Red Nacional de Consumidores de Nicaragua:

Terminó «show» y van de retro

«El manejo que se da en distintos momentos a los procesos de los juicios tiene que ver con el cálculo político»

Mala señal la actitud de las juezas

Fernando Avellán «facturado» por no cumplir «lo que debía hacer»

—EDWIN SANCHEZ— Managua

El sobreseimiento de los implicados en el caso del Canal 6 y la suavidad con que se ha tratado al reo Arnoldo Alemán, son síntomas de que la aplicación de la justicia obedece al movimiento de fichas entre dos jugadores del ajedrez político: Daniel Ortega y Enrique Bolaños.

En esto coinciden tanto Ruth Selma Herrera, que gestiona una red de la sociedad civil, como el líder evangélico Omar Duarte. «El poder Judicial se ha querido reivindicar en algunos casos, pero al final caemos en lo mismo: una justicia que sigue siendo vulnerable a las decisiones políticas y otras conveniencias», dijo Duarte.

Lo de la «casa por cárcel nos hace a unos nicaragüenses de primera categoría, a otros de segunda y hasta de tercera, donde está el pobre que no tiene para pagar nada y queda olvidado en la prisión», expresó.

Ruth Selma expresó que el manejo que se da en distintos momentos a los procesos de los juicios tiene que ver con el cálculo político de los grandes grupos que están detrás de cómo se administran los aparatos jurídicos del país.

Si en Nicaragua nosotros tuviéramos dirigentes políticos que de forma seria quieren luchar contra la corrupción, primero no hubieran centrado la lucha contra Alemán y sus allegados, sino en desmantelar todo aquello que incuba y reproduce la corrupción de manera cotidiana, analizó.

GRAN ALHARACA

Duarte planteó que la ciudadanía lo que está viendo es que se armó una gran alharaca sobre la presunta lucha anticorrupción y al final una sentencia histórica como la de la jueza Gertrudis Arias ya comienza a desmoronarse en virtud de lo que han decidido dos poderes políticos.

«Se revoca una sentencia de la jueza Arias y termina todo el mundo en la calle. Esto fue una alharaca, un show, ahora no hay nadie culpable», indicó.

Hemos comenzado mal el año, dijo. El ingeniero Bolaños patina porque no se ve la Nueva Era, lo único cierto es la impunidad que nos deja esta «justicia».

Lo lamentable de esto es que el Poder Judicial envía señales a los individuos con cierto poder económico e influencias para alentarlos a delinquir, porque saben cómo los jueces se comportan con ellos: nunca son culpables, no se les halla ninguna prueba.

Todo lo contrario con el pobre: Como no tienen dinero, como no hay quien palanquee por ellos, van a terminar su vida hundidos en una cárcel, mientras el de cuello blanco ande libre, dijo.

PURAS CONVENIENCIAS

Duarte manifestó que siempre hay una salida de baño cuando no se quiere hacer algo: que esto no es resorte del Ejecutivo, que es resorte de la Asamblea, que no, que es resorte del Poder Judicial.

Aquí todo es politizado, cuando le conviene no tiene nada que ver, cuando sí, ahí me meto. Siempre el pueblo ve este teatro y por eso la gente no cree en los políticos, sostuvo.

Asimismo, dijo que Daniel Ortega, al referirse al «castigo» de Alemán, habla de no hacer leña del árbol caído, como si se tratara de consignas. Aquí Nicaragua es el árbol caído y han sido los politiqueros los que han hecho leña de esta Nicaragua caída. El mandato constitucional es claro: todos somos iguales ante la ley.

Ruth Selma expresó su desconfianza con un poder Judicial que solo condena a Fernando Avellán cuando ya no le fue útil a este aparato político.

VERDADES MEZCLADAS CON HIPOCRESIA

A él lo pudieron haber condenado estando aquí, cuando era Vicepresidente del Parlamento, dijo. Esto es una mezcla de verdades con hipocresía, porque a la población se le crea todo el boom de que ahora sí todos estamos en lucha contra la corrupción, pero las piezas de este ajedrez político se mueven a conveniencia del rumbo que se le quiere dar a esa lucha.

Avellán ahora sí es enjuiciado y la jueza demanda su extradición porque no funcionó cuando se requería su voto 47, comentó.

Me da la impresión de que antes fue protegido, y como no fue leal a las decisiones que se tenían predeterminadas para él, hay que pasarle la factura.

En el caso de Alemán, hay la decisión política de sancionarlo primero políticamente y después por la corrupción, porque hay que sacarle del juego por todo lo que ha implicado al crear un grupo que se han protegido en la corrupción.

Una lucha anticorrupción no es completa y se matizan en un determinado momento las decisiones a conveniencia de otros planes de tipo político, dijo.

Pareciera que no le interesa a Enrique Bolaños y a Daniel Ortega que Alemán sea sancionado como corresponde a cualquier delincuente una vez que sea sentenciado, sino que hay que crearle condiciones que mitiguen los días donde vaya a pasar sus penas, consideraciones que no se tienen con otros reos comunes. Cuando no se enjuicia a David Castillo y a los otros y se dispensan las penas y se da sobreseimiento definitivo a estos otros, uno lógicamente dice que Alemán no delinquió solo.

Ruth Selma dijo que hay una mezcla de un boom propagandístico de mostrar que ya se luchó contra la corrupción y que ya este país puede mostrarse como el más limpio y despegar, lo cual es una gran mentira, porque en el nivel del sistema político y de la administración pública, todavía hay inmensas debilidades que son generadoras de corrupción. Y no se han tocado.

Se mantiene con la gran expectativa de que aquí se iba a ser el juicio más transparente del siglo, lo cual está matizado de negociaciones, donde Daniel Ortega de alguna manera quiere expiar las culpas del pacto con Alemán. Pero él no puede ser disculpado por el daño ocasionado con el pacto que contribuyó a que Alemán siguiera teniendo la fuerza que tuvo, precisó.

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