas justa. Todo aquello no tiene nada que ver con el frío mármol o el bronce de algún recuerdo casi sin contenido. Luchas posteriores fraticidas digitadas por nuevos matones internacionales, neocolonialismos o imperialismos del capital financiero, que aún llegan a imponer su dominio. El sentido nacional no se entiende si no es para proteger nuestra riqueza natural y el mas rico patrimonio que es la gente que habita estos suelos. Por eso la lucha de hoy contra el capital trasnacional es la misma lucha ancestral contra el viejo colonialismo. La falacia de la necesidad de ´´inversión productiva´´ no es mas que eso, una gran mentira. Ese es un viejo discurso que nace junto con la conformación de nuestros límites geográficos. El país productivo necesita la tierra y el mejor proyecto que apunte a repoblar y dé de comer y vivir dignamente a sus hijos. La tecnología se incorpora facilmente en este mundo globalizado. Por eso es doblemente mentira el país productivo asociado a la instalación de una o mas pasteras de celulosa, vinculadas directamente con la mal utilización de estas reservas de tierras de la humanidad cuyo destino eterno de granos y alimentos, es hoy tronchado por inmensos ´´desiertos verdes´´ de monocultivos de eucaliptos, provocando en pocas décadas aridez irreversible con la desaparición de las capas de aguas subterráneas. Y porque además estas fábricas-porquerías (que la humanidad no necesita más) , son corridas del Segundo Mundo y traídas al Tercero, o sea a nuestros parajes, no creando mas que 200 ó 300 puestos altamente calificados/técnicos en forma estable, haciendo desaparecer lentamente y no tanto, las totalidades de las economías subregionales ( leche, carne, miel, verduras, granos). Lluvia ácida y aguas aún mas contaminadas por los desechos, no bien comiencen a funcionar, Botnia ahora nomás este año.
Por eso decimos NO AL IMPERIALISMO DEL SIGLO XXI con cara de finlandés, español, sueco o norteamericano. NO AL IMPERIALISMO que viene a avasallar lo nuestro con la complicidad de los gobiernos de turno y las supuestas oposiciones parlamentarias. Quienes hoy son los festejantes de la nueva colonización sepan asumir las culpas frente a la historia. Y quienes exacerban falsos nacionalismos al mejor estilo fascista, o sea ultraderechista, que les quepa el sayo. El pueblo tiene muchos ojos y mas tendrá memoria. ¡BASTA DE IMPERIALISTAS! ¡FUERA BOTNIA, ENCE Y STORA ENSO DE URUGUAY!
Firmado por Jorge Iannandrea, integrante de la COORDINADORA MERCEDES CONTRA LAS CELULOSAS Y EL MONOCULTIVO DE EUCALIPTOS.
Mercedes, Soriano, Uruguay Martes 2 de enero de 2007
Vázquez y la militarización de la pastera Botnia
América Latina tiene en su historia intervenciones extranjeras, invasiones imperialistas, hostigamientos y presiones diplomáticas, gobiernos oligárquicos corruptos, pero también una historia de conflictos entre naciones latinoamericanas por límites geográficos, recursos naturales, inversiones, salidas al mar, etc. donde la ingerencia de distintos imperialismos operaron en defensa de sus intereses por medio de gobiernos vendidos que llevaron a sus pueblos a sangrientas guerras civiles y devastadores enfrentamientos bélicos. A partir del proceso de independencia contra el imperialismo español, una lucha de liberación que hermanó a las naciones latinoamericanas (gestas populares lideradas por Artigas, San Martín y Bolívar), se desencadenan una serie de guerras fratricidas.
Mario Rossi Garretano – 21.12.06
Antecedentes de gobiernos latinoamericanos vendidos a las multinacionales que generaron guerras y conflictos
La Guerra contra el Paraguay en la década de 1860
Carlos Machado en “Historia de los Orientales”, tomo II, denuncia el papel de Inglaterra en la construcción de la infame Triple Alianza (Argentina, Brasil y Uruguay) contra el Paraguay. Hacia 1860, Inglaterra, una nación de 250.000 kilómetros cuadrados, (apenas poco más del Uruguay) se multiplica por 150. Se anexa unos 40 millones de kilómetros cuadrados. Los ingleses llegaron a Chipre y Egipto. Avanzaron por Afganistán, Beluchistán y Cachemira. Ocuparon Birmania y Malasia, Asaltaron las Islas Fidji y la Nueva Guinea. Anexaron Uganda, Nigeria, Zanzíbar, Sudán y el Africa holandesa. Todo esto en Africa, Asia y Oceanía, pero América Latina también estaba en la mira. Unos de esos proyectos era el crimen cometido contra Paraguay. Los imperialistas ingleses tejieron en forma cuidadosa, la trama canallesca de la intervención. Mitre, Presidente Argentino gestionó recursos en Londres a través de Norberto de la Riestra, banquero y director del Banco de Londres de la Región y consigue 1.700.000 libras esterlinas, llevó el acuerdo de los tres gobiernos (Mitre, Flores y Pedro II) a la banca Baring y a la banca Rothschild. El acuerdo de piratas y tenderos destruía al Paraguay que había osado tener una política independiente de la tutela imperial inglesa y que se había convertido en la nación más avanzada en América del Sur (nacionalización de la propiedad rural, “estancias de la patria”, el estado monopolizó la propiedad forestal, se nacionalizó la producción fabril, se nacionalizó el comercio, se multiplico la producción, se desarrolló la enseñanza, el ejército se convirtió en milicia popular, se cerró la frontera a la competencia de productos extranjeros y la navegación de los ríos Paraná y Paraguay caía bajo la soberanía paraguaya). El pacto criminal firmado por Mitre, Flores y Pedro II destruye al Paraguay en una guerra prolongada, donde las montoneras federales argentinas y orientales se resistieron a ser verdugos del pueblo paraguayo. En las provincias argentinas y en el Uruguay hubieron 117 sublevaciones y revueltas armadas contra las imposiciones del imperialismo británico y los gobiernos corruptos de Mitre, y Venancio Flores. Así desertan ocho mil entrerrianos con Basualdo, López Jordán en Entre Ríos, Felipe Varela en Catamarca, siendo la gesta de Leandro Gómez y la heroica Paysandú la máxima expresión del gobierno antiimperialista de Berro. Paraguay vio morir la cinco sextas partes de su población (un millón y cuarto, de un millón y medio, miles de chiquilines paraguayos al mercado de esclavos de Brasil¸ le amputaron la mitad de su territorio, abrieron la navegación de sus ríos para solaz de la flota británica, le obligaron a pagar indemnizaciones de guerra siendo el país agredido, le privatizaron las tierras, las fábricas y los servicios, le dinamitaron sus hornos de fundición, lo desarmaron y demolieron fortificaciones, el gobierno paraguayo vencido contrató un empréstito con los ingleses para paliar el estado de ruinas de 3 millones de libras, que tras descuentos, gastos e intereses, llegaron al gobierno paraguayo medio millón de libras). Los intereses ingleses resultaron ampliamente favorecidos y el Paraguay aún no se ha podido reponer de ese gran crimen histórico.
La Guerra del Chaco (1932/35) entre los dos pueblos más pobres de América Latina
En la “Venas abiertas de América Latina”, de Eduardo Galeano en el capítulo “Las fuentes subterráneas del poder” denuncia la ingerencia de Estados Unidos en la Guerra del Chaco, la “Guerra de los soldados desnudos”. El 30 de mayo de 1934, el senador por Lousiana, Long, denuncia que la Standard Oil de Nueva Jersey había provocado el conflicto y que financiaba al ejército boliviano para apoderarse, por su intermedio, del Chaco paraguayo, necesario para tender el oleoducto desde Bolivia hacia el río, extensa zona rica en petróleo. Los paraguayos, estaban financiados por la Shell. Era una disputa entre dos empresas, en competencia, pero derramaban la sangre dos pueblos latinoamericanos. Paraguay ganó la Guerra, pero perdió en la paz. Braden personero de la Standard Oil, presidió la comisión de negociaciones que preservó a Bolivia y para Rockefeller, miles de kilómetros cuadrados que los paraguayos reivindicaban.
La Liga Federal Artiguista y Las Provincias Unidas del Río de la Plata
Cuando Artigas se une a la revolución, cruza el charco hacia Buenos Aires, es nombrado teniente coronel junto a Rondeau, recibe 150 hombres y 200 pesos fuertes y Belgrano cruza el Uruguay en calidad de Comandante en Jefe. En su lucha contra el centralismo porteño, donde los intereses británicos eran parte del proyecto unitario, Artigas elaboró las bases del sistema federal, donde la visión integradora abarcaba dos regiones: la mediterránea, de economía minera, agrícola y artesanal, articulada al Paraná, por el puerto fluvial Santa Fe y la del litoral agrícola ganadero, desde los yerbatales misioneros hasta la mesopotamia y la campaña oriental con un puerto transatlántico de Montevideo. Las primeras en integrarse fueron Entre Ríos, Corrientes y Misiones, posteriormente Santa Fe y Córdoba. El Congreso de Oriente o del Arroyo de la China (hoy Concepción del Uruguay) fue la verdadera capital de la Liga Federal. El 25 de Agosto de 1825, en la Piedra Alta de la Florida se proclama la independencia; LA SEPARACION ABSOLUTA del Brasil y la reincorporación a las Provincias Unidas. El 20 de febrero de 1827 en Ituzaingó federales y unitarios unidos derrotan al ejercito imperial brasileño dirigido por Barbacena, allí pelean juntos Alvear, Lavalleja, Lavalle y el manco Paz. Este legítimo triunfo de unidad rioplatense es bastardeado por la diplomacia británica y nace el estado tapón.: el estado Oriental del Uruguay. La constitución de 1830 es la derrota del proyecto artiguista. La Guerra Grande donde el federalismo de Rosas y Oribe se enfrenta a Rivera y los vendidos al imperialismo británico y brasileño. Montevideo es el reducto de los imperialistas con destacamentos italianos, franceses, ingleses y exiliados porteños unitarios.
El gobierno progresista en su misión de personero de las multinacionales, es responsable del deterioro de las relaciones con el pueblo argentino.
Estos ejemplos ilustran acerca del papel del imperialismo en su consigna de “divide y reinarás”, como también que nuestro destino está identificado por cultura, historia, política, economía, geografía, sociedad con el pueblo argentino.
EL GOBIERNO PROGRESISTA SE HA VENDIDO A LAS MULTINACIONALES
El modelo de desarrollo dependiente de la región
Hace 25 años, la industria internacional papelera descubre que sus reservas de árboles decrece, crece la demanda de papel, cartón y derivados y las luchas ambientalistas arrancan regulaciones estatales que cuestionan el presente y futuro de su actividad, todo en el llamado “primer mundo”. Las multinacionales de la celulosa elaboraron la estrategia para el siglo XXI, la de los “desiertos verdes” (miles de hectáreas de bosques de una sola especie). En esta nueva división internacional del trabajo, a nuestros países de tierras fértiles, gobiernos obsecuentes y mano de obra barata, se les intenta planificar un destino, la de países de latifundios forestales en función de recetas de la globalización imperialista. El impulso de la forestación en la región tuvo su origen hace 20 años por los incentivos fomentados por el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La explotación forestal genera la necesidad de colocar la madera hacia mercados extranjeros y posteriormente la necesidad de la instalación de la plantas de celulosa, como primeros eslabones de la cadena productiva de la industrialización del papel, y cuyos últimos eslabones quedan reservados a los países industrializados. Las industrias contaminantes de los países industrializados son trasladadas paulatinamente hacia los países dependientes con tratados de impunidad para los inversores o en caso de flagrantes perjuicios a la sociedad, economía o medio ambiente que superen las salvaguardas del tratado y que generen indemnizaciones, siempre serán menos onerosas que en sus propios países. El modelo dependiente de desarrollo comprende tener que aceptar las actividades indeseables de las trasnacionales. El uso de papeles ornamentales y de lujo, el sistema de packaging hacia otras industrias (recipientes cartón o papel) en el consumo del denominado “primer mundo”, es una demanda que crece vertiginosamente en la sociedad de consumo, aunque la demanda de papel blanco esté satisfecha. A título de ejemplo: Finlandia consume 380 toneladas, Argentina 43 y Uruguay 22. La instalación de plantas en la región, las más grandes del mundo, tendrían una capacidad de casi dos millones de toneladas de celulosa, llevando a la región al monocultivo, a la depredación ambiental, a la expulsión de la población rural, a la eliminación de una diversidad productiva, comercial y turística comprometiendo a los estados en políticas de promoción de inversiones. En Brasil, el negocio forestal y el de la celulosa están en plena expansión. Aracruz, la mayor productora mundial de celulosa, tiene varias plantas y se instalará en Río Grande do Sul, limítrofe con Uruguay. Los acuerdos bilaterales de Argentina y Finlandia, y de Uruguay y Finlandia son casi idénticos firmados en la década del 90. Se les cede territorio (zonas francas), no pagan impuestos, del exterior vienen insumos y técnicos, no pagan servicios portuarios porque las plantas tienen terminales portuarias. Las ilusiones y propagandas de aumento de puestos de trabajo (directos en las plantas e indirectos en la forestación y transporte) están falseados, pues eliminan más empleos que los que crean. Mientras se construyen las plantas generan un aumento de empleo que posteriormente decae a cifras más bajas a las anteriores de la instalación. La alta tecnología aplicada a las cadenas productivas absorbe escasa mano de obra, y la mayoría altamente calificada.
El modelo de desarrollo dependiente en nuestro país
El gobierno progresista de Tabaré Vázquez ha aceptado todas las consecuencias de un desarrollo capitalista neoliberal basado en la inversión extranjera. Brinda las mayores garantías políticas y jurídicas, “climas favorables de inversión” que implica supeditarse al imperialismo en el plano económico, político y diplomático (tropas a Haití, operación Unitas, tratados de protección de inversiones y libre comercio con los EEUU, criminalizar las luchas sociales, etc). El objetivo progresista es la inversión extranjera, para generar puestos de trabajo “genuinos” sin consideraciones sociales, ambientales y políticas de su propio pasado lejano y cercano. El plan forestal lanzado en 1988 ha llevado a que el estado hasta el año 2000 haya incentivado la forestación con eliminación y devolución de impuestos, contribuciones y subsidios por unos 500 millones de dólares. De acuerdo con los datos del censo agropecuario del 2000, el número de trabajadores permanentes por cada mil hectáreas forestadas es de 4,49. La ganadería de vacunos de carne genera 5,84 empleos permanentes en la misma extensión de tierra, en tanto que la ganadería de ovinos provee 9,18 empleos. Y éstas, junto a la producción de arroz (7,75), son las peores cifras. En el extremo opuesto se encuentran la producción para autoconsumo (262 empleos/mil hectáreas), de aves (211), la viticultura (165), la horticultura (133) y la producción de cerdos (128), en tanto que en el medio se ubican la producción de vacunos de leche (22), los servicios de maquinaria (20) y los cultivos cerealeros e industriales (10). (datos de Guayubira). Las exportaciones forestales no aumentaron significativamente y las condiciones de trabajo son pésimas en salubridad, mano de obra en negro y condiciones poco menos de esclavitud. Es la herencia de incentivar la forestación hasta la asunción del gobierno progresista. El 21 de marzo de 2002, en Montevideo, se firmó el Acuerdo de Protección de Inversiones entre Uruguay y Finlandia, bajo la presidencia de Jorge Batlle. El Senado lo aprobó el 15 de octubre y la Cámara de Representantes el 4 de mayo del 2004. Votaron a favor los representantes del Partido Nacional, del partido Colorado y el Partido Independiente. En contra, votaron todos los legisladores del Frente Amplio. Hubo debate, donde se denunció que el tratado era una exigencia de la empresa Botnia como lo reafirma el diputado Mieres del PI que manifiesta: “…como todos sabemos, es el marco necesario para una inversión de mil millones de dólares. Lamentamos que no haya sido por unanimidad…”; y Bergstein del PC declara: “…en el mundo entero, hoy las grandes empresas privadas no hacen inversiones importantes fuera de fronteras si no median previamente estos acuerdos de protección recíproca”. Los legisladores frenteamplistas (Raquel Barreiro, Silvana Charlone, Ricardo Castromán) cuestionaron los artículos 5, 6 y 9 que establecen: a) que las inversiones no podrán sufrir expropiaciones directas o indirectas, b) que el estado deberá indemnizar las pérdidas por manifestaciones o revueltas y c) que en caso de controversias se saltan los juzgados nacionales y se pasa a tribunales internacionales eligiendo las empresas el tribunal arbitral. Es un acuerdo por 20 años en un nuevo modelo de dependencia que supedita leyes nacionales y hasta tratados internacionales y que marca el avance de los superpoderes de las multinacionales. El Octavo Congreso del PIT CNT del 2003 en su resolución Nro. 14 declara que: “El Octavo Congreso del PIT CNT respalda la decisión adoptada por los Plenarios Sindicales Departamentales de Soriano y Río Negro, contraria a la instalación de las plantas de celulosa”, moción aprobada por unanimidad. En el Noveno Congreso, la obsecuencia de la mayoría de la conducción del PITCNT, verdadero furgón de cola del proyecto progresista, y desde donde se reclutan legisladores, jerarcas y funcionarios del gobierno neoliberal y fondomonetarista, se cambió la decisión del octavo congreso y ahora se apoyan las inversiones en plantas de celulosa. El propio presidente el 5 de junio del 2004 en la localidad de Minas de Corrales, departamento de Rivera, en su campaña electoral manifestó: “lo otro que produce la destrucción del medio ambiente o la producción de determinados elementos que el mundo desarrollado sabe que produce destrucción del medio ambiente y entonces para no destruir su medio ambiente y sabiendo que las necesidades de los países más pobres con su gente empobrecida nos traen acá inversiones en industrias que destruyen el medio ambiente que es nuestro porque ellos no quieren destruir su medio ambiente”, sigue diciendo Tabaré Vázquez: “ese ultraconsumismo de los poderosos que también producen la destrucción del medio ambiente y que los lleva a sentirse tan poderosos y tan hegemónicos que se creen que son los dueños del mundo y en ese consumismo que tienen, en esa concepción de consumir cada vez más y de consumir elementos cada vez más contaminantes que terminan destrozando el medio ambiente que le pertenecen a toda la humanidad y no solo a un país poderoso…” El actual gobierno ha autorizado ya siete enormes plantas. Una de las razones del apoyo progresista son los articulados del Acuerdo de Protección de Inversiones con Finlandia y EE.UU., donde cualquier traba, huelga o atentado a la propiedad representan indemnizaciones cuantiosas. El gobierno promueve el discurso único, elimina el debate desde los medios de comunicación que domina o influencia. Se sumerge en un chovinismo intoxicador, en la supuesta defensa de la soberanía nacional que esconde una dependencia a la inversión extranjera.
Se instala una crisis política nacional e internacional
El gobierno progresista, como en tantos otros temas económicos, sociales y políticos, se ha dado vuelta como una media y es el responsable político de la oposición social y política que se está generando con las movilizaciones populares dentro y fuera del país contra la instalación de las plantas de celulosa. Los bloqueos de los puentes internacionales sobre el Río Uruguay protagonizados por los ambientalistas argentinos (ambientalistas, grupos sociales, comerciantes y productores rurales y urbanos) tienen el amplio respaldo de la población de Entre Ríos, disponen de miles de militantes para rotar en los bloqueos, y con las acciones de los activistas de Greenpeace, han creado una verdadera crisis en las relaciones argentino- uruguayas, querella que los gobiernos trasladan a organismos internacionales (Corte de La Haya, Vaticano, Academia de Ciencias de Viena, MERCOSUR, OEA, etc) y mediadores como el Rey de España, o el gobierno socialdemócrata de Rodriguez Zapatero, el primero es la imagen de la depredación y exterminio de la América indígena de la corona Española y el segundo abanderado de las modernas inversiones españolas de dominación neoimperialista en la etapa globalizadora del capital. Hay que separar las crisis políticas entre los gobiernos, ambos con similares proyectos económico-sociales y con visiones políticas diferentes de como instrumentarlos, lo que en síntesis quiere decir “entre bueyes no hay cornadas”; son distintas las crisis entre los pueblos influenciados por la dirección política de los partidos políticos de la burguesía y pequeña burguesía, tanto del más rancio conservadurismo como de los noveles progresistas. Mujica y Fernandez Huidobro llevan la delantera en los agravios a los luchadores ambientalistas argentinos y a los piqueteros de los puentes, arremeten con los ambientalistas criollos en su famoso discurso en el Senado de la “Cholulez de Izquierda”, en materia de falsedades lideran el Ministro Arana y subsecretario Igorra; en materia de hipocresía el Presidente Tabaré Vázquez, eminente oncólogo, se lleva las palmas, pues con una campaña mediática de proporciones, prohíbe fumar tabaco en lugares públicos por contaminante y generador de enfermedades cancerosas, sin embargo, autoriza siete plantas que convertirán a nuestro país en el vivero mayor del planeta en proliferación de cánceres a presentes y futuras generaciones de orientales, donde será recordado como el Mengele criollo. Como frutilla del postre, coloca al ejército, especializado en levantarle la mano a su propio pueblo, en custodio de las inversiones extranjeras de las multinacionales finlandesas. Tabaré Vázquez “todo un criollo de ley”. Hay opositores dentro y fuera del Frente Amplio, hay gremios y agrupaciones sindicales dentro del PITCNT y se organiza la resistencia en el interior y la capital mediante una “Comisión en defensa de la Soberanía contra las plantas de celulosa” La lucha de los pueblos hermanados por el Río Uruguay la resume la convocatoria de las organizaciones sociales argentinas a los movimientos de América Latina “contra el saqueo y por un futuro por todas y todos”. “Se trata de aquellos bienes que no son ni argentinos ni uruguayos, se trata de la calidad de vida de argentinos y uruguayos y de todos nuestros hermanos explotados, allí donde se encuentren; se trata, en definitiva, de un río que deberá ser una línea de confluencia, no de división”. “ Entre Argentina y Uruguay se ha instalado un debate que no es precisamente entre la gente de a pie, entre los que somos iguales, sino entre las trasnacionales de un lado y las comunidades del otro, mediados por los gobiernos y las grandes empresas de comunicación. Ante esta situación, nos proponemos tejer la unidad entre los pueblos, entre sus organizaciones de base; y para esto queremos señalar algunas cosas ocultas en medio de las declaraciones rimbombantes de los gobiernos, habitualmente duros con los pueblos pero blanditos con las multinacionales y los organismos de crédito, con los que cumplen puntualmente.” “…lo que hay que discutir es otra cosa: que lo que se está enfrentando es, por una parte, el interés de los pueblos, y por otra parte, el interés de las empresas por generar o aumentar sus ganancias estropeando nuestros recursos naturales, los bienes que son de la comunidad, de todos. La misma contradicción que existe en el sur y en el norte con el gas y el petróleo; en toda la cordillera con la minería; en toda la llanura con el desmonte y el monocultivo sojero. Allí, donde se expulsa mano de obra y se desplaza a las comunidades y se envenenan las tierras, el aire y el agua”. “Reivindicamos también los métodos de lucha de los pueblos, que al no apelar a los lobbies asépticos y silenciosos necesitamos del ruido de las actividades públicas, en las calles, para que los poderosos lo noten y se preocupen, para que otros sectores del pueblo puedan conocer, también, que hay un problema y nos puede afectar a todos”. “Este es el debate que los gobiernos y medios ocultan: en toda América Latina están saqueando nuestros territorios y comprometiendo nuestro futuro. Con el monocultivo, con el desmonte, con la extranjerización del gas y el petróleo, con la extracción de minerales, con la apropiación de las fuentes de agua potable (cuando la necesitan) o su envenenamiento (cuando dejan de necesitarla), con un uso extractivo y destructivo de nuestros suelos, abandonando todo cuando ya no queda un árbol para talar o un nutriente en el suelo para cultivar. Todo ese saqueo y destrucción es para que las empresas ganen más dinero. Las consecuencias para todos nosotros son desastrosas. Por eso hay que oponerse a la instalación de las papeleras, y sobre todo, tenemos que debatir y unirnos entre los pueblos, sin dejar que los poderes económicos nos dividan para sacar una mayor tajada. Nos preocupa enormemente la posibilidad de vernos como enemigos, cuando estamos seguros que todos y todas tenemos los mismos intereses y merecemos el uso y disfrute de nuestro patrimonio, ese que nos pertenece a los pueblos, el que no tiene bandera, el que no queremos que se transforme en una marca registrada. No le hagamos el juego a los que nos oprimen, no dejemos que nos dividan. Ejerzamos, unidos, presión sobre nuestros gobernantes, para construir una América unida en rechazo a la explotación y al saqueo. Invitamos al debate y a la acción conjunta de argentinos, uruguayos y todos los pueblos hermanos, por una América Latina unida, libre, justa y solidaria.
– Por la vida y la soberanía. Contra el saqueo y la contaminación. – Por la tierra, el agua y el aire. Por los recursos naturales, que son de la comunidad; y contra la apropiación privada, que los degrada y los destruye. – Por nuestro patrimonio: por la defensa de lo que aún no nos han quitado y por la recuperación de lo que está en manos privadas. – Contra el hambre, el desempleo y la represión. Por la libertad y la justicia”
Mario Cesar Rossi Garretano
¡No a las Papeleras! ¡Fuera Botnia! por la Unidad de los Pueblos en Lucha
América Latina tiene en su historia intervenciones extranjeras, invasiones imperialistas presiones económicas, gobiernos corruptos, pero también registra conflictos entre pueblos hermanos por límites geográficos, salidas al mar, recursos naturales, inversiones, etc., donde la injerencia de los distintos imperialismos, que operaron en favor de sus intereses y con el favor de gobiernos cómplices, vendidos y alcahuetes, llevaron a los pueblos a sangrientas guerras civiles y fratricidas.
CUR – 21.12.06
ARTIGAS TRAICIONADO La guerra contra el Paraguay dirigida por Inglaterra, que impulsa la triple alianza de Argentina, Brasil y Uruguay. En la década de 1860 Inglaterra multiplicó 150 veces su territorio con invasiones, Paraguay que se había sacado de encima la dependencia con los ingleses era el país más avanzado de América del Sur, sufrió una derrota de tal magnitud, que desde 1860 a nuestros días no a logrado salir de la pobreza y marginalidad. La guerra del Chaco tuvo la injerencia directa de EEUU. Una guerra ente dos empresas petroleras Standard Oil y Shell, llevó a que los dos pueblos hermanos regaran de sangre las tierras. El 25 de agosto de 1825 en Florida se proclama la independencia, la total y absoluta separación de Brasil y la reincorporación a las Provincias Unidas del Río de la Plata. En 1827 en la batalla de Ituzaingó, federales y unitarios, unidos derrotan al ejercito imperial brasileño, allí pelean juntos Lavalleja y Alvear, Lavalle y Paz. Este legítimo triunfo de unidad rioplatense es bastardeado por la diplomacia británica y nace el estado tapón. Artigas, antes había recibido el apoyo con 150 hombres y dinero desde Buenos Aires, para luchar contra el dominio español, se pone al servicio del centralismo porteño, es ahí cuando se elaboran las bases del sistema federal, a esta propuesta integradora los primeros en sumarse fueron Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fé y Córdoba. La constitución de 1830, fue la derrota del proyecto artiguista.
EL ENTREGUISMO “PROGRESISTA”
Hoy el gobierno del FA, en su misión de abogado de los intereses de las multinacionales es el responsable del deterioro de las relaciones con los movimientos sociales y la lucha del pueblo de Gualeguaychú. Este gobierno ha aceptado todas las consecuencias de un desarrollo capitalista neoliberal basado en la inversión extranjera. Brinda las mayores garantías políticas y jurídicas que implica supeditarse al imperialismo en el plano económico, político y diplomático (tropas a Haití, Operaciones Unitas, TPPI, TLC, etc.). Con el discurso de generar trabajo genuino, dejan atrás consideraciones sociales, políticas, ambientales de un pasado no muy lejano. Los bloqueos de puentes por parte de ambientalistas, comerciantes, trabajadores, productores rurales, cuentan con el respaldo y apoyo del pueblo de Entre Ríos. Las asambleas son de miles de militantes, que rotan en forma continua para las movilizaciones y han creado una verdadera crisis en las relaciones argentino-uruguayas, que los gobernantes han trasladado a organismos internacionales, (Corte de la Haya, Vaticano, Academia de Ciencias de Viena, Mercosur, OEA, “Facilitador” del Rey de España), precisamente la mediación de este representante es inmoral y carente de toda autoridad para mantener un mínimo de neutralidad, ya que el Estado Español tiene cientos de empresas que explotan nuestros pueblos La crisis política entre los dos gobiernos, no deben confundirnos, ambos tienen similares proyectos neoliberales, con algunas diferencias de como instrumentarlos, tanto Vázquez como Kirchner le han pagado lo que no se debía al F.M.I., los dos apuestan a la inversión extranjera y a ninguno de los dos les tiembla la mano cuando se trata de reprimir y procesar luchadores sociales. Este gobierno que ya ha autorizado 7 enormes plantas de celulosa, que promueve un discurso único, que elimina el debate desde los medios de comunicación que domina, se sumerge en un chovinismo intoxicador que en la supuesta defensa de la soberanía nacional, esconde la dependencia a las empresas extranjeras. A partir de los agravios de Mujica y Huidobro a los luchadores argentinos, estigmatización e insultos a los piqueteros, se le suma el presidente Vázquez, que prohibe fumar por generar cáncer, y aprueba las plantas de celulosa más contaminantes del planeta, y como remate a tanta hipocresía, falacia y doble discurso, no duda en colocar al ejército, instrumento armado del estado burgués, que ha levantado la mano a su pueblo, como custodio de los capitalistas extranjeros Hay opositores dentro y fuera del FA, hay gremios, agrupaciones sindicales, dentro del PIT-CNT, y se organiza la resistencia en el interior y en la capital, mediante una “Comisión en Defensa de la Soberanía Contra las Plantas de Celulosa”. La lucha de los pueblos hermanados por el Río Uruguay la resume la convocatoria de las organizaciones sociales argentinas a los movimientos de América Latina “contra el saqueo y por un futuro para todas y todos”. Este es el debate que los gobiernos y los medios ocultan: en toda América Latina están saqueando nuestros recursos. Con el monocultivo, con el desmonte, con la extranjerización del gas y del petróleo, con el agua y la biodiversidad. Allí se expulsan comunidades y se envenena el aire, la tierra y el agua. No le hagamos el juego a los que nos oprimen no dejemos que nos dividan, no nos veamos como enemigos, los pueblos explotados nuevamente estamos siendo víctimas de una trampa montada por las empresas multinacionales y sus socios los gobiernos, luchemos para el debate y la acción conjunta de los movimientos populares argentinos y uruguayos para expulsar a las multinacionales de la muerte.
POR LA VIDA Y LA SOBERANIA CONTRA EL SAQUEO Y LA CONTAMINACION POR LA TIERRA, EL AGUA Y EL AIRE POR LOS RECURSOS NATURALES QUE SON DE LA COMUNIDAD CONTRA LA APROPIACION PRIVADA QUE LOS DEGRADA Y LOS DESTRUYE POR NUESTRO PATRIMONIO POR LA DEFENSA DE LO QUE AUN NO NOS HAN QUITADO POR LA RECUPERACION DE LO QUE ESTA EN MANOS PRIVADAS CONTRA EL HAMBRE, EL DESEMPLEO Y LA REPRESION POR LA LIBERTAD Y LA JUSTICIA
POR LA LIBERACION NACIONAL Y EL SOCIALISMO
COORDINADORA DE UNIDAD REVOLUCIONARIA
Montevideo, 21 de diciembre de 2006
Llamado de Oaxaca
Carlos Beas Torres – 16.12.06
Estimadas Compañeras y Compañeros: Les escribimos desde Oaxaca, MEXICO, para informarles la muy grave situación que estamos viviendo. Como ya saben muchos de ustedes el pasado 14 de Junio un plantón de profesores frue brutalmente agredido (más de 100 heridos) por la policía estatal de Oaxaca, ello genero una gran movilización ciudadana, la cual empezo demandando la destitución del Gobernador y ha ido evolucionando hasta cuestionar la simulación democratica que vive enuestro Estado y nuestro país. Es decir se genero un muy amplio movimiento antiautoritario que ha creado una organización que llamamos Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), en ella participan grupos de mujeres, sindicatos, redes de derechos humanos, ambientalistas, organizaciones de colonos, campesinos e indígenas, estudiantes, comunidades eclesiales de base y artistas. Durante más de 5 meses nos hemos movilizado de muchas maneras distintas, desde marchas masivas a la ciudad de México, hasta huelgas de hambre, ocupación pacífica de radio y TV, cierres de oficinas públicas, foros, bloqueos carreteros y 7 megamarchas donde han participado cientos de miles de personas, en un Estado que cuenta con 3.3 millones de habitantes. Nuestro movimiento ha venido siendo brutalmente reprimido. En el pasado Agosto se tuvieron que establecer barricadas, pues convoyes de pistoleros y policias disparaban contra plantones pacíficos, esto llegó al extremo de que en la noche del 27 de Octubre, hubo más de 15 ataques, con por lo menos 4 muertos y varios compañeros que aún no aparecen. Esta violencia sirvio para justificar la ocupación militar de Oaxaca, por medio de 4,500 miembros de la PFP. Pero los hechos más graves ocurrieron el pasado 25 de Noviembre, donde una marcha pacifica de unas 300 mil personas fue disuelta a balazos, hay muchos compañeros desaparecidos y por lo menos unos 20 heridos de bala; ese día más de 200 compañeros fueron detenidos y torturados por la Policia Federal y enviados a carceles muy lejanas. A partir de ese momento han actuado con mayor fuerza las bandas de sicarios que secuestran y desaparecen a los compañeros. Se han hostigado, quemado y balaceado oficinas de organizaciones sociales , de grupos de Derechos Humanos y de la Iglesia Catolica. Muchos de nosotros estamos escondidos, pero seguimos preparando acciones de movilización masiva y de denuncia. Organizaciones sociales de más de 35 países se han movilizado en nuestro apoyo y les hemos agradecido ese gesto solidario. Pero es tan grave esta situación que les seguimos haciendo este llamado a su Solidaridad activa; les pedimos de manera fraterna, puedan a dar a conocer esta información y ojala pudieran ejercer actos de presión ante Consulados y Embajadas de México, demandando la liberación de los detenidos y la presentación con vida de los desaparecidos.. La situación es extremadamente grave, pero no la lucha del pueblo de Oaxaca no se detiene, no daremos un paso atrás en nuestra lucha por democratizar desde abajo a nuestro país. Por ello esperamos su comprensión y solidaridad. Fraternalmente Carlos Beas Torres Coordinador de Programas Unión de Comunidades Indigenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI) Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos (AMAP)
Para defender nuestra soberanía echemos a Botnia y al Imperio
Declaración política de la Agrupación La Comuna del FRAS, Departamental Salto
FRAS Salto – 16.12.06
El gobierno del Frente Amplio envía al ejército uruguayo a proteger la Planta de Botnia. Recurriendo al patriotismo y a la excusa de la defensa de la soberanía, este gobierno mantiene engatusadas a las masas mientras lleva adelante la política que imponen los centros imperialistas y las multinacionales. Que el ejército uruguayo esté al servicio de los yanquis y las multinacionales no es nuevo para nadie, lo nuevo es que haga esto bajo el comando de un gobierno que se jacta de progresista y hasta de izquierda. En este sentido, la presencia de tropas de ocupación uruguayas en Haití y Congo, su participación en las maniobras UNITAS bajo el comando de la armada norteamericana, son antecedentes que el gobierno de Tabaré Vázquez presenta y no podemos dejar de tener presentes. Es que este gobierno implementa una política que trata sistemáticamente de mostrar que los intereses de las multinacionales están seguros aquí, por eso se juega a fondo en este tema. Astori en persona viajo a Washington a negociar ante el Banco Mundial el préstamo para Botnia, todos los recursos se pusieron a disposición del equipo que defendió a estas multinacionales en el juicio de La Haya, y ahora hasta el ejército es movilizado. Todo eso y además la opinión pública a favor ¿Qué más pueden pedir los imperialistas de este gobierno? ¿Cuándo les hicieron tan bien los mandados? El gobierno del FA usa el viejo recurso de presentar como un acto de patriotismo el movilizar a trabajadores contra trabajadores para defender los intereses imperialistas. Ha logrado imponer en las masas (ayudado por la dirección del PIT-CNT, entre otros) la idea de que el enemigo de los trabajadores uruguayos no son el modelo económico de monocultivo forestal, la política de zonas francas, la depredación del ambiente, que representan Botnia y las otras pasteras, sino el pueblo trabajador de un país vecino que se moviliza con los medios históricos de la clase obrera. Ante la opinión publica el tema se presenta en el sentido de que «defender» al país del ataque de los «demonios piqueteros» (léase pueblo de Gualeguaychu y militantes ambientalistas), es defender la «soberanía» (como lo es también el pagarle por adelantado al Fondo Monetario y endeudarnos fabulosamente para ello). Nuestra respuesta debe ser en el sentido de impulsar la unidad de los trabajadores de ambos países para luchar contra las multinacionales depredadoras. Contraponer al discurso del gobierno el hecho de que la soberanía nacional solo se defiende echando a los imperialistas y construyendo la unidad con los trabajadores hermanos de los países vecinos, tan explotados y sometidos como nosotros. Apoyado en una situación de relativa estabilidad económica, y en el control que ejerce sobre las organizaciones de trabajadores, el FA en el gobierno esta llevando adelante con pasmosa facilidad los planes que los centros imperialistas tienen para nosotros. Es esta una época de fiesta del progresismo fiel al imperio. Más que nunca se hace necesario poner en pie una alternativa a esto, levantar las banderas del internacionalismo proletario, la revolución, el socialismo, como necesidades imperiosas para los trabajadores. Construir en la lucha y la discusión, la unidad y la organización de los revolucionarios, esa es la tarea que debemos encarar urgentemente.
AGRUPACION LA COMUNA F.R.A.S – Departamental Salto (Uruguay)
Unir, coordinar, resistir, construir una alternativa… Las batallas a enfrentar
El paro general parcial del 24 de octubre, fue una prueba más de la sujeción del sindicalismo oficialista al gobierno del Frente Amplio. Pero tuvo la “novedad” de contar con la presencia del sindicato del taxi en el acto central. Los debates sobre esa participación, desnudaron la fragilidad del sindicalismo clasista y combativo, haciendo visible la urgencia de una estrategia militante que apunte hacia los trabajadores de base y sus luchas, no solo para evitar las confusiones generadas por el sindicalismo colaboracionista, sino para enfrentar al gobierno y las patronales.
Sergio Pereira (*) – 10.12.06
“Ensayo general para la farsa actual, teatro antidisturbios” Patricio Rey
Abordar el debate desde las justificaciones o desde posiciones principistas o sectarias, nos coloca muy lejos de las intenciones reflejadas en el proceso de construcción de la Tendencia Clasista y Combativa, y nos hunde en el más absurdo internismo político-sindical. No hay que ahondar demasiado para llegar a la conclusión de que los grandes “vencedores” de esa maniobra táctica (el paro general), fueron la estrategia corporativa sumisa del PC y la derecha sindical. Por añadidura, salió favorecido el gobierno “progresista”. En ese paisaje, la Tendencia demostró sus debilidades para enfrentar coyunturas dinámicas y complejas. Si duda, no había ninguna razón política que diera lugar a la consigna central del paro general. Las “instituciones democráticas” (burguesas) no corrían peligro alguno y la “gobernabilidad” estaba asegurada. En todo caso, el sindicalismo oficialista aprovechó la oportunidad para reforzar su asociación política con el gobierno. En ese lazo, quedó enredado el sindicalismo clasista, al no diferenciarse claramente de la burocracia del PIT-CNT, aunque el discurso se haya mantenido en la tradición combativa y clasista. Existieron, eso sí, una serie de razones particulares que involucraban directamente a los trabajadores del taxi y que tuvieron una relevancia a la hora de decidir la participación en el acto. Por ejemplo, el enfrentamiento (de clase) con la patronal antiobrera y su lockaut del día 23 de octubre. En tal sentido, salimos a la calle contra los mismos empresarios que imponen la desregulación y flexibilización laboral, congelan los salarios, persiguen trabajadores. Estas cuestiones adquirieron una centralidad a la hora de tomar una decisión como sindicato, dificultando la visualización del contexto político en que se ubicaba la maniobra de la burocracia sindical. Lo que sí se vio, fue esa especie de unanimidad sindical (disfrazada artificialmente de “unidad”), colocada al servicio de los objetivos políticos del gobierno. Por un lado, vimos a la dirigencia sindical del PC demostrando su voluntad de mantener a raya a los radicales, mientras se abrazaba a la derecha sindical bajo la bandera de “profundizar la democracia”. Por el otro lado, asistimos a la ofensiva mediática del gobierno, apoyando e incentivando la movilización del PIT-CNT, y creando un escenario favorable a la aplicación del decreto de “servicios esenciales” para desarticular el paro de la patronal camionera. Un decreto que, en cualquier momento, se puede aplicar contra los trabajadores. De hecho, la burocracia legitimó la aplicación de un mecanismo que siempre el movimiento sindical cuestionó. Más allá de la multiplicidad de análisis que hasta ahora continúan circulando, más allá de los que piensan que estuvo bien participar en el acto y los que piensan que estuvo mal, el debate quedó abierto. Entonces, para los militantes de la Tendencia, un nuevo desafío: como administrar estas diferencias de enfoque en un cuadro de honestidad intelectual, de unidad de acción y de construcción de una alternativa sindical clasista, combativa, anticapitalista.
El horizonte clasista
Para nosotros, no hay dudas que el camino es largo, plagado de contradicciones e incertidumbres. Tampoco hay dudas sobre la correlación de fuerzas desfavorable para la clase trabajadora y la izquierda revolucionaria. Sin embargo, Pero hay acciones y planteos alternativos que pueden ir tomando cuerpo y marcar con claridad el camino a recorrer. Unir y coordinar a las decenas de militantes dispersos en sindicatos de base de distintas federaciones, dar la pelea abiertamente por las direcciones donde tenemos presencia, establecer las más amplia y respetuosa coordinación con las diferentes expresiones del campo popular: radios comunitarias, organizaciones sociales, barriales, de desocupados, estudiantiles, de jubilados, etc. En definitiva, se trata de gestar un vínculo directo, continuo y organizado con las bases que sirva como instrumento en dos sentidos. Por un lado en la construcción de una alternativa político sindical con una estrategia diametralmente opuesta a la conducción mayoritaria del PITCNT, que sepa combatir el doble discurso y la hipocresía socialdemócrata sin encerrarse en el sectarismo. Una herramienta que haga circular las concepciones que la mayoría de los trabajadores desconocen, el traslado y conocimiento de las distintas experiencias de lucha, que ayude a combatir las concepciones derrotistas que están instaladas en muchos compañeros. Por otro lado, la construcción de un instrumento organizativo y organizador, respetuoso de las diferencias, pero capaz de erigir formas y contenidos susceptibles de ser adoptados por trabajadores y trabajadoras de los distintos sectores de la producción y los servicios. Traducir en una táctica que pueda ser aplicada a las distintas realidades que tienen los militantes sindicales clasistas en sus sindicatos implica adquirir profundidad necesaria en el análisis y amplitud para comprender las diferentes situaciones. El debate sobre la coyuntura y como se para el sindicalismo clasista en ella, es un asunto a discutir, al mismo tiempo que se desarrolla, unitariamente, un proceso de experiencia práctica, militante, acompañado de un plan de acción. Son tareas enormes, que exigen responsabilidad y, sobre todo, plena conciencia de la actual situación organizativa de la Tendencia y de su grado de cohesión política y programática. En el futuro, estaremos frente a encrucijadas como la de octubre o quizás más complejas aún. El como las afrontaremos dependerá de nosotros. Estudiar, debatir, analizar, resistir, organizar las luchas, denunciar las políticas y las prácticas de la socialdemocracia en el gobierno y de la burocracia sindical, son tareas decisivas. Tanto como ir construyendo una alternativa sindical clasista y una alternativa política revolucionaria. Este horizonte, no puede estar signado por las urgencias voluntaristas, ni por el tacticismo cortoplacista, ni paralizado por la esterilidad conceptual y la incapacidad de acción. La clave, como siempre, está en cómo reducimos la brecha existente hoy entre nuestros planteos y las aspiraciones de las más amplias masas de trabajadores.
Artículo publicado en el Mensuario Construyendo N° 21 de noviembre de 2006.
(*) Secretario General del Sindicato Único de Trabajadores del Taxi (SUATT). Integrante del Comité Ejecutivo del MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO ORIENTAL – MRO (Uruguay).
La «intestabilidad» democrática: Progresismo Hipócrita
Nunca el imperialismo tuvo un aliado en el gobierno que pagara tan puntualmente y más aun que adelantara casi 2.000 millones dólares de intereses y amortizaciones de la deuda «eterna» con un alto desempleo, salarios y jubilaciones miserables, entrega del patrimonio y la soberanía nacional a través del Tratado de Protección de Inversiones e intentos de firmar un Tratado de Libre Comercio o algo parecido con los EEUU.
Mario Rossi Garretano – 10.12.06
Nunca como en estos años de gobierno progresista los intereses del sector financiero han sido garantizados (se les regala el Banco Comercial a los mismos banqueros que los fundieron), persisten las altas tasas de interés y la usura, desmantelaron el Banco Hipotecario, convirtieron al Banco de la República en un banco comercial en vez de un banco de fomento con 2.500 millones de dólares colocados en Nueva York, los bancos privados aumentaron sus ganancias en el 2005 en un 46% y siguen en esa dirección las ganancias en el 2006. Los precios internacionales en auge de las materias primas, los privilegios al gran capital y el continuismo fondomonetarista y neoliberal del gobierno progresista hacen que la oligarquía está haciendo su «agosto en julio», estas razones obligan a la siguiente pregunta: ¿Quién tiene interés de desestabilizar a este gobierno pro imperialista y defensor de los intereses capitalistas?
LOS RESPONSABLES.
En la historia de las “inestabilidades políticas”, intentos y golpes de Estado cívico-militares, dictaduras terroristas de Estado, intervenciones, bloqueos, etc., a procesos democráticos burgueses o a democracias populares en transición, ha estado siempre la “mano negra” del imperialismo en alianza con los sectores oligárquicos. El gobierno progresista de Tabaré Vázquez se ha convertido en un firme aliado de las políticas imperialistas, está catalogado nacional e internacionalmente como un firme aliado de la administración Bush, en varias oportunidades ha viajado a Washington para pedir permiso para nombrar al ministro de Economía Danilo Astori y no tuvo la delicadeza de nombrarlo en una sesión de la dirección de su fuerza política. Lo nombró en Washington. La banca internacional, por las medidas fondomonetaristas y neoliberales, por lo tanto continuistas, a los pocos meses de gestión de Astori, lo han nombrado «el ministro del año», recibiendo en Londres el diploma brindado por “The Bankers”. Los bonos del tesoro con tasas de interés preferenciales (por encima de la tasa media) que emite el Banco Central son licitados y en pocos minutos están colocados. El FMI los avala, nuestro país paga puntualmente los intereses y amortizaciones y adelanta grandes montos, como el más sumiso de sus súbditos. Además, con la Carta de Intención firmada el 8 de junio del 2005, se privatizará el patrimonio estatal, se levantará la inamovilidad del funcionario público, se desmantelará la banca nacional, se convertirá al país en un lati-fundio maderero con la instalación de siete plantas de celulosa, se implementará una reforma tributaria, verdadero saqueo a los ingresos populares (trabajadores, jubilados y capas medias); se garantiza hasta el 2009 un salario mínimo miserable (3000 pesos en el 2006), que apenas llega a la décima parte de la canasta familiar (29.000 pe-sos según Búsqueda), cuando al gobierno anterior el progresismo le exigía un salario mínimo de cuarta parte de la canasta familiar (6.200 pesos de salario mínimo sobre una canasta familiar de 27.000 pesos). La gran burguesía agradecida eternamente con ese salario mínimo y encima los Consejos de Salarios negocian con un tope de recuperación marcado por el Poder Ejecutivo, quien reconoce una pérdida del salario y jubilaciones bajo el gobierno anterior de Jorge Batlle superior al 20% y que estaría dispuesto a que se recuperara en cinco años, o sea un 4 o 5% anual. El propio gobierno manifiesta que para implantar el impuesto a la renta a partir de los ocho mil pesos, considera que la gran mayoría de los trabajado-res ganan por debajo de esa cifra o por lo tanto no les afectaría mayormente. La IMM ofreciendo cargos con un sueldo inicial de ocho mil pesos para los cuales se anotarán unas 100.000 perso-nas para unos cientos de puestos; para unos cientos de empleos de 12 mil pesos en dos bancos oficiales se anotaron 40 mil personas. Esta es la cruel situación de la clase trabajadora desesperada por un trabajo estable y un mínimo salarial decoroso. Si la lucha de clases es lo que empuja la historia, ¿la clase dominante aliada al imperialismo está interesada en desestabilizar este régimen burgués, recontra burgués, este sistema capitalista fondomonetarista y neoliberal? Los blancos y colorados han votado todas las leyes económicas del progresismo, los llamados a sala o interpelaciones han sido sobre la seguridad, el tema de los derechos humanos, la minoridad, salud, etc.; pero los blancos y colorados consideran a Astori un ministro de lujo. Para cualquier marxista, política es economía concentrada, y desde el punto de vista económico los ricos tienen la panza llena. Ha crecido la economía, ya estamos en los niveles productivos del 98-99, después de la gran crisis del 2002, la torta ha crecido y la clase trabajadora ausente del festín de los burgueses. (75 mil jubilados cobran 1500 pesos, 200 mil jubilados por debajo de los tres mil pesos, 180 mil desocupados, el 40 por ciento de la población por debajo de la línea de pobreza, 260 mil personas en asentamientos, 300 mil personas se fabrican su propio empleo, etc). ¿Entonces, que burgués quiere desestabilizar a este gobierno? ¿Qué estúpido burgués le mordería la mano a quien tanto lo acaricia? ¿ Acaso el ministro Mujica, “guerrillero arrepentiti”, en el cierre de la exposición del Prado, no le manifestó a la oligarquía: “estamos en el mismo barco, no se confundan con nosotros”; ¿no está el gobierno fomentando un pacto social con las cámaras empresariales vía conducción del P1T-CNT, una especie del «Pacto de la Moncloa criollo», sobre la base de una desocupación altísima que tira abajo el salario y un salario mínimo miserable? No han sido los burgueses entonces los creadores de la «maniobra desestabilizadora», ni una mente calenturienta que domine los medios de comunicación, ha sido el progresismo criollo que maneja hábilmente los mensajes a la, población para alienarlos y confundirlos, contando con una burocracia sindical que ha sido en los últimos años cantera para cargos parlamentarios y en la administración del Estado, furgón de cola del proyecto progresista y freno a las luchas populares. Y en este despropósito de la «desestabilización constitucional y el ataque a las libertades democráticas” no podían dejar de darle una mano al gobierno, que ha perdido respaldo de opinión pública, que se debate en un conflicto de grandes proporciones con el pueblo y gobierno argentinos por ser el progresismo criollo firme defensor de las inversiones de las multinacionales, con un presidente de “izquierda” que no visitó a Cuba y respalda al genocida Uribe de Colombia, que no participa en la asunción de Evo Morales en Bolivia, que acepta la “Operación Unitas” y envía tropas a Haití, en connivencia con el imperialismo, para garantizar la “autodeterminación del pueblo haitiano”. El paro decretado por la conducción burocrática del PIT-CNT arrastrando a miles de trabajadores a la confusión, a miles de trabajadores de buena fe que son conscientes del precio pagado en la recuperación dé las libertades democráticas burguesas, arrastrados para generar una cortina de humo a una movilización de un gremio del transporte patronal, donde se incluyen miles de transportistas que viven como pequeña empresa y que la clase trabajadora tiene la obligación de incluir en su programa de defensa de las capas medias y de los pequeños agricultores, pequeños comerciantes, pequeños industriales y pequeñas empresas de servicios. Estuvo en cuestión la política de este gobierno que en la defensa de los intereses del imperialismo y la gran burguesía ha opuesto pobres contra pobres, los marginados y el Panes contra los trabajadores y el aumento salarial. Y ahora el impuesto al gasoil a un sector productivo o de servicios contra el consumo de la población, para lo cual se maneja una cifra de 12 millones de dólares. Se adelantaron pagos de la deuda externa por un monto de 600 millones de dólares en 2005, 900 millones de dólares en 2006 y se han comprometido 500 millones de dólares para 2007. Sabemos que la Asociación Rural y demás sectores conservadores están al golpe del balde para sacar tajadas de las contradicciones del gobierno, pero el gobierno con su política neoliberal y fondomonetarista es el único responsable de enfrentar pueblo contra pueblo. Si de veras estuviera interesado en la defensa de los intereses populares, con esos recursos regalados al FMI podría hacer un plan de construcción de 14 mil viviendas, unos 300 millones de dólares, forjando miles de empleos en forma inmediata; rebajar y subsidiar el boleto, llevar el salario mínimo al doble, las jubilaciones a un mínimo de tres mil pesos, enjugar el endeudamiento de los pequeños productores, decretar suspensión de remates y desalojos, aguinaldo para los jubilados, poner en funcionamiento cooperativo las empresas fundidas, impulsar una reforma agraria, etc. Lo lamentable es que esta engañifa de la eterna zorra artera de la socialdemocracia, creada para perjudicar a la clase trabajadora, y que disfrazada de marxista y abrogándose el derecho de considerarse defensora de sus intereses, ha recreado siempre el capitalismo, arrastró a un sector de trabajadores organizados clasistas y combativos, de límpida trayectoria en la defensa de los intereses de la clase trabajadora basados en la independencia de clase, el antiimperialismo y la lucha por el socialismo. Al decir de Lenin: “es una farsa enfrentar al imperialismo, si no se combate con la misma firmeza el oportunismo dentro del movimiento obrero”.
Publicado en el Mensuario Nueva Tribuna N° 18 correspondiente al mes de octubre de 2006
Una izquierda con principios no se hace cómplice y se va
Los principios de una organización de izquierda deben estar claramente señalados, se debe ser anticapitalista, antiimperialista y luchar por el socialismo. A estos principios básicos, elementales para ser de «izquierda», se le deben completar con ideología, táctica, estrategia, programa y criterios organizativos.
FRAS – 02.12.06
La larga y rica historia de la izquierda en nuestro país, nos exime de grandes comentarios, sin embargo, podemos observar que a partir de la conformación de la CNT, el Congreso del Pueblo y la fundación del Frente Amplio, hay una predominancia de la ideología de izquierda. Analizar que es una izquierda con principios, en momentos que el partido de gobierno, a 18 meses de gestión convoca a un plebiscito, nos obliga a un breve repaso histórico, antes de llegar a la síntesis. La ideología predominante en su fundación ha sido barrida, hoy se privilegia el diálogo y la conciliación, y la muestra más clara lo demuestra la baja participación electoral en barrios obreros como La Teja y el Cerro y el crecimiento en Pocitos y Carrasco. La táctica de acumulación hacia la liberación nacional y el socialismo también ha sido barrida, desde que se proponía coalición y movimiento, pegado a las luchas populares, con participación y organización de esas luchas, hasta definir una táctica meramente electoral, aislando y estigmatizando las luchas, condenando a los luchadores. La estrategia señalaba que se debía participar de los procesos electorales, pero no quedaba solamente en eso sino que «será la insurgencia de los pueblos la que devendrá en la definitiva independencia», y hoy vemos como se condena todo tipo de violencia, se acusa de terroristas a los revolucionarios (FARC Colombia), y se levanta la «democracia» (burguesa) como único y principal objetivo a seguir y defender. El programa que tenía las 30 medidas de corte netamente popular y levantaba los reclamos históricos de la clase trabajadora, que planteaba la ruptura con el gran capital, que planteaba la nacionalización de la banca y el comercio exterior, reforma agraria, etc., etc., hoy ha sido totalmente barrido, es más, se está llevando adelante un programa absoluta y totalmente opuesto, más plata para el FMI, más extranjerización de la tierra, más latifundio, más respaldo para la banca internacional, más sumisión a los grandes capitales transnacionales. Un programa que tenía un fuerte peso antiimperialista hoy nos llevan a colocarnos como unos de los países «amigos» del imperialismo, teniendo un perfil proimperialista mandando tropas a Haití, aceptando la operaciones Unitas, aceptando bases militares, etc. Los principios organizativos iban de acuerdo a los principios anteriores, comités de base, amplia participación popular, organizaciones sociales y sindicales con independencia de clase, alianza con los que luchaban, partidos obreros y revolucionarios que se colocaban al servicio de las luchas, etc. Hoy día hacen todo lo contrario, colocan al movimiento sindical y social como furgón de cola del gobierno, ahogan las organizaciones clasistas y combativas, cierran comités de base dejando en manos de los «dirigentes» las resoluciones, no hay debate, no hay cursos, ni formación de cuadros, todo queda en manos de la sacrosanta «democracia» y una casta burocrática que domina el estado, manejando e interpretando a su antojo las definiciones de «izquierda» de esta fuerza política.
ENGAÑO Y COMPLICIDAD
Nunca antes un gobierno había pagado tanto en tan poco tiempo a los organismos multinacionales de crédito (llámese FMI, BM, BID) 8.000 millones de dólares entre intereses y adelantos, con una sola excepción que fue en el 2002, nunca antes un gobierno se había endeudado tanto en tan poco tiempo 3.500 millones de dólares con privados con plazos que llegan hasta el 2034, pero que pasan todos los meses por ventanilla a cobrar jugosos y usureros intereses (promedio 8% mensual). Nunca antes se habían facturado 5.000 millones de dólares por concepto de exportaciones, el BROU tiene 3.000 millones de dólares en bancos estadounidenses pero no hay créditos para la producción, los argentinos son nuestros enemigos y el banco mundial es nuestro amigo porque nos presta 170 millones de dólares para Botnia, con una línea de créditos que llega a los 350 millones. Mientras todas estas buenas noticias nos llegan, los salarios y las pasividades siguen atados a la inflación, por lo tanto no hay crecimiento, la canasta básica está en 29.000 pesos y el salario mínimo en 3.000, crecen los empleos basura, se fueron 40.000 uruguayos más para el exterior, las Normas de Basilea impiden a una gran mayoría de pequeños productores o comerciantes poder acceder a créditos para la producción, la actitud oscilante del gobierno indica que el precio del pan queda sujeto al precio internacional del trigo y el boleto o la luz volverán a subir cuando vuelva a subir el petróleo. Estas pretenden ser algunas de las razones más que válidas para comprender que dentro del partido de gobierno no queda ningún principio de izquierda, todo lo contrario, se puede visualizar una profundización de este programa neoliberal, continuista, proimperialista y represivo, por lo tanto hay que enfrentarlo, hay que combatirlo y ya no se puede alentar expectativas de modificarlo desde adentro, hay que hacerlo desde fuera, cualquier intento de acumulación electoral llamando «principios de izquierda», no es otra cosa que sumar respaldo a las propuestas capitalistas del gobierno, cifrar para darles respaldo, si se es verdaderamente antiimperialista, anticapitalista y se lucha por el socialismo, toda táctica electoral dentro del FA acumula para todo lo contrario. Pero también es claro que la diferencia entre dirigentes y pueblo, cada vez es más grande. La clase trabajadora y el pueblo van por un camino y los dirigentes usando la mentira y la hipocresía, van por otro. No se puede generar más confusión, ni se puede confundir más, la burguesía y el imperialismo están locos de la vida con este gobierno; los capitalistas y latifundistas también, por lo tanto la única perspectiva revolucionaria está por fuera de esta fuerza política, y cuanto más lejos mejor.
Artículo del Frente Revolucionario por una Alternativa Socialista publicado en el Construyendo N° 21, de noviembre de 2006
— Propaganda y Difusión ([email protected]) Frente Revolucionario por una Alternativa Socialista ([email protected])
Montevideo, Uruguay
¿Seremos sediciosos por querer un mundo mejor? Alegato Político de Plenaria Memoria y justicia
Justo cuando comenzamos a festejar que el pueblo le puso limites a la impunidad, justo ahora que cosechamos los frutos de años y años de marchas, de escraches y vigilias para condenar socialmente a los represores, a los dictadores y sus cómplices, el poder judicial reinicia la caza de brujas contra manifestantes de izquierda. Contra anticapitalistas.
Plenaria Memoria y Justicia – 30.11.06
Estuvimos juntos todo este tiempo, bajo lluvia, invierno o verano, unos poquitos o varios cientos, pero siempre firmes. Allí en la puerta de los juzgados cuando eran citados los torturadores de la OCOA, el canciller de la muerte Juan Carlos Blanco, el dictador latifundista Bordaberry etc. Estuvimos año tras año, las banderas blancas de Plenaria y nuestra paloma de memoria y justicia, y tantas otras compañeras y compañeros. Pero antes también, cuando había que ir a buscarlos allí donde se escondían, en sus estancias, en sus mansiones lujosas. Con aquella caravana por la justicia se los fue empujando fuera del anonimato, se los fue condenando socialmente, antes de que terminaran siendo condenados también en los tribunales. Hoy estamos festejando que el pueblo después de tantas luchas acorraló a los impunes. Y justo ahora, cuando nos preparamos para continuar la ofensiva de memoria y justicia, para que vayan cayendo todos los impunes, para que el pueblo condene socialmente a los que siguen escondidos y sin castigo, el poder judicial vuelve contra nosotros con el procesamiento por «sediciosos». Compañeras y compañeros: esta dualidad del poder Judicial no es casualidad. De la mano de jueces como Fernández Lecchini, quieren meternos presos. Empuñando el lado del Código Penal más retrógrado nos denominan sediciosos. Porque somos anticapitalistas y actuamos como tales. Porque somos antiimperialistas, y luchamos por los mismos sueños que lucharon nuestras compañeras y compañeros muertos, desaparecidos y torturados. Una de cal y una de arena, quieren meter a unos presos por represores y a otros por sediciosos, y se terminó el problema. Unos a la cárcel VIP, otros al COMCAR, y así dar vuelta la página de la historia rápidamente. Pero esto no lo vamos a permitir. Acá señores no reinstalarán la teoría de los dos demonios. No son dos bandos en pugna. Nadie se creerá ya más esa mentira histórica aunque traten de armar la parodia una y otra vez. Lo que hicieron los represores es criminal, lo que hacen los pueblos por resistir a todas las injusticias que esos criminales generaron es justo. Es legítimo. Es legítimo soñar y pelear por una sociedad donde no caminen impunes por las calles los asesinos de nuestras compañeras y compañeros. Y es igualmente justo soñar y luchar por un mundo donde el que mande no sea don dinero. Donde lo que mande sea la necesidad de la gente y el respeto sin límites a los derechos de todas y todos.
Nos vuelven a perseguir por sediciosos
El proceso que ha reiniciado el Poder Judicial, encabezado por el Juez Fernández Lecchini y con la ratificación del Tribunal de Apelaciones integrados por los magistrados Milka Núñez, Jorge Ruibal Pino y Ángel Cal pretende que se revisen todos los hechos vinculados a la manifestación anticapitalista realizada el 4 de noviembre de 2005 en la Ciudad Vieja, y procesar por sedición a todos los identificados, 70 o 100 si fuera necesario. Recordemos que por estos hechos ya fueron procesados, y enviados a la cárcel 4 compañeros. La respuesta en las calles de toda la sociedad pronunciándose contra la aplicación del delito de sedición a personas por el hecho ser anticapitalistas permitió finalmente sacar de la cárcel a aquellos 4 compañeros el 9 de diciembre del 2005. Por eso debemos convocar a reiniciar la campaña por el desprocesamiento de todos. Alertar sobre un nuevo intento desde el Poder Judicial encabezado por el Juez Fernández Lecchini de meter presos por delito de sedición a compañeras y compañeros por ser anticapitalistas. Este alegato político de Plenaria Memoria y Justicia es nuestra primera respuesta ante el pronunciamiento gravísimo del Tribunal de Apelaciones.
Un juicio político apoyado en un código fascista
En el documento emitido por el Tribunal de Apelaciones los magistrados Milka Núñez, Jorge Ruibal Pino y Ángel Cal expresan que «la Sala advierte que tratándose de un tema como el que se discute, en el que existe una imputación de un delito (previsto en el Código Penal patrio) que notoriamente tiene connotaciones de orden político, el debate debe organizarse sobre una base estrictamente jurídica y con las necesarias cautelas relativas al mutuo respeto y cortesía, de modo que , conservándose las garantías a las que tiene derecho el justiciable, no se traspase la línea del discurso, invadiendo el campo de las acusaciones partidarias e invocando extremos que no tienen que ver con el Derecho.» Contradictorios, van y vuelven como un trabalenguas sobre el carácter supuestamente escéptico y criminal del proceso, pero no pueden sin embargo dejar de reconocer que todo el proceso tiene centro y eje político. Los magistrados pretenden cubrirse con la toga del derecho objetivo y pulcro, pero se preparan para tomar partido embarrándose hasta las rodillas por los intereses de la clase a la que representan, y por la cual animan a perseguir a anti-capitalistas por sediciosos. Se apoyan en un delito que tipifica el Juez Fernández Lecchini recurriendo al Código Penal uruguayo vigente desde 1934, inspirado por el Código Penal italiano de 1931 (de la época musoliniana-fascista) y de autoría del conservador José Irureta Goyena (quien debió dimitir como decano universitario a fuerza de la lucha universitaria de los años 20-30). Este delito de sedición al que recurre Fernández Lecchini para atacar a los anti-capitalistas no se usó ni en la dictadura militar. Es un delito que apareció por primera vez en el tiempo de las tiranías reales inglesas en 1590. Gracias a los fascistas (como el mencionado José Irureta Goyena) se filtró en otros códigos penales por el mundo, incluso en el uruguayo. Pero es un recurso legal que en la actualidad tiene escasos precedentes, y sin embargo, de forma preocupante comienza reaparecer en distintos lugares. Por ejemplo, en EEUU y Australia para procesar a extranjeros sospechosos de terrorismo, y en Colombia contra guerrilleros y movimientos sociales que luchan contra las injusticias. Pero ¿que es lo que verdaderamente anima a la justicia en este país a ensañarse contra los anticapitalistas y militantes de izquierda justo ahora? Para nosotros es evidente que hay una rosca conservadora que permanece atrincherada en los despachos judiciales, y hay todo un sistema judicial, con un código fascista que esta al servicio de una clase que no ha cambiado un ápice, y que por el contrario se dispone a criminalizar toda lucha que cuestione los intereses de esa clase privilegiada. Lo que esta sucediendo es que en el marco de ciertas concesiones que los poderosos se ven obligados a dar ante el avance de la lucha de los pueblos, hay en contra-partida- una batería de medidas que apuntan a asegurar que los intereses de los banqueros, patrones y explotadores no se vean realmente afectados. Por eso, vemos como de manera cada vez más frecuente se procesa a cooperativistas, trabajadores en lucha por sus derechos, militantes de derechos humanos o anti-capitalistas.
Somos culpables por luchar desde abajo y con los de abajo en la esta lucha de clases
Hay en esto un contexto político que es muy claro. Hay una lucha en el campo de los intereses de clase que aparece expresado por los propios magistrados del Tribunal de Apelaciones cuando se refieren a la marcha anticapitalista del 4 de noviembre del 2005. Ellos dicen: «Se atacaron pues, bienes de particulares y del Estado, por odio y desprecio contra los «capitalistas», «neo liberales», que pudieran conformar una clase dominante (…) que quieren derrotar o debilitar. Y éste es el objetivo político y social que exige la norma, así como la demostración de odio contra determinada clase social y a la vez contra las autoridades legalmente constituidas…» Como profesionales al servicio de un sistema que se ha demostrado incapaz de elevar la condición humana (apreciación esta última que hacemos a partir de los estrictos datos que emergen de la realidad), el escrito de los magistrados parece limitarse a reproducir un razonamiento chato y en una sola dimensión, propio del pensamiento burgués que no comprende o prefiere no hacerlo- que «quien se enfrenta a la barbarie capitalista, a la barbarie imperialista, a la barbarie nazi, ama al pueblo, ama al compañero y la compañera, ama a todo aquel que lucha por la libertad, ama a todo aquel que no se queda solo en palabras sino también materializa la solidaridad y el compromiso en su vida cotidiana, pero al mismo tiempo y en el mismo movimiento odia al explotador, odia al opresor, odia al racista, odia al violador, odia al nazi, al esclavista, odia al secuestrador de los hijos de nuestros compañeros y odia al genocida. No se pueden separar ni escindir ambas formulaciones. El pensamiento burgués las separa, siempre, invariablemente cae en antinomias: Odio o amor. Paz o guerra. El pensamiento burgués, sus categorías analíticas, sus valores fetichizados y fragmentados no pueden escapar a las dicotomías. O amamos y ponemos la otra mejilla, o nos decidimos por a lucha y entonces odiamos.» (Nestor Kohan) La justicia pretende condenarnos a las cárceles, procesarnos por violentos cuando lo verdaderamente violento es todo este proceso. Hoy contra nosotros, mañana contra quien sabe que otros compañeros. Un proceso irregular, sin garantías donde los represores son los testigos. Toda la maraña judicial lo permite porque esa es la cancha de ellos, de los poderosos y de los que conviven gracias a tanta injusticia. A nosotros, al pueblo, en ese terreno se nos hace trampas, se nos deja en inferioridad de condiciones en la defensa política recurriendo a chicanas jurídicas.
Un juicio sin garantías, armado con ayuda de la policía
Bastaría con repasar quienes son los denunciantes, de quienes provienen los testimonios que incriminan a nuestras compañeras y compañeros para hacerse una idea de la clase de personas en la que se apoyan los magistrados. Se trata de la expresión más rancia de la policía uruguaya, varios policías que registrados ante las cámaras lastimaban sin vergüenza a jóvenes y mujeres indefensas, las fotos muestran como estas bestias principales testigos del juez- se agrupaban de a tres y cuatro para reventar sus sables y patear el ya rendido cuerpo en el piso de los manifestantes. Con soberbia, rapados al mejor estilo nazi los policías Pablo Arce y Freddy Chiappa Souza entre otros- primero castigaron a nuestras compañeras y compañeros, y luego montaron un escenario y acordaron sus declaraciones frente a los ojos del juez con una práctica y tranquilidad evidentemente acumulada en años de corrupción. Tipos como el comisario Rocca de la seccional 1era en Ciudad Vieja- dependencia contra la cual hay cantidades de denuncias sobre tráfico de drogas y maltrato a niños en situación de calle, permitieron aquel 4 de noviembre del 2005 que sus agentes dispararan sus armas de fuego contra la manifestación ya disuelta, que vaciaran sus cargadores, lo muestran las fotos!. Persiguieron desaforados a personas hasta una hora después de culminada la movilización. Estos policías, los «Pumas», y los de la comisaría 1era, los agentes Julio C. Madera Burgueño, Victor Corsino Castillo, Oficial Pppal. Denis Tejera, Inzaurralde (DNII), Graciela Martinez entre otros- son los verdaderos violentos. En plena faena represiva insultaron y golpearon a una compañera, y al advertirles que estaba embarazada le dijeron «jodete», continuaron golpeado y fue su compañero luego uno de los detenidos que termino en cárcel…a penas un cuadro que pinta el tipo de gente sobre los cuales los jueces apoyan su proceso. Y sobre todo esto, sobre toda la brutalidad policial desatada, y registrada por los canales de televisión los magistrados solamente dicen que «lo que ocurrió después, en la plaza Matriz y en la Avda. 18 de Julio, fue el mero corolario de tal situación [la marcha anticapitalista], una vez que la autoridad policial fue autorizada a proceder». En contrapartida a todo ese mundo oscuro, corrupto y denigrante de la policía y los servicios de inteligencia, están en el banquillo de los acusados, señalados como violentos nuestras compañeras y compañeros, estudiantes y trabajadores que piensan y buscan un mundo nuevo. Son los que están detrás de merenderos, los que defienden los derechos de los trabajadores, elaboran pensamiento de izquierda, hacen arte y reclaman memoria y justicia. Nosotros no somos violentos, el orden de cosas que defienden con uñas y dientes los magistrados es violento. La sociedad por la que nosotros luchamos no se yergue sobre un ejercito de policías como si lo hace la actual, indiscutiblemente desigual y violenta cuyo orden defienden desesperadamente los jueces. En la sociedad por la que nosotros luchamos no tienen lugar banqueros estafadores ni genocidas. En la actual -que ellos defienden- si. O acaso ¿que espíritu anima al gerente del Banco de Boston a ofrecer pruebas contra los manifestantes?, ¿alguien cree que se trata de una convicción noble y honrada de banqueros benévolos al servicio de un inocente capital transnacional?. El Banco de Boston al que se le dañaron algunos cristales- es parte del segundo grupo económico más grande del continente. En menos tiempo del que lleva leer este texto el banco restauró su vidriera asegurada, es evidente que la rotura de un vidrio no es lo que empuja a estos señores a perseguir gente y encarcelarla por sediciosa, si no un profundo temor a que se cuestione aunque más no sea simbólicamente en el acto del graffiti o el daño a alguna de sus vidrieras- el tremendo e injusto orden del que ellos y otras varias instituciones amontonadas justamente allí en la meca financiera montevideana- son principales responsables. Y los jueces acuden a este neurótico pedido de auxilio de los privilegiados y aplican con todo el rigor de la ley azuzados también por el ministro del interior de turno- el castigo contra los que denuncian estas tremendas asimetrías sociales, de las que son responsables las instituciones como la Bolsa de Valores, el turbio Banco Comercial, el Banco Santander, el Lloyds Bank etc. que fueron repudiados aquel 4 de noviembre. Y respondiendo a esa psicosis de una sociedad que esta lastimada de tanto capitalismo, no faltaron los desesperados pedidos de linchamiento contra los manifestantes. Es evidente que lo que se condena es que nuestras compañeras y compañeros jóvenes no sueñan como ellos quisieran- con un 0 kilometro y ser respetables empresarios, si no todo lo contrario- quieren un mundo justo, con valores de amor y equidad. No como ahora-, como la sociedad actual, violenta, regida por valores de competencia y acopio de bienes privados a costa de hundir a un hermano. Nosotros no creemos en el derecho de la propiedad, no esta en nuestra propuesta política dañar un auto, y nos preocupa el derecho de los humanos no el de los vehículos. El resto es puro circo, para el que este dispuesto a consumirlo. Esto no es un problema de unos pocos, ni de algún graffiti contra un banco. Esto es un problema de toda la sociedad frente a un poder judicial conservador. Si en manos de estos encumbrados hombres y mujeres está la justicia, cuanto más urge entonces dar el paso hacia la luz de la historia para cambiar de una vez y para siempre el actual orden de las cosas. Nosotros vamos en busca de esa mujer y hombre nuevo. Por eso no hay transa. Por eso la tan mentada «conmoción social» del Juez Fernández Lecchini y el Tribunal de Apelaciones.
Hay que frenar la criminalización de la protesta y desmantelar el código fascista
La criminalización de la protesta es un proceso que se ha instalado ahora también en nuestro país y tenemos que frenarlo. Cuando hablamos de criminalización de la protesta estamos hablando de un método represivo sistemático que se está aplicando en otros países de la región contra los movimientos populares, y que no es fácil de explicar, pero que está causando estragos en las organizaciones sociales que luchan contra las injusticias. No es casualidad que el Juez Fernández Lecchini use en este proceso por sedición- fundamentos parecidos a los que utilizó por ejemplo- la justicia Argentina en el 2001 para procesar a luchadores sociales. Fundamentos planteados por el Letrado M.A. Ekmedjian que expresan: «la única forma legítima y verificable de la expresión soberana del pueblo, es el sufragio. Por medio de éste, el pueblo rechaza o acepta las alternativas que le propone la clase política. (…) Otros tipos de presunta expresión de la voluntad popular, distintos del sufragio (tales como reuniones multitudinarias en plazas o lugares públicos, encuestas, huelgas, lock-outs u otros medios de acción directa, vayan o no acompañadas por las armas, etc.) no reflejan realmente la opinión mayoritaria del pueblo, sino a los sumo, la de un grupo sedicioso». Sobre esta base, miles de personas fueron procesadas en Argentina en los últimos años. Procesos que han terminado en cárcel algunas veces, y en otros casos han quedado pendientes -en una suerte de Standby- que implica, para el que quiere luchar una amenaza latente que lo termina alejando de su lugar natural de lucha, el sindicato, la organización social etc. Esto es muy grave porque inhibe la posibilidad de cuestionamiento. Inhibe la posibilidad de discrepar y actuar en consecuencia, es un verdadero retroceso de las libertades públicas conquistadas, y un retroceso para las mujeres y hombres que pretenden ofrecer generosamente toda su disposición a la lucha para cambiar las injusticias actuales. Desde el poder se responde indicado que no es verdad que haya restricciones a la libertad de protestar. Dicen ellos que es posible manifestarse dentro de los carriles que han impuesto. Y a la vez habilitan que jueces conservadores procesen a quienes ellos consideran que se salen de los carriles. ¡Vaya posibilidad de cambiar las cosas!. Hoy los que están fuera de los carriles son anti-capitalistas, mañana sindicalistas, pasado cooperativistas…¿donde para esto?. Lo grave es que la criminalización de la protesta es un proceso sutil de reprimir, donde los actores involucrados que son mucho más que algunos funcionarios judiciales- operan en el marco de una aparente independencia de criterios, que sin embrago en interrelación con todo un andamiaje político-social configura una sociedad hiper-represiva. Medios masivos de comunicación, estrategias de los servicios de inteligencia, grandes puestas en escena de una clase política que comienza a ver el enemigo en todas partes y reclama a la sociedad la complicidad para perseguir la supuesta amenaza termina en grandes desastres. Esto es lo que se llama a frenar. Esto es lo que pretenden frenar los movimientos populares en la región, el pueblo de izquierda. Y esto es lo que hay que frenar ahora aquí en Uruguay.
Un llamado urgente a las compañeras y compañeros para evitar presos políticos nuevamente
Por nuestra parte nos queda llamar a la sociedad toda a resistir esta injusticia, nos queda no solo llamar a luchar por el derecho a la protesta si no sobre todo- ejercer la protesta con la profundidad y urgencia que los verdaderos cambios reclaman. Los que aún no han llegado, los que viven en la memoria de nuestras luchas. Nos queda invitar a nuestro pueblo de izquierda a velar por sus compañeras y compañeros perseguidos por el conservadurismo y la maniobra derechista. Decirle no a la criminalización de la protesta. Decirle no a los criminales de la historia, a los genocidas, a los patrones y capitalistas, pero también a los que se ponen incondicionalmente a su disposición, magistrados y policías como los que han armado todo este proceso contra nuestras compañeras y compañeros por anti-capitalistas.
Cuando debamos comparecer ante el juez
Plenaria Memoria y Justicia iniciará una campaña masiva, como la que terminó liberando a las compañeras y compañeros presos el año pasado. Cuando nuestros militantes sean llamados nuevamente ante el Juez Fernández Lecchini, -si la citación es en calidad de testigo- se limitarán a denunciar la brutalidad policial, y si la citación es en calidad de indagado nada tenemos que responder ante un proceso que consideramos no ofrece ninguna garantía, y solo es parodia de una condena política que ya se nos ha hecho de antemano por ser anticapitalistas. Nuestro silencio absoluto ante un Juez que ha actuado como lo ha hecho Fernández Lecchini es un derecho consagrado en los acuerdos de San Jose-Costa Rica. Y en adelante solo la lucha de nuestras compañeras y compañeros en las calles, solo la presión permanente y en aumento resolverá este problema que ha instalado la derecha conservadora y quienes desde el poder- sustentan este proceso de criminalización de la protesta.
Anticapitalistas siempre!, estamos alertas, si tocan a uno tocan a todos.
Plenaria Memoria y justicia
Declaración Política de Departamental Salto del FRAS
La última dictadura que vivió nuestro país fue decidida en los centros del imperio norteamericano y tuvo como finalidad aplastar al movimiento obrero, permitir la consolidación de la deuda externa como mecanismo privilegiado de robo de la riqueza del país, y hundir las condiciones de vida de la enorme mayoría de la población para darle beneficios monstruosos al puñado de burgueses nacionales que actúan junto a las multinacionales.
FRAS Salto – 25.11.06
HAGAMOS JUSTICIA: ANULAR LA LEY DE IMPUNIDAD, ROMPER CON EL IMPERIO Este proceso comienza antes de la instalación efectiva de la dictadura en el gobierno de Bordaberry y tuvo como uno de sus ejes la represión más brutal contra los trabajadores. Hoy el gobierno del FA se jacta de haber logrado el encarcelamiento de este y algún otro genocida, y se lo señala como una señal de avance en el sentido de realizar justicia. Sin duda que este es uno de los puntos más fuertes en la imagen del gobierno entre los sectores más militantes, incluso entre aquellos que han llegado a criticar al gobierno por su política económica. Desde varios sectores se señala la existencia de una contradicción en la política del gobierno que provoca «avances populares» por un lado (se suele hablar especialmente de este tema, el de los ddhh, pero también se habla de los consejos de salario por ej) y el llevar una política económica atada a los lineamientos del imperialismo, expresados por la política impuesta por el FMI el BM o el BID. Nuestra posición es que esta es una falsa contradicción: Para llevar adelante la política económica que impone el imperio es condición necesaria mantener inmovilizada a la clase obrera y a los trabajadores. En su momento, el gobierno de turno recurrió a la represión abierta, al asesinato, al terror, para frenar al pueblo y poder imponer la política diseñada por y para Washington. Así, para rematar este proceso y mantener sus consecuencias, fue que nos impusieron la dictadura. Hoy el gobierno utiliza otros medios para los mismos fines: con pequeñas concesiones (como la de encarcelar por un tiempito a algún conocido represor), con «negociaciones» interminables, que lo único que han hecho es inmovilizar a los sindicatos, con un manejo impresionante de los medios de prensa (los mismos que no dudaron en su momento en apoyar abiertamente la dictadura) han venido manteniendo estancada a nuestra clase mientras han llevado, con una efectividad que no se veía desde la dictadura, el programa del imperio. El mismo día que toda la prensa anunciaba con bombos y platillos el encarcelamiento de Bordaberry y Blanco, Astori estaba en Washington encarando dos tareas: apoyar el préstamo para Botnia ante el BM (del cual, por lo tanto, el Estado uruguayo se hace garante, repitiendo uno de los mecanismos mediante los cuales se creo la millonaria deuda externa en la dictadura), y terminar los pasos para la firma del TIFA con EEUU, paso previo al TLC, como él mismo se encargó de repetir a todo el que quisiera oírlo. Una semana antes había pagado por adelantado más de mil millones de dólares al FMI. Afirmamos que se esta usando el legítimo reclamo de justicia de nuestro pueblo para crear «cortinas de humo», alimentadas por los grandes medios de comunicación, con el fin de ocultar que este gobierno continúa manteniéndonos como rehenes de los intereses imperialistas. No se puede siquiera pensar en que se empieza a hacer justicia si no se procede a la inmediata anulación de la ley de impunidad y al enjuiciamiento y al castigo de todos los responsables de la dictadura y sus crímenes. Pero por sobre todo solo se hará justicia cuando terminemos con el sometimiento al imperio, aquello por lo que tantos pelearon y murieron. Este gobierno de ninguna manera va en ese camino, sino que continúa, a veces con otros métodos, la senda de todos los anteriores La alternativa, como no puede ser de otra manera, continúa estando en manos de los trabajadores, su organización y su lucha.
AGRUPACION LA COMUNA F.R.A.S – Departamental Salto (Salto, Uruguay)
— Propaganda y Difusión ([email protected]) Frente Revolucionario por una Alternativa Socialista ([email protected]) Montevideo, Uruguay
Actualidad y perspectivas del movimiento estudiantil
El movimiento popular se encuentra hoy sometido, mayoritariamente, a direcciones social liberales, socialdemócratas, reformistas y revisionistas. Por movimiento popular entendemos a los sindicatos, gremios estudiantiles, organizaciones de derechos humanos, cooperativas, asociaciones de jubilados, etc. O sea, cualquier organización que el pueblo asuma en la defensa de sus intereses. De ese sometimiento no escapa, indudablemente, el movimiento estudiantil.
Juventud Guevarista – 24.11.06
A grandes rasgos, la actual coyuntura económico-política nos muestra la existencia de un gobierno neoliberal, proimperialista, beneficiario de los intereses de la clase burguesa y de las multinacionales.
Un gobierno indudablemente socialdemócrata, erigido sobre la base de una acumulación de más de treinta años, con un origen izquierdista anticapitalista, girando paulatinamente a lo largo de los años hacia posiciones más moderadas y centristas, incorporándose, ya sobre la década del noventa, a la socialdemocracia pura y dura. Bernstein, revisionista del marxismo y fundador del socialismo liberal o democracia social (hoy entendido como socialdemocracia) decía en su Mensaje al Congreso de Stuttgart que «hay que recomendar [a los socialistas] cierta moderación en la declaración de guerra contra el ‘liberalismo’ (…) Respecto del liberalismo, considerado como un gran movimiento histórico, el Socialismo es su legítimo heredero, no sólo en orden cronológico, sino también en sus cualidades espirituales…». Por lo tanto podemos decir que hoy ser socialdemócrata significa ser neoliberal. El FA y el gobierno tienen mayoría de organizaciones afiliados a esa ideología, por lo que son lisa y llanamente neoliberales. Aún más, el paradigma de partido socialdemócrata en nuestro país es el del propio presidente de la república, o sea el Partido Socialista.
En el año 1993 nuestro MRO se separó de la coalición Frente Amplio. En el discurso de ruptura[*] pronunciado en abril de ese año, decíamos «Nuestra decisión a desvincularnos del FA, de romper con el reformismo que domina la coalición, está basada en la caracterización de la conducción mayoritaria del FA, repetimos, la conducción mayoritaria del FA, calificándola de reformista y socialdemócrata». Las razones por las cuales nos separábamos, las habíamos esgrimido un año antes, en nuestro 31 aniversario (1992), en el que decíamos: «Desde el pacto del Club Naval hasta la actual búsqueda de «mayorías para el cambio», pasando por los acuerdos y acuerditos con la administración Sanguinetti, la posible negociación ante un eventual triunfo del voto verde, la entrega de llaves de la ciudad de Montevideo a los genocidas Bush y Cristiani, así como la asistencia de muchos legisladores del FA al homenaje en el parlamento al presidente norteamericano, los reconocimientos a Pacheco Areco por parte de Tabaré Vázquez, el apoyo «crítico» al MERCOSUR, la venia para ascensos de los militares violadores de los DDHH, los votos para la autorización de la operación Unitas, los viajes de legisladores frenteamplistas a la meca imperial para recomponer relaciones ante un eventual triunfo electoral del FA, las críticas despiadadas a la revolución cubana por su democracia popular en el marco de un régimen de partido único, las declaraciones de no romper con el FMI pues quedaríamos aislados del sistema financiero internacional, la rebaja del programa para las elecciones del 89, las maniobras de cúpula de nuevos grupos, la repartija de cargos de particular confianza en la intendencia con sueldos de privilegio, las golpizas a los ambulantes, el desconocimiento a las decisiones de las bases y coordinadoras respecto al nombramiento de titulares de centros comunales zonales, las políticas de alianzas erráticas sin principio y por fuera de los organismos establecidos, la constitución de «mesas chicas» y «triunviratos», etc.»
La losa socialdemócrata aplasta al movimiento estudiantil
El movimiento estudiantil no escapa a las vicisitudes que aquejan al resto del movimiento popular. En primer lugar porque los estudiantes no son una clase en sí misma, sino un conglomerado de individuos que pertenecen a diferentes estratos sociales. Históricamente, la «masa» estudiantil ha tenido su origen en las capas o clases medias de la sociedad capitalista. Por una cuestión cuantitativa, la clase dominante es minoría en la sociedad y también en el estudiantado. Por otro lado, la clase obrera, el proletariado, aun siendo mayoritaria en la sociedad, es sensiblemente minoritaria en el estudiantado, debido a las penosas condiciones en las que sobrevive una familia trabajadora en el mundo subdesarrollado y por ende en nuestro país. Históricamente, los estudiantes han jugado un papel trascendental en la lucha por los intereses de los desposeídos en nuestro país. Desde su surgimiento, allá por el 1900, el movimiento estudiantil ha sido siempre contestatario, combativo, rebelde y hasta revolucionario. Ha habido épocas de mayor o menor combatividad, pero siempre se ha manifestado enérgicamente por sus intereses primero, y luego, a partir de los años 20 del siglo pasado, por los intereses del proletariado. Fue uno de los puntales de resistencia a la dictadura de Terra del 33, fue prácticamente cooptado por el proceso batllista de mediados de siglo, y retornó a la lucha abierta y descarada contra el sistema a fines de los 60’s. Cuando el golpe cívico militar de 1973, los estudiantes universitarios apoyaron activamente la huelga general de la CNT, ocupando cuatro locales universitarios: Edificio Central, Medicina, Arquitectura y Agronomía. En el año 1982 los estudiantes universitarios fundan la ASCEEP (Asociación Social y Cultural de Estudiantes de la Enseñanza Pública) para luchar contra la intervención militar de la Universidad, realizando en setiembre del 1983 una histórica marcha de decenas de miles de estudiantes que reclaman el cese de la intervención. Hoy en día encontramos a la conducción mayoritaria de la FEUU aliada a los intereses del gobierno, sirviendo de furgón de cola de sus intereses antipopulares. En secundaria los gremios están, en su mayoría, desarticulados. El IPA (Instituto de Profesores Artigas), junto con el Centro de Estudiantes de Humanidades son de los gremios más activos, propositivos y solidarios con las luchas de la clase. Aunque no logran liderar grandes movilizaciones por intereses propios, ni por los intereses del proletariado. El gobierno no ha cumplido, y al parecer no cumplirá, con los reclamos históricos del movimiento estudiantil: autonomía y cogobierno para toda la enseñanza; 6% del PBI nacional para la educación; boleto gratuito para todos los estudiantes de educación pública; derogación de programas de estudio impuestos por los organismos internacionales de crédito (saqueo); mejora de la infraestructura edilicia de los centros de educación, así como la creación de centros nuevos; creación de programas de estudio nuevos, con la participación de los estudiantes, etc., etc. En este marco, en el que ninguno de los reclamos estudiantiles es atendido, el movimiento estudiantil se encuentra desmovilizado, desorganizado y sin participación masiva de los estudiantes. El gobierno impulsó un «Debate Educativo» que sólo sirvió para consumir y malgastar las pocas energías de los gremios estudiantiles más concientes. Una farsa de debate que nunca salió del dominio de la propuesta oficial y sus representantes «oficiosos» en el estudiantado.
El quehacer estratégico
La derrota de los procesos revolucionarios trajo consigo la derrota ideológica. Pero esto no es lo peor. Lo peor es que el movimiento popular acusó recibo de la derrota, pero además la profundizó en su conciencia. Más allá del avance de la ideología dominante, producto de su victoria relativa, el retroceso que provocó el revisionismo cuestionador de las concepciones revolucionarias, ha hecho tanto o más daño. Esto se manifiesta en las organizaciones de clase (sindicatos, por ejemplo), pero también en el movimiento estudiantil, cuya ventaja (si se puede decir así) con respecto al proletariado es su más fácil y rápido acceso a la cultura. La única solución, por lo menos desde nuestra óptica, es colocar al movimiento estudiantil al servicio de los intereses de la clase trabajadora. Para esto debe asumir la ideología del proletariado y con ésta como guía reestructurarse orgánicamente, utilizando los métodos organizativos históricos de la clase obrera, estableciendo un programa que contemple no solo sus necesidades, sino también las del proletariado y demás sectores populares explotados. Asumiendo métodos reivindicativos combativos, como ha sido históricamente, enfrentando al sistema y con la mira puesta en la liberación nacional y social de nuestro pueblo, camino al Socialismo. [*] disponible en forma íntegra en el sitio web del MRO ( www.mro.nuevaradio.org) en la sección Discursos Aniversario. ———
Artículo publicado en el Mensuario Construyendo, órgano de prensa de la Coordinadora de Unidad Revolucionaria (CUR), en el N° 21 de noviembre de 2006.
— Juventud Guevarista Destacamento Juvenil del Movimiento Revolucionario Oriental (Uruguay) Correo: [email protected]
Web: www.mro.nuevaradio.org
(In)justicia – Editorial de Construyendo Nº 21 *
Están presos. Las figuras más emblemáticas y despreciables de la dictadura, Bordaberry, Blanco, Gavazzo y sus secuaces, duermen en la cárcel. Todavía faltan el Goyo Alvarez y otros muchos ejecutores del terrorismo de Estado. La impunidad que Sanguinetti, Lacalle y Batlle justificaron por medio de la “Ley de Caducidad”, empieza a fracturarse.
Coordinadora de Unidad Revolucionaria – 23.11.06
Es una primera victoria. Que tiene su razón en la prolongada y consecuente lucha de las madres y familiares de detenidos-desaparecidos, de las organizaciones populares, de la izquierda que denunció, escrachó y nunca se refugió en la tienda del “pragmatismo”. Es una victoria de la enraizada conciencia democrática que, incluso, se trasmite a esos jóvenes rebeldes, estudiantes del liceo 13, cuando expulsan al torturador-profesor. Sin embargo, el procesamiento a personajes de la dictadura, no admite una lectura artificial (y oportunista) en torno a la “reivindicación” del Poder Judicial como órgano “independiente” del Estado. Como en toda sociedad dividida en clases antagónicas (explotados y explotadores), la judicatura vigente desempeña, por sobre cualquier apariencia de “interés ciudadano”, la función de aplicar las leyes que aseguran, ante todo, la defensa de la propiedad privada y los pilares de la reproducción capitalista en un “estado de derecho”. Esta (in)justicia actúa, en palabras de Marx, como mecanismo de “la compulsión silenciosa de las relaciones económicas”. Alcanzaría con ver las sentencias judiciales contra los trabajadores de Naussa, Dancotex, Henil-Colttirey, y Coprograf, para comprobar, una vez más, la naturaleza de clase de una (in)justicia que sirve, de manera inequívoca, a un sistema (capitalista) centralizado “por encima del gobierno y la oposición”. Alcanzaría con ver las consideraciones políticas que criminalizan la protesta social y pretenden un re-procesamiento de los manifestantes de la Ciudad Vieja, para comprobar, una vez más, de que lado se pone esta (in)justicia: la acusación principal del juez penal se refiere al carácter “anticapitalista” de la manifestación “sediciosa”. El dictamen que condenó a la pandilla criminal, no implica, obviamente, que la balanza recuperó el “equilibrio”. Porque no hay “equilibro”, ni “justicia” posible, donde unos se ven obligados, compulsivamente, a vender su fuerza de trabajo como única alternativa de vida. Es decir, donde la libertad de opción se les viola diaria y sistemáticamente. En todo caso, la (in)justicia re-acomoda el cuerpo. Asimilando las condiciones del “nuevo tiempo político” que impone el gobierno del Frente Amplio. Ante los obstáculos que encuentra la estrategia de “reconciliar a las fuerzas armadas con la sociedad” y “dar vuelta la página”, fracasadas las operaciones de Gonzalo Fernández para llegar a una salida negociada con los autores de crímenes de lesa humanidad, el Poder Judicial se acopla a la voluntad gubernamental de aplicar “estrictamente” el artículo 4º de la Ley de Impunidad. Es en este contexto, que la anulación de la ley (contra la opinión del presidente de la República), vuelve a estar en la agenda política. La creación de la “Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad”, no hace más que reflejar un estadio de conciencia democrática que exige, sin demora, terminar con el edificio de la impunidad. En tal sentido, desde la CUR, también luchamos por “declarar nula e inexistente la ley”. Si la “Ley de Caducidad” instaló un cuadro político-jurídico de impunidad, también instauró “reglas de juego” acordes con las relaciones políticas y económicas del sistema de dominación neoliberal. Esta herencia (que se remonta al Pacto del Club Naval), es la que hay que destruir. Una campaña por la anulación de la Ley de Impunidad, ni puede reducirse al campo parlamentario, ni adaptarse a la lógica gubernamental. Para nosotros, la lucha contra la impunidad y el desmantelamiento del aparato represivo, es inseparable de la organización y la movilización popular, democrática y radical. Inseparable, también, de la lucha contra un “orden institucional” que, por la vía de la (in)justicia, reproduce la desigualdad social y garantiza, “legalmente”, la perpetuación de un sistema al servicio de los intereses de las clases propietarias y sus patrones imperialistas.
* Mensuario de la Coordinadora de Unidad Revolucionaria (CUR), integrada por el Colectivo Militante, el Movimiento Revolucionario Oriental y el Frente Revolucionario por una Alternativa Socialista.
La Cumbre de todos los Muros – Declaración CUR ante Cumbre Iberoamericana
Ante la “XVI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica” Los de arriba discuten “migración y desarrollo” Los de abajo sufren las consecuencias…y pelean
Coordinadora de Unidad Revolucionaria – 03.11.06
Todos los años, “Jefes de Estado y Gobierno de Iberoamérica” vuelven a juntarse. Vigilados por perros, policías y radares de última tecnología militar. Amurallados por vallas y zonas de exclusión. Despilfarrando, de manera indecente, los dineros que “ahorran” con la miseria y la explotación de la clase trabajadora. Funcionales a los “desafíos de la globalización”, estos encuentros de las elites gobernantes tratan los “grandes temas” de una agenda que ellos mismos definen, sin la más mínima consulta a los pueblos y sus organizaciones sociales. En esta XVI Cumbre, como en las otras realizadas, habrá enfáticos discursos y una “declaración final” de “consenso y compromiso”. Sin ninguna consecuencia favorable para los de abajo. Sin ninguna condena a las instituciones financieras internacionales que, como el FMI, el Banco Mundial y el BID, imponen los “planes de ajuste”, la privatización de empresas públicas y recursos naturales, el pago de la fraudulenta deuda externa (todos mecanismos que garantizan la transferencia de riquezas hacia los centros imperialistas, remachando el carácter dependiente y subordinado de nuestros países). Sin ninguna denuncia del imperialismo norteamericano y europeo, de sus guerras de conquista que generan, entre otras cosas, millones de refugiados y desplazados que pasan luego a engrosar las estadísticas de inmigrantes. La participación de gobiernos que luchan por el socialismo (Cuba) o que han iniciado procesos de transformaciones estructurales a favor de las mayorías populares (Venezuela y Bolivia), no modifica la naturaleza de estas Cumbres que se inscriben, sin lugar a dudas, en el laberinto de eventos de la mundialización capitalista. La matriz neoliberal y los intereses de las clases propietarias y las multinacionales, son los factores predominantes de estas Cumbres. Poco importa el ropaje de los “mandatarios”. Derechistas criminales como Uribe y Fox, pueden abrazarse con “progresistas” como Lula, Kirchner y Tabaré Vázquez o socialdemócratas como Zapatero, Bachelet y Alán García. Todos integrados, se han sometido al credo del “librecomercio” y el “buen clima de negocios”. A las “prioridades” de reuniones anteriores (democracia, integración cultural, pobreza, terrorismo, narcotráfico, etc.), se le añade, ahora, la pretensión de vincular “migración” con “desarrollo”. Es que la irrupción masiva de los “sin papeles”, “indocumentados”, “ilegales”, ha impuesto una realidad que exige “regular los flujos migratorios” para resolver la crisis abierta, adaptándola a la necesidades de la acumulación y ganancia empresarial. En tal sentido, ninguna confusión. El tema de la inmigración en esta XVI Cumbre, se ubica en el cuadro de las negociaciones que se desarrollan en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS), cuyo capítulo 4, concierne al “movimiento de las personas físicas”. Es decir, al control del “fenómeno migratorio” agudizado por la fase neoliberal del capitalismo contemporáneo. Los “planes de ajuste” y las Cartas de Intención firmadas con FMI, con su secuela dramática de pobreza, desempleo y salarios de hambre, son las causas principales de las migraciones. Por lo tanto, los gobiernos que continúan con los programas neoliberales, aún aquellos adornados con políticas de “equidad social”, son cómplices de esta violación a los derechos humanos más elementales. En la medida que las corrientes migratorias caen en las garras de redes mafiosas, empresas multinacionales y Estados, que se apropian de los beneficios de la mundialización capitalista, gracias al desempleo, la precarización y la pobreza, los gobernantes que por estos días se reúnen en Montevideo, tienen la máxima responsabilidad. Solamente en los últimos años, 26 millones de latinoamericanos tuvieron que optar por el exilio económico como única alternativa de sobrevivencia. Arriesgándose a las deportaciones y a la explotación más atroz, como el caso del trabajo semiesclavo que sufren millones de inmigrantes. Es la continuidad de esta política neoliberal, la causa fundamental de la expulsión de millones de trabajadores, campesinos, mujeres, jóvenes, estudiantes y técnicos profesionales. Para todas y todos ellos la esperanza de una vida mejor en sus países fue clausurada. Sin embargo, estos inmigrantes sustentan gran parte de las economías latinoamericanas, superando el monto de las exportaciones y las inversiones extranjeras. Durante el 2006, las remesas de los inmigrantes alcanzaron los 45 mil millones de dólares. En tales condiciones, hablar de “desarrollo” es, simplemente, una estafa. Las elites gobernantes apuestan por el “crecimiento” bajo una estricta lógica neoliberal exportadora y captadora de “inversiones extranjeras” que, simultáneamente, depreda el medio ambiente. La “bonanza económica” de América Latina, de la cual tanto habla el gerente de los dueños del dinero, Enrique Iglesias, se construye al inaudito precio del drama social de esos 250 millones de pobres e indigentes que apenas sobreviven con menos de dos dólares diarios. Esto nada tiene que ver con un desarrollo social, humano y sustentable. Para estos “ciudadanos invisibles”, privados de los derechos más básicos, las Cumbres no ofrecen solución digna, ni alternativa de ningún tipo. En todo caso, solo podrán esperar el levantamiento de nuevos muros: como el de 1.200 kilómetros que anuncia Bush en la frontera con México, o como las alambradas de púas en las playas españolas para impedir el desembarco de las “pateras” con miles de africanos hambrientos. Mientras que el capital puede circular libre e impunemente por el “mundo globalizado”, sin barreras, ni códigos “reguladores”, se establecen nuevas leyes discriminatorias y reglamentaciones represivas contra el “peligro oscuro” de los inmigrantes, como las votadas recientemente en Estados Unidos y diversos países de la Unión Europea. La inmensa mayoría de “mandatarios” que participan en esta XVI Cumbre, carecen de toda credibilidad política y moral. Por el contrario, tienen el “privilegio” de garantizar la continuidad de las políticas antipopulares que agravan la pobreza, el desempleo, la caída de los salarios, el deterioro de los servicios públicos, entregando soberanía, pagando una deuda externa que los pueblos nunca contrajeron. En todo caso, estos gobiernos podrán seguir gastando fabulosas sumas de dinero (robado a la clase trabajadora) en eventos asociados al interés de los capitalistas locales y corporaciones multinacionales. Sin embargo, deberán continuar enfrentándose a las protestas, resistencias, y rebeldías de los de abajo. Con mayor o menor intensidad, pero todos los días. Es decir, con las luchas populares que, despejadas de cualquier ilusión en las farsas montadas por los de arriba, continuarán su batalla de clase contra los promotores y beneficiarios de la explotación del trabajo, la pobreza, y la inmigración.
Ningún ser humano es “ilegal” No a las barreras migratorias El “desarrollo” capitalista es una estafa Rompimiento con el FMI, el Banco Mundial y el BID No al pago de la deuda externa No a los Tratados de Libre Comercio Por la Autodeterminación de los Pueblos
Por la solidaridad y el internacionalismo proletario
mro.nuevaradio.org
