Nueva Radio Intercontinental

El coiffeur de la ingeniera María Julia Alsogaray, Diego Impagliazzo, tuvo durante tres años una extensión de la tarjeta American Express Gold de la funcionaria y realizó grandes gastos, especialmente en Nueva York.

Nueva York es una de las ciudades preferidas por Alsogaray, que no se privó de visitarla incluso durante uno de los mayores incendios que afectó a los bosques patagónicos. Ella también la eligió para adquirir un departamento en el Essex House.

Hace algunos días, la empresa American Express informó a la Justicia que Alsogaray entregó una extensión de su tarjeta a Impagliazzo. Es la número 376410188871005.

La Nacion se comunicó con Impagliazzo, que no aceptó, pero tampoco negó haber sido titular de ese plástico: «No voy a hablar de cuestiones personales. Sólo puedo hablar de extensiones…, de pelo, de cortes o de permanentes, porque ése es mi trabajo, pero no de mi vida privada», aseguró, enojado, el peluquero preferido por Alsogaray y por otros personajes porteños.

Los gastos

Impagliazzo usó esa extensión entre agosto de 1996 y diciembre de 1999, es decir, hasta el final del gobierno del presidente Carlos Menem, cuando aquélla debió abandonar la función pública.

Los investigadores sospechan de algunos gastos que parecen elevados para el poder adquisitivo que puede tener el peluquero. Una lectura de los resúmenes de cuenta daría una idea del asunto:

En el período enero/febrero de 1997, Impagliazzo habría gastado más de 20.000 dólares en Nueva York.

En febrero de 1998 pagó 10.000 dólares para alojarse en el hotel Park Lane de Nueva York.

Y, poco después, compró allí un cuadro por 4000 dólares. Durante ese período de tres años, Impagliazzo habría mantenido un promedio de gastos de 7000 dólares mensuales.

Las sospechas

Las preguntas que se hacen en la Justicia y que aún no tienen respuestas son llamativas.

¿Quién tiene tanta confianza con su peluquero como para darle una extensión de su tarjeta gold, sin límite de gastos? ¿Era realmente Impagliazzo quien se beneficiaba con la tarjeta, o simplemente hacía gastos en favor de Alsogaray? Aunque también se preguntan por qué no ocultó ella mejor estos gastos.

Pero hay un elemento que aviva las sospechas: cuando Impagliazzo obtuvo en 1998 su propia Amex, sus gastos se redujeron a un promedio de $ 300 mensuales.

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