Nueva Radio Intercontinental

* Audaz propuesta política de las Farc, para Canje y Tregua

Para Redacción VISUR* – Acuartelamiento de primer grado y corresponsales de guerra listos para la fuerte ofensiva de la guerrilla en su nuevo aniversario, fueron los titulares del fin de semana. Pero las Farc, les salieron por el otro camino y en honor a sus 36 años de vida, lanzaron las más audaz como oportuna ofensiva política para rescatar el proceso hacia la paz, casi herido de muerte por la derecha.

La clase política dirigente, incapaz de encontrar pueblo y consenso para sus estériles propuestas de referendo para trancar la corrupción que la corroe, se volvió a enconchar en el «acuerdo nacional» de siempre, mientras desde «La Voz de la Resistencia», El Secretariado de la insurgencia colombiana, hacía una clara propuesta que revive los Diálogos y le abre un ancho camino al proceso por el que pueden ir bien lejos los colombianos en su afán de paz, democracia y justicia social.

Las propuestas de las Farc responden así al pedido de amplios sectores de la nación y buscan romper las principales trabas que cercan el proceso y acorralan el debate sobre contenidos y caracteristas centrales de las reformas por el nuevo país. Los dos temas centrales hacia la tregua, concentran hoy la atención y la discusión de los sectores que mueven el país. Y satisface ver las respuestas y escuchar el eco que empiezan a encontrar las tres propuestas lanzadas por Manuel Marulanda sobre el Canje, como la de Cese del Fuego y hostilidades puesta en la mesa y aclarada por los demás miembros del secretariado.

Canje, Ley y DIH.

La propuesta del canje, cualesquiera sea la forma de las tres propuestas, acabaría de hecho con el viacrucis de las Familias de Soldados, policías y guerrilleros (que también tienen familia!), con todo lo que la retención representa y en el caso de guerrilleros y presos políticos sometidos a la amenaza de ser agredidos en las cárceles. Pero de paso sería uno de los grandes avances, ya que cimentaría mucho mas la confianza entre los negociadores. Para ello es relevante la segunda forma de la propuesta que es la de aprobar una ley de canje permanente, que permitiría devolver rápidamente y automáticamente a prisioneros sin que ése hecho constituya estorbo al proceso.

Por ello las madres de soldados y policías, que habían decidido desalojar la Iglesia del 20 de julio, no sólo respaldaron la propuesta sino que anunciaron que permanecerían en pie, para presionar una respuesta favorable del gobierno.

Importante resaltar que éste tema, como otros relativos al Cese al fuego y a las normas del derecho Internacional Humanitario, han venido siendo analizadas entre el Comité de la Cruz Roja Internacional y las Farc y por ello el CICR, se muestra receptivo a la propuesta, que sentaría bases para pasos posteriores en derechos Humanos, hacia una tregua.

Y la tercera forma de la propuesta, que a muchos sectores les ha parecido más viable, sería trascendente en la medida que los prisioneros de guerra, podrían salir a un tercer país, e incluso incorporarse a un proyecto concreto que ayude en la ambientación internacional hacia el proceso, mientras se facilita su reincorporación al país. Según algunas fuentes consultadas por VISUR , ya se barajan algunos lugares en los podrían ser recibidos los prisioneros . En Europa ya se estudia una posibilidad en Suiza (cuna de la Cruz Roja) Bélgica o los países escandinavos, especialmente Suecia. También se baraja países limítrofes o más cercanos que faciliten un terreno mas familiar en cultura e idioma y para abaratar los costos. Entre ellos se vería Venezuela, Costa Rica y México.

Esta original propuesta de canje hecha por el Comandante de las Farc, es un paso serio y agigantado en cuanto a un punto muy controversial como es el de aplicación de normas del DIH en lo referente al artículo 3° común a los Convenios de Ginebra. y los protocolos adicionales.

Cese al fuego y Beligerancia Politica

La propuesta del Secretariado de un Cese bilateral del Fuego y cese integral de hostilidades, es aún mucho más avanzada. Se trataría de un acuerdo de las partes para quitar un escollo, como ha sido la de negociar en medio de la guerra. Y la Guerrilla muestra aquí lo que se podía llamar su estatura política y social en sus 36 años, al entregar un paquete específico, viable y de profundo contenido para fundamentar y adelantar un verdadero proceso hacia la paz en Colombia.

En el borrador entregado en la Mesa, al reiniciar los diálogos, Las Farc, ofrecen cesar todas sus acciones militares, para un alto al fuego bilateral por parte de la Guerrilla de un lado y de las Fuerzas militares y paramilitares del otro, mediante una orden gubernamental, que incluya la desmilitarización de las regiones campesinas, el asentamiento de los Frentes guerrilleros y el sostenimiento económico de la Fuerza en tregua. Esto último, como han admitido varios analistas, incluso militares no sería imposible ni descabellado, puesto que los costos de la guerra cada mes consumen 7 veces más (aproximadamente) que el millón de dólares que según Alfonso Cano, necesitarían las tropas de las Farc.

Dicho acuerdo para un Cese del Fuego hacia una tregua real que desmontaría las amenazas de desestabilización del país y permitirían un debate nacional por las reformas estructurales en la Mesa de los Diálogos, presupone como es lógico el reconocimiento de la Guerrilla como fuerza política y social beligerante, que propicia además un acuerdo tan esperado sobre aplicabilidad de las normas esenciales sobre derechos Humanos y un trato real y claro entre las dos ejércitos enfrentados. Los Organismos Internacionales de DDHH. Y la Cruz Roja, como analistas del país, han manifestado que la insurgencia cumple los requisitos para tal fín.

Junto al Cese al Fuego la fuerza rebelde exige como condición urgente y necesaria la elaboración y aprobación democrática de un nuevo Plan Colombia con más énfasis en la inversión social, aboliendo la politica de privatizaciones y despidos, así como una política efectiva para el desmonte de los paramilitares.

Dos Mesas y un solo Proceso§§>>BI§§

Para que esta salida inteligente se precisa, como lo ha exigido Marulanda, la instalación de una mesa paralela para el canje, Cese al fuego y su normatividad, con delegados y funciones específicas, a fín de que la discusión en una Mesa no obstaculice la otra y que en el caso del rompimiento en una de ellas, la otra siga viva e incluso ayude a rescatar el debate en la otra. instancia.

Serían entonces dos avanzadas concretas del mismo proceso, que oxigenan y abren de par en par las puertas de un debate de todos los colombianos, por la paz con justicia, hacia la Nueva Colombia, hacia un nuevo país con democracia, soberanía y participación popular.

Ante la dinámica salida de la guerrilla, la reacción nacional ha sido expectante, aunque hay manifestaciones positivas en opiniones diversas. Los Voceros políticos, gremiales y especialmente los Grandes Medios, han guardado compostura y no hay duda de que el lenguaje ha ido cambiando, a excepción de uno que otro atravesado que desde la emboscada de los «enemigos agazapados» le tiran piedras al camino de la paz. No es para menos. La inciativa política de las Farc, sale en momentos de la más aguda crisis política de la clase dirigente; del hundimiento paulatino de los cuatro referenditos y un acuerdo nacional sin nación, ni pueblo.

A nivel Internacional, la propuesta ha sido saludada y respaldada por analistas, Ongs, DD.HH, algunos parlamentos y gobiernos que le encuentran una viabilidad a toda prueba. Pero para que éste nuevo proyecto político se abra paso, se hace necesario rodearlo de un gran movimiento nacional e internacional por la Paz y la democracia en Colombia, pues si momentáneamente las Fuerzas reacias, revanchistas y derechistas, incluida la de estados Unidos, Gran Bretaña y España, están a la expectativa, no demoran, desgraciadamente, en tenderle nuevas emboscadas y nuevos atentados contra el proceso, que son ésos sí, atentados contra los trabajadores, el pueblo y la sociedad en su conjunto, que buscan ensanchar el camino por sus derechos de la mano del proceso y las Reformas que pide a gritos la patria adolorida.

Para ello, como se ha demostrado no les importaría a los guerreristas, colocarles otro collar a los colombianos, amenazar, chantajear o extorsionar a dirigentes, figuras o periodistas a nombre de la insurgencia, para seguirla satanizando y quebrar el proceso, incluso prescindiendo de figuras prestantes, como se ha visto en el país y en sus vecinos latinoamericanos. Pero las últimas salidas no han sido las mejores. Las provocaciones se les han devuelto y les han escupido en la cara. Por eso confiamos que el pueblo será capaz de desenmascarar cualquier nueva marrulla contra los anhelos más caros de los colombianos.

Germán Silva Lozada. Oslo, mayo 31 del 2000

Scroll al inicio